7. Siglo XX: renovación, concilio y misión global

El Concilio Vaticano II impulsó la renovación litúrgica y pastoral en un siglo marcado por guerras y cambios sociales.

El siglo XX estuvo marcado por dos guerras mundiales y profundas transformaciones sociales. La Iglesia respondió reafirmando el valor de la vida humana y promoviendo la paz. El Concilio Vaticano II (1962–1965) fue un hito histórico: renovó la liturgia, impulsó la participación activa de los fieles, destacó el llamado universal a la santidad y reforzó la misión evangelizadora.

El Concilio subrayó la importancia de la Palabra de Dios, la colegialidad episcopal y el papel de los laicos. También abrió espacios de diálogo ecuménico e interreligioso, sin renunciar a la identidad católica.

La Iglesia fortaleció su presencia global: en África, Asia y América Latina surgieron comunidades vibrantes, vocaciones y nuevas expresiones culturales de la fe. La doctrina social católica se consolidó con énfasis en los derechos humanos, la justicia social y el desarrollo integral.