Edoardo Giribaldi – Ciudad del Vaticano
Las promesas de una felicidad fácil e inmediata resultan fascinantes, pero a menudo se desvanecen sin dejar rastro. En cambio, permanecen las preguntas más profundas, las inquietudes que habitan en el corazón y el deseo de una alegría capaz de perdurar. Es precisamente de estas fragilidades de donde puede surgir un auténtico camino de fe, en el encuentro con Dios, «que sacia todo corazón y da la fuerza para volver a empezar siempre». Este es el núcleo del mensaje que el Papa León XIV, a través de un texto firmado por el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, dirige a los jóvenes procedentes de 73 países, reunidos en Medjugorje con motivo de la inauguración del Mladifest, el festival internacional dedicado a ellos.
Encuentren al Señor «que sacia todo corazón»
El texto lo lee el visitador apostólico especial de la parroquia de Medjugorje, el arzobispo Aldo Cavalli, poco antes de la misa presidida por el nuncio apostólico en Bosnia y Herzegovina y en la República de Montenegro, el arzobispo Francis Assisi Chullikatt. En el mensaje, el Sumo Pontífice exhorta a los jóvenes a volver ad fontem, a Cristo, fuente de vida nueva y de auténtica alegría, invitándoles a redescubrir, a través de la oración, la escucha de la Palabra de Dios y los sacramentos, «la belleza del encuentro personal con el Señor, que sacia todo corazón y da la fuerza para volver a empezar siempre».
Buscar «la verdad que hace libres»
El Papa anima además a los jóvenes a buscar con sinceridad «la verdad que hace libres», sin «dejarse seducir por las ilusiones de una felicidad pasajera».
Al seguir a Jesús, de hecho, cada uno puede acoger incluso las preguntas más difíciles y las inquietudes del corazón como una oportunidad para el discernimiento y el crecimiento en la fe.
Confiar en el Espíritu Santo y en María
La exhortación final es dejarse «guiar por el Espíritu Santo» y confiar en la intercesión de María, para convertirse en «testigos luminosos del Evangelio, promotores de la fraternidad y constructores de la paz en la sociedad».
La historia del Mladifest
El Mladifest se celebra desde 1989. La celebración eucarística tiene lugar en el altar exterior de la parroquia de San Jacobo, donde, hace apenas unos días, el 28 de julio, se produjo un grave acto de vandalismo. El altar fue incendiado, lo que provocó daños considerables, y una estatua de la Virgen fue manchada con pintadas ofensivas.
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