El Ave María es la oración mariana por excelencia. Combina la salutación del ángel Gabriel en la Anunciación con la petición de Isabel en la Visitación, y la conclusión de la Iglesia que pide la intercesión de María.
La Oración
Origen de la Oración
Primera Parte: Del Evangelio
El ángel Gabriel saludó a María: "Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo" (Lucas 1:28).
Isabel exclamó: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre" (Lucas 1:42).
Segunda Parte: De la Tradición
La Iglesia añadió la invocación a María como "Santa María, Madre de Dios" y la petición de oración por nosotros. Esta conclusión data del siglo XIV.
Significado
- "Llena eres de gracia" - María fue preservada del pecado original (Inmaculada Concepción) y está llena de la gracia divina.
- "El Señor es contigo" - Dios habita en María de manera especial. Ella es su tabernáculo viviente.
- "Bendita entre todas las mujeres" - María supera en santidad a todos los seres humanos, excepto su Hijo divino.
- "Madre de Dios" - Confesamos la divinidad de Jesús. María es verdaderamente Madre de Dios.
- "Ahora y en la hora de nuestra muerte" - Pedimos la presencia de María en el momento más importante: nuestra muerte y paso a la eternidad.
Variantes
Después de la Anunciación
Ave María de Pie
El Ave María se reza 53 veces en el rosario completo. Cada decena representa una "corona" de diez Ave Marías ofrecidas a María, meditando un misterio de la vida de Jesús.
El Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2676) dice: "El Ángel del Señor declara a María 'llena de gracia'. Para nosotros también los hijos de Dios somos 'llenos de gracia', redimidos por el sacrificio de Cristo".