La 'oración de Jesús' es una práctica antigua en la tradición cristiana: 'Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mí, pecador'. Esta breve oración se repite con el ritmo de la respiración, buscando que se arraigue en el corazón. Es una oración de humildad, de confianza, de abandono. A través de ella, invocamos el nombre de Jesús y pedimos su misericordia. La repetición ayuda a centrar la mente y el corazón en Dios, ahuyentando las distracciones. Que sepamos hacer de esta oración un hábito cotidiano, invocando a Jesús en todo momento.
Fuente: Tradición hesicasta