Antiguo Testamento
Estudio de la Biblia. Antiguo Testamento.
Sección #1 · Formación paso a paso
Capítulo Séptimo
Pentateuco
Capítulo 2 de 14
8a sesión.
El Pentateuco
Los cinco primeros libros del Antiguo Testamento.I. INTRODUCCIÓN
Nos separan casi tres mil años de los primeros libros de la Biblia. Hay que ambientarnos en aquella época, para poder entenderla. Hay dos peligros: uno por exceso, es decir, creer al pie de la letra lo que dice la Biblia, a través de sus metáforas y géneros literarios; y el otro por defecto: rechazar todo, por considerarlo fantástico y lleno de colorido imaginativo. Nuestra actitud debe ser otra: sacar el mensaje de Dios, que se esconde detrás de ese revestimiento literario.
La religión del Antiguo Testamento es una religión histórica, es decir, fundada en la intervención directa de Dios a determinados hombres, en determinados tiempos y lugares. Dios hizo su elección y promesa e invita al hombre a su amistad y le pide fidelidad como respuesta a su alianza. Esta fidelidad pasa por cumplir la Ley que el Señor les ha dado. Por tanto, la historia sagrada se mueve en torno a estas realidades: Promesa, Elección, Alianza y Ley.
Todo el Antiguo Testamento podemos dividirlo en libros históricos, libros proféticos y libros doctrinales. Los judíos lo dividen así:
- La Ley o Torah: los primeros cinco libros.
- Los Profetas o Nebim: los libros proféticos.
- Los Escritos o Ketubim: los Salmos, Proverbios, Job, Cantar, Ruth, Lamentaciones, Cohelet, Esther, Daniel, Esdras y Crónicas.
Los cinco primeros libros del Antiguo Testamento, conocidos tradicionalmente como Pentateuco, constituyen un magnífico pórtico que da acceso al majestuoso edificio de la Biblia.
El nombre Pentateuco, de origen griego, alude a los cinco (penta) libros o “rollos” que lo forman y a los instrumentos o estuches (teukhos) en que se guardaban. No estamos ante cinco independientes. Al contrario, cada libro desemboca en el siguiente o arranca del anterior. , de forma que todos juntos desarrollan una misma trama narrativa que va desde la creación del mundo, pasando por el nacimiento de los pueblos, la era patriarcal, la estancia israelita en Egipto y en el Sinaí, hasta el comienzo de la Conquista de Canaán y la muerte de Moisés, en los umbrales de la tierra prometida. Esta historia unitaria y continua, formada casi a partes iguales por relatos y leyes, se divide a su vez en seis grandes etapas o capítulos, perfectamente diferenciados:
- Historia de los orígenes (Gn 1-11)
- Historia patriarcal (Gn 12-50)
- Salida de Egipto y marcha hacia el Sinaí (Ex 1-18)
- Revelación en el Sinaí (Ex 19-40 + Lev + Nm 1-10)
- Marcha desde el Sinaí hasta los llanos de Moab (Nm 10-36)
- Discursos y despedida de Moisés (Dt)
Estos cinco libros forman la Torah o Ley por excelencia, la carta constitucional que plasmó los principios fundacionales y fundamentales, religiosos y civiles, por los que Israel se constituyó como un pueblo con identidad propia y referido en exclusiva a Yahvé, su Dios.
II. OBJETIVO DOCTRINAL: Conocer las diversas corrientes de tradiciones que formaron el Pentateuco.
III. OBJETIVO VIVENCIAL: Escuchar a Dios que busca entablar con nosotros una relación personal de amor y de amistad.
IV. TESIS: El Pentateuco es la historia de la fundación de Israel, en el que se relatan sus orígenes y el mensaje central de su alianza con el hombre y la respuesta de éste a Dios. Es un gran libro dividido en cinco volúmenes o rollos: Génesis, Éxodo, Números, Levítico y Deuteronomio. Aunque su autor principal es Moisés, sin embargo, ha venido enriquecido y complementado por otros autores que echaron mano de unas tradiciones existentes, siempre bajo la inspiración de Dios.
V. EXPLICACIÓN DE LA TESIS:
1. ¿Qué es la Torah o Pentateuco?
La palabra “Pentateuco” viene de la lengua griega y significa “Libro de los cinco estuches”: Génesis, Éxodo, Números, Levítico y Deuteronomio. Estos libros son considerados como una sola unidad. Y se les llama la Torah o Ley . Se llamaba la Ley porque lo fundamental de estos libros era la ley de Moisés, dada por Dios en el monte Sinaí, es decir, las prescripciones que regulan la vida moral, social y religiosa del pueblo.
Para nuestros ojos modernos, el rasgo más llamativo de esta legislación es su carácter religioso, la compenetración de lo sagrado y lo civil y cultural. Y este es el rasgo que quisieron dejar los autores.
Cada uno de los libros viene a indicar su contenido:
a) El Génesis narra los orígenes del mundo y del género humano desde sus comienzos hasta la formación de Israel como pueblo, poco antes de la salida de Egipto.
b) El Éxodo, la salida de los hebreos de Egipto, guiados por Moisés, el paso milagroso del Mar Rojo y su estancia en el Sinaí, donde reciben de Dios la Ley, sancionada por un pacto o Alianza (Berith) entre Dios y el pueblo. Desde este momento Israel llega a ser el Pueblo elegido y llamado por Dios.
c) El libros de los Números toma su nombre del censo del pueblo que aparece en sus primeros capítulos, aunque después se detiene a narrar la vida de Israel a través del desierto con sus múltiples vicisitudes.
d) Finalmente, el Deuteronomio que más que un código de leyes, es un conjunto de exhortaciones y de llamadas a Israel para que permanezca fiel al Señor.
Dos pilares tiene el Pentateuco: primero, el plan divino de salvación trazado por Dios; y segundo, la respuesta a ese plan por parte del hombre, de ese pueblo escogido.
2. Autor y composición literaria del Pentateuco
Tradicionalmente se atribuyó a Moisés la autoría del Pentateuco, pero estudios recientes han llegado a la conclusión de que él solo no pudo ser el único autor de los cinco libros. Él es el autor substancial, pero, durante largos años y en diversos momentos de la historia de Israel, otros autores fueron añadiendo elementos y reformulándolos.
Antes de ponerse por escrito, estas tradiciones se recitaban en los Santuarios. Más tarde, se fijaron por escrito.
¿Cuáles fueron las fuentes o tradiciones en las que se inspiró Moisés y demás autores?
a) Tradición yavhista: designada por la letra “J”. Es llamada así porque desde el principio llama a Dios “Yavhé”. Nació en la época de Salomón hacia el año 950 a.C. en los ambientes regios de Jerusalén. Características: estilo muy concreto, expresivo y dramático; imágenes vivaces; personajes, lugares y costumbres del pueblo precisos; Dios es presentado con imágenes muy humanas y populares (trabaja con el barro, pasea por el Edén, cierra la puerta del arca, visita y come con Abraham, etc.). En esta tradición, la salvación del pueblo estriba en la posesión de la tierra prometida: Canaán.
b) Tradición eloísta: designada por la letra “E”. Es llamada así porque llama a Dios “Eloím”. A los cananeos los llama amorreos. Al monte Sinaí lo llama Horeb. Nació posiblemente después de Salomón, en el reino del Norte, después que el pueblo se dividió en dos. Las páginas de esta tradición están marcadas por la predicación de las profecías de Elías y Oseas y da mucha importancia a los profetas. Características: es menos dramático y menos concreto; presenta el mensaje religioso con más reflexión y tiene una fina sensibilidad moral; ve a Dios no de forma humana como “J”, sino tiende a espiritualizar la imagen de Dios: prohíbe sus representaciones (cf. Ex 24, 10), casi nunca Dios interviene personalmente, sino sólo a través de sueños, visiones o milagros. En esta tradición, la salvación del pueblo consiste en la Alianza de Amor con Dios, y no en la tierra prometida. La Alianza es el verdadero tesoro de Israel.
c) Tradición deuteronomista: designada por la letra “D”. El autor de este documento no se conoce, pero debió ser un levita (sacerdote) de los que peregrinaban de pueblo en pueblo, inculcando la fidelidad a la alianza con Dios. Características: tiene semejanzas con el eloísta; la figura central es Moisés, pero un Moisés orador, legislador, y no un Moisés liberador; no es una narración histórica, sino un código de leyes; la historia del pueblo está presente indirectamente; estilo exhortativo; se insiste mucho en el tema de la elección.
d) Tradición sacerdotal: Designada por la letra “P”. Nació durante el destierro en Babilonia, cuando los sacerdotes releen sus tradiciones y su ley para mantener la fe y la esperanza del pueblo. Características: forma de hablar solemne, litúrgica y abstracta; se preocupa de enseñar, especialmente las normas del culto; busca la precisión de las fechas, cuida la cronología; Dios es presentado de una manera más espiritual y abstracta (es “Espíritu”, es “Palabra”, Gn 1,2).
3. Los grandes temas del Pentateuco
El Pentateuco da respuesta a los grandes interrogantes de la comunidad de Israel:
a) ¿Quién creó el mundo y el hombre? Génesis (origen de la humanidad e historia de los patriarcas).
b) ¿Cuándo tuvo el pueblo de Israel conciencia de pueblo elegido? Éxodo (liberación de Egipto, marcha por el desierto, alianza en el Sinaí).
c) ¿Cómo debe regirse la comunidad de Israel? Levítico (conjunto de leyes y normas), Números (experiencia del amor de Yavhé) y Deuteronomio (segunda ley).
VI. CONCLUSIÓN: El mensaje de salvación que Dios quiere darnos se esconde debajo de la historia, leyes, costumbres de un pueblo determinado: Israel. La verdad que el Señor quiere darnos en el Pentateuco, no está en los hechos en sí mismos, sino en el mensaje o enseñanza que el escritor sagrado quiere darnos, a través de esos acontecimientos particulares. La Biblia, entonces, hay que leerla, no como si fuera un libro de historia, sino como un libro de fe y de salvación.
VII. ORACIÓN: Señor, que el estudio de tu Santa Escritura, me llene de amor por ti por haberme creado, de celo ardiente por tu santa Gloria para defenderte siempre y de fidelidad a tu Ley santa. Te amo, Dios mío. Ten misericordia de mí. Amén.
Sobre este capítulo
Este capítulo estudia el Pentateuco, los cinco primeros libros de la Biblia, que la tradición judía llama la Ley o Torah. Explica el sentido del nombre, insiste en que no son cinco obras independientes sino una sola narración continua, y recorre las seis grandes etapas que abarcan, desde la creación hasta la muerte de Moisés. Aborda después la cuestión del autor: Moisés como autor substancial, enriquecido por otras manos y tradiciones. Es una lección de conjunto sobre el pórtico de toda la Escritura.
Ideas clave
- Pentateuco significa los cinco rollos: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.
- Los cinco libros forman una sola obra, con una trama narrativa continua.
- Se les llama Torah o Ley porque contienen la ley dada por Dios en el Sinaí.
- Su contenido gira en torno a cuatro realidades: promesa, elección, alianza y ley.
- Moisés es el autor substancial, pero no el único redactor.
- Las tradiciones yavista, eloísta y sacerdotal explican su composición literaria.
Reflexión
Hay en este capítulo una advertencia que conviene tener siempre presente: leer el Pentateuco exige huir de dos extremos. El primero es tomar al pie de la letra cada detalle, olvidando las metáforas y los géneros literarios. El segundo es rechazar todo el conjunto por considerarlo fantástico. La actitud correcta es buscar el mensaje que se esconde detrás del revestimiento literario.
Llama la atención que estos libros sean a la vez relato y ley. No son solo crónicas del pasado ni solo códigos normativos. Narran lo que Dios hizo y, al hacerlo, establecen cómo debe responder el pueblo. La historia se convierte en exigencia, y la ley se apoya en la memoria de la liberación. Es una pedagogía sabia: primero se recuerda el amor recibido, después se pide fidelidad.
Resulta también significativo que la Iglesia no se escandalice al constatar que el texto tiene varias manos. La revelación no desprecia el proceso humano. Dios se sirvió de comunidades, de tradiciones orales y de redactores sucesivos. La verdad del mensaje no depende de que la redacción haya sido instantánea, sino de la inspiración que la sostiene.
Cómo aprovechar esta lección
Lee el Pentateuco como una unidad y no como cinco libros separados: anota cómo cada uno continúa al anterior y prepara el siguiente. Lleva un esquema de las etapas para no perderte.
Cuando encuentres leyes que te resulten extrañas, pregúntate qué valor protegían y cómo se cumplen o se superan en Cristo. Y al terminar cada bloque, detente a considerar qué te dice ese texto sobre el modo en que Dios educa a los suyos, con paciencia y paso a paso.
Oración
Señor, tú que formaste un pueblo y le diste tu Ley como camino de libertad: enséñanos a leer estos libros con inteligencia y fe. Que no nos quedemos en la letra ni despreciemos lo antiguo, sino que descubramos tu plan de salvación y tu paciencia con nosotros. Amén.