Felipe Herrera-Espaliat – Ciudad del Vaticano
El Papa León XIV fue muy claro al referirse, la mañana de este miércoles 17 de junio, a uno de los aspectos que hoy favorecen el trabajo de evangelización de la Iglesia: «Para que haya una verdadera experiencia de amor con el Señor, es necesario que tengamos espacios seguros».
Estas palabras fueron dirigidas a las cuarenta personas que llegaron hasta la sala contigua del Aula Pablo VI del Vaticano para celebrar junto al Pontífice los diez años de existencia de Ceprome Latinoamérica, institución multidisciplinaria dedicada al combate del abuso y a la promoción de una cultura del cuidado en el contexto eclesial.
León les recordó que todas las personas están llamadas a vivir un encuentro con Jesús, como el que tuvieron sus primeros discípulos con él y quedaron cautivados, y explicó que la labor de prevención que realiza el Ceprome se hace relevante precisamente en dicho contexto. «El encuentro con Cristo nos marca de manera positiva y nos proyecta a una vida plena de amor y libertad, mientras que sucede todo lo contrario con las situaciones de abuso, provocando heridas traumáticas que condicionan y merman el desarrollo espiritual y humano de la persona», sostuvo el Papa.
Además, haciéndose eco de su reciente viaje apostólico a España, el Pontífice recordó que abordó el drama de los abusos junto a los obispos locales, a quienes les habló «sobre el dolor de quienes han sido heridos por quienes debían cuidarlos, situaciones ante las que “la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado”». Eso sí, León hizo hincapié en que esta responsabilidad no compete sólo a la jerarquía de la Iglesia, sino que a todos los fieles, y por eso destacó y agradeció la labor que realizan en toda América Latina los profesionales laicos, consagrados y clérigos de Ceprome.
Finalmente, el Papa León los animó a continuar fortaleciendo las redes de colaboración entre las Iglesias locales y las instituciones civiles de cada país, y les manifestó que su deseo es “que todos los espacios en la Iglesia, ya sean físicos o virtuales, sean verdaderamente lugares para el encuentro fecundo con Jesucristo, libres de miedos, sospechas o desconfianzas”.
Gratitud al Papa y renovación de la misión
El sacerdote Daniel Portillo, teólogo y psicólogo, presidente de Ceprome Latinoamérica, agradeció emocionado la acogida y las palabras de aliento del Papa León, y evaluó positivamente esta primera década de existencia de la organización que él mismo ayudó a fundar.
“En un primer momento la Iglesia respondió a la crisis de los abusos solo desde una perspectiva jurídica y psicológica, pero este fenómeno es mucho más complejo y vimos que era necesario un abordaje interdisciplinar. Por eso, integramos progresivamente otras dimensiones que nos han permitido acoger y acompañar a las víctimas de modo más integral en su proceso de sanación. Y no solo eso, sino que llegamos a la convicción de que no bastaba con intervenciones puntuales, sino que era necesario promover una verdadera cultura del cuidado y de la prevención en el contexto eclesial”, sostuvo Portillo.
El desafío de la Inteligencia Artificial
En sus diez años de existencia Ceprome ha formado a más de 15 mil personas en toda América Latina, impartiendo cursos presenciales y a distancia, seminarios y congresos internacionales. Además, ya suman 15 publicaciones de temáticas como derecho canónico y penal, psicología, psiquiatría, teología pastoral y moral, comunicación con los medios y con las víctimas, ética, informática y mundo digital, siendo este último uno de los asuntos más requeridos por las comunidades eclesiales en los últimos años.
“Todos los días hay nuevas realidades que nos desafían, y actualmente estamos profundizando el amplio mundo de la inteligencia artificial, que está en pleno desarrollo. En nuestros últimos encuentros formativos, expertos de alto nivel nos han ayudado a comprender cómo la IA puede, al mismo tiempo, ser una gran amenaza para niños, niñas y adolescentes, pero también una oportunidad para fortalecer la protección en el ámbito eclesial. Eso sí, es urgente formarse e informarse, y nosotros asumimos ese reto como parte esencial de nuestra misión, es decir, que todos puedan acceder a dicho conocimiento con contenidos de alta calidad”, aseguró el sacerdote Daniel Portillo, quien también recordó con gratitud al Papa Francisco, que definió a los miembros de Ceprome Latinoamérica como “Apóstoles de la prevención”.
