Cómo rezar el rosario paso a paso
El rosario se reza sosteniendo en la mano un cordón con cincuenta y nueve cuentas. Cada grupo de once cuentas —una grande y diez pequeñas— forma una decena, y cada decena corresponde a un misterio de la vida de Jesús y de María. Se empieza por la cruz y se termina volviendo a ella.
Oraciones iniciales
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Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
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Ofrecimiento del rosario (opcional)
Divino Jesús, te ofrecemos este rosario meditando los misterios de nuestra redención.
Concédenos, por la intercesión de la Virgen María tu Madre, las virtudes que en ellos se nos enseñan.
Te lo ofrecemos también por las intenciones del Corazón Inmaculado de María y por nuestras propias intenciones. Amén.
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Símbolo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
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Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
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Tres Ave Marías, por la fe, la esperanza y la caridad
Dios te salve, María, llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
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Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Las cinco decenas
En cada decena se anuncia el misterio, se reza un Padre Nuestro, diez Ave Marías mientras se medita el misterio, y un Gloria. Muchas personas añaden al final la jaculatoria que la Virgen enseñó en Fátima.
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Jaculatoria de Fátima (opcional)
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas,
socorre especialmente a las más necesitadas
de tu infinita misericordia.
Oraciones finales
Salve Regina
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oración final
Oh Dios, cuyo Hijo unigénito, por su vida, muerte y resurrección,
nos mereció el premio de la vida eterna:
concédenos, te rogamos, que meditando estos misterios
del Santísimo Rosario de la Virgen María,
imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen.
Por el mismo Cristo, nuestro Señor. Amén.
Oración a San Miguel Arcángel (opcional)
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes;
y tú, Príncipe de la milicia celestial,
arroja al infierno con el divino poder a Satanás
y a los demás espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.