Los Misterios Luminosos, instituidos por San Juan Pablo II en 2002, iluminan la vida pública de Jesús: su bautismo, el milagro de las bodas de Caná, la predicación del Reino, la transfiguración y la institución de la Eucaristía.
Credo Apostólico...
Padre Nuestro...
Tres Ave Marías...
Gloria al Padre...
💡 Primer Misterio Luminoso: El Bautismo de Jesús
Fruto: Apertura al Espíritu Santo
Al bautizarse Jesús, apenas salió del agua, los cielos se abrieron y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz desde los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo mis complacencias». (Mateo 3:16-17)
Meditemos cómo Jesús, aunque sin pecado, se santificó en las aguas del Jordán, abriendo las puertas del cielo. Nuestro bautismo nos une a su muerte y resurrección.
Dios te salve, María... (10 veces)
Gloria al Padre...
💡 Segundo Misterio Luminoso: Las Bodas de Caná
Fruto: Intercesión de María
Faltaba vino. La madre de Jesús le dijo: «No tienen vino». Jesús le respondió: «Mujer, ¿eso qué tiene que ver conmigo? Todavía no llega mi hora». Dijo la madre de Jesús a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga». (Juan 2:3-5)
Meditemos la intercesión poderosa de María en Caná. Ella nos dice también a nosotros: "Hagan todo lo que él les diga". Su poder de intercesión es ilimitado.
Dios te salve, María... (10 veces)
Gloria al Padre...
💡 Tercer Misterio Luminoso: El Anuncio del Reino
Fruto: Conversión del corazón
«Convertíos, porque ha llegado el reino de los cielos». (Mateo 4:17)
Meditemos el llamado de Jesús a la conversión. El Reino está cerca. Debemos cambiar de vida, dejar el pecado, buscar la santidad. La misericordia de Dios nos espera.
Dios te salve, María... (10 veces)
Gloria al Padre...
💡 Cuarto Misterio Luminoso: La Transfiguración
Fruto: Contemplación de Cristo
Se transfiguró ante ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. (Mateo 17:2)
Meditemos la gloria de Jesús manifestada en el Tabor. Así será su venida gloriosa. Contemplemos su belleza divina y anhelemos verlo tal cual es.
Dios te salve, María... (10 veces)
Gloria al Padre...
💡 Quinto Misterio Luminoso: La Institución de la Eucaristía
Fruto: Adoración
Mientras comían, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman; esto es mi cuerpo». (Mateo 26:26)
Meditemos el gran regalo de la Eucaristía. Jesús se hace pan para alimentarnos, se hace víctima para salvarnos. Adoremos con fe profunda.
Dios te salve, María... (10 veces)
Gloria al Padre...
Oraciones Finales
Salve Regina...
Sagrado Corazón de Jesús...
Inmaculado Corazón de María...
San José...
Por la señal de la Santa Cruz... Amén.