Novena católica
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo para honrar la Sangre redentora de Jesús, pedir su protección, purificación y alcanzar gracias espirituales.
Día 1 Día Primero - Aceptar la obra redentora de Jesús
Aceptar la obra redentora de Jesús en nuestra vida
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo - Día Primero
Por la señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderte,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos
en satisfacción de todos mis pecados,
y así como te lo suplico,
así confío en tu divina Bondad y Misericordia infinita,
que me los perdonarás,
y me darás gracia para enmendarme
y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús mío, Varón de Dolores! Acepta el homenaje que quiero tributar a tu Preciosísima Sangre durante esta novena, como señal de mi más sincero agradecimiento por los dolores y sufrimientos que voluntariamente padeciste en reparación de mis innumerables pecados y como una prueba de tu inmenso amor hacia mí.
Te adoro como a mi único Dios que quisiste hacerme hombre para salvarme de la muerte eterna. Te doy gracias como a mi mejor amigo, porque entregaste tu vida como una prueba del mayor amor posible. Te pido perdón por las pocas veces que me he acordado de ti, Varón de Dolores, y por haber sido la causa de tus dolores y sufrimientos con los muchos pecados que he cometido.
Te ruego, Jesús mío, me concedas todas las gracias que necesito para conocerte, amarte y servirte fielmente hasta la muerte y salvar mi alma. Alcánzame una devoción ferviente a tu Sagrada Pasión por la que me has redimido y a tu Preciosísima Sangre. Enséñame a saber unir las penas y sufrimientos de mi vida con los tuyos. Por los méritos de tu PRECIOSÍSIMA SANGRE y la intercesión de tu Madre, la Virgen de los Dolores, te pido me concedas la gracia especial que deseo en esta novena.
(Aquí se hace la petición)
Con filial confianza me abandono a tu santa voluntad. Y si no es tu voluntad concederme lo que te pido, te suplico me concedas lo que consideres más beneficioso para mi alma. Concédeme la gracia de conocerte, amarte y sentir arrepentimiento de haberte ofendido. Te pido esta gracia por tu Preciosa Sangre. Por aquella Sangre preciosa que bañó tu Cuerpo Sagrado y cayó gota a gota hasta el suelo en el huerto de los Olivos. Por aquella Sangre preciosa que fluía de tu cuerpo Sagrado durante los azotes. Por aquella Sangre Preciosa que cubrió tu Rostro Sagrado en la coronación de espinas. Por aquella Sangre Preciosa que brotó de tus Manos y pies en el Calvario. Por aquella Sangre Preciosa que manó de tu Sagrado Corazón después de tu Muerte. Por la Sangre Preciosa que todavía se ofrece cada día sobre nuestros altares en la santa Misa. Por la Sangre Preciosa que recibimos en la Sagrada Comunión, de la que dijiste: 'el que come mi carne y bebe mi Sangre tiene Vida Eterna'.
Oración del perdón
Me apropio de la palabra que dice que hay redención en su Sangre. Señor, quiero que tú en esta hora me redimas. Perdóname por alejarme de ti con mis actitudes; quiero abandonar esta vida que he llevado hasta hoy; me acojo a la promesa que dice: 'pero si vivimos en la luz, así como Dios está en la luz, entonces hay unión entre nosotros, y la sangre de su hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado' (1 Juan 1,7).
La Sangre de tu Hijo Jesucristo me limpia de todo pecado, por eso reconozco que soy pecador y me arrepiento de todas las faltas cometidas hasta hoy. Sélame con tu Sangre, retira de tu presencia toda maldad que haya cometido ante ti haciendo lo que no te agrada. Gracias por tu Sangre liberadora. Amén.
Ofrecimiento
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesucristo en reparación de mis pecados, por las benditas almas del Purgatorio y por las necesidades de la Santa Iglesia.
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesús con todos sus merecimientos: para expiar todos los pecados que he cometido durante toda mi vida; para purificar el bien que pude haber hecho con mezquindad durante toda mi vida; para suplir por todo el bien que debí hacer y no hice en toda mi vida.
Alabanzas a la Sangre de Cristo
Jesús, autor de nuestra salvación. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu espíritu cuando bebemos tu Sangre. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Oración a la Virgen María
Virgen María, tú que viste fluir del cuerpo de Jesús la Sangre bendita con que Jesús, tu Hijo, me compró y ofreció para el perdón de mis pecados. Tú, Bendita Virgen María, que sentiste un dolor muy grande por la Sangre que vertió toda su cara, por la Sangre que brotaba en todo su cuerpo, por los latigazos recibidos, esa Sangre que brotó de sus manos y sus pies cuando traspasaron los clavos, esa Sangre que brotó de su costado cuando le atravesaron la lanza. Por esa Sangre te entrego todas mis preocupaciones para que unidas al dolor tuyo y de Jesús alcance la gracia que espero de ti por tu intercesión.
(Aquí se hacen las peticiones a la Virgen)
Testimonio del día
Testimonio: Cuenta Libardo que él nunca se imaginaba que la Sangre tuviera tanto poder. Un día que estaba muy deprimido con deseos de morir, invocó la Sangre de Jesús para que viniera sobre él. Fue algo sorprendente porque sintió como si algo se arrancara de su pecho y su corazón se llenó de gozo. Desde ese día su vida cambió.
Gozos
Coro: ¡Oh! adorable Sangre de Jesús, limpia mi mente y mi corazón. Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.
Hoy me cubro con tu Sangre y sello todo mi ser, líbrame del hambre y de cualquier escasez. Coro
Tu Sangre tiene poder, tu Sangre sana mi ser, tu Sangre limpia mi alma y protege todo mi ser. Coro
Ven Sangre redentora, transforma hoy mi hogar, quiero ser liberado de toda influencia del mal. Coro
Rocíame, Jesús, con tu Sangre redentora. Te entrego todas mis deudas para alcanzar así la victoria sobre cualquier atadura que me aflige y me destruye trayendo sobre mi vida toda clase de amarguras. Coro
Fluye Sangre redentora, fluye sobre mi vida, apartando de mí (negocio, trabajo, casa, salud, hijos, estudios…) toda fuerza opresora que no me deja dormir ni tampoco ser feliz. Coro
Tu Sangre redentora destruye toda maldad, hoy te pido que me ayudes en esta necesidad. Coro
Hoy te pido que construyas las áreas afectadas en mi vida pasada, sanando en mí las heridas que dejaron como cascadas una fuerza de amargura, de tristeza y de dolor. Coro
Tu Sangre es fuente de poder y liberación, por ella fuimos limpiados para obtener bendición. Coro
Sangre de Cristo, precio de rescate, sello que nos marca, la garantía que tú nos entregaste. Con esa Sangre Preciosa hoy quiero que en esta angustia que tengo vengas a ayudarme. Coro
Oración final del día
Oración y bendición
Dios Padre nos ampare. Dios Hijo nos guarde. Dios Espíritu Santo nos defienda. Con el velo de la Santísima Virgen María seamos cubiertos. Ni heridos, ni muertos, ni presos, ni cautivos. Ni de nuestros enemigos vencidos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. El poder de Dios nos valga y la fuerza de la Fe. La pureza de la Virgen y la castidad del señor San José. Amén.
Día 2 Día Segundo - Relacionarnos con todo en paz
Alcanzar la paz en nuestras relaciones
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo - Día Segundo
Por la señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderte,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos
en satisfacción de todos mis pecados,
y así como te lo suplico,
así confío en tu divina Bondad y Misericordia infinita,
que me los perdonarás,
y me darás gracia para enmendarme
y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús mío, Varón de Dolores! Acepta el homenaje que quiero tributar a tu Preciosísima Sangre durante esta novena, como señal de mi más sincero agradecimiento por los dolores y sufrimientos que voluntariamente padeciste en reparación de mis innumerables pecados y como una prueba de tu inmenso amor hacia mí.
Te adoro como a mi único Dios que quisiste hacerme hombre para salvarme de la muerte eterna. Te doy gracias como a mi mejor amigo, porque entregaste tu vida como una prueba del mayor amor posible. Te pido perdón por las pocas veces que me he acordado de ti, Varón de Dolores, y por haber sido la causa de tus dolores y sufrimientos con los muchos pecados que he cometido.
Te ruego, Jesús mío, me concedas todas las gracias que necesito para conocerte, amarte y servirte fielmente hasta la muerte y salvar mi alma. Alcánzame una devoción ferviente a tu Sagrada Pasión por la que me has redimido y a tu Preciosísima Sangre. Enséñame a saber unir las penas y sufrimientos de mi vida con los tuyos. Por los méritos de tu PRECIOSÍSIMA SANGRE y la intercesión de tu Madre, la Virgen de los Dolores, te pido me concedas la gracia especial que deseo en esta novena.
(Aquí se hace la petición)
Con filial confianza me abandono a tu santa voluntad. Y si no es tu voluntad concederme lo que te pido, te suplico me concedas lo que consideres más beneficioso para mi alma. Concédeme la gracia de conocerte, amarte y sentir arrepentimiento de haberte ofendido. Te pido esta gracia por tu Preciosa Sangre...
Oración del perdón
Me apropio de la palabra que dice que hay redención en su Sangre. Señor, quiero que tú en esta hora me redimas. Perdóname por alejarme de ti con mis actitudes; quiero abandonar esta vida que he llevado hasta hoy; me acojo a la promesa que dice: 'Y por medio de Cristo quiso poner en paz consigo al universo eterno, tanto lo que está en la tierra como lo que está en el cielo, haciendo la paz mediante la Sangre que Cristo derramó en la cruz' (Colosenses 1,20).
La Sangre de tu Hijo Jesucristo me limpia de todo pecado, por eso reconozco que soy pecador y me arrepiento de todas las faltas cometidas hasta hoy. Sélame con tu Sangre, retira de tu presencia toda maldad que haya cometido ante ti haciendo lo que no te agrada. Gracias por tu Sangre liberadora. Amén.
Ofrecimiento
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesucristo en reparación de mis pecados, por las benditas almas del Purgatorio y por las necesidades de la Santa Iglesia.
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesús con todos sus merecimientos: para expiar todos los pecados que he cometido durante toda mi vida; para purificar el bien que pude haber hecho con mezquindad durante toda mi vida; para suplir por todo el bien que debí hacer y no hice en toda mi vida.
Alabanzas a la Sangre de Cristo
Jesús, autor de nuestra salvación. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu espíritu cuando bebemos tu Sangre. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Oración a la Virgen María
Virgen María, tú que viste fluir del cuerpo de Jesús la Sangre bendita con que Jesús, tu Hijo, me compró y ofreció para el perdón de mis pecados. Tú, Bendita Virgen María, que sentiste un dolor muy grande por la Sangre que vertió toda su cara, por la Sangre que brotaba en todo su cuerpo, por los latigazos recibidos, esa Sangre que brotó de sus manos y sus pies cuando traspasaron los clavos, esa Sangre que brotó de su costado cuando le atravesaron la lanza. Por esa Sangre te entrego todas mis preocupaciones para que unidas al dolor tuyo y de Jesús alcance la gracia que espero de ti por tu intercesión.
(Aquí se hacen las peticiones a la Virgen)
Testimonio del día
Testimonio: Cuenta Maritza que ella era una persona muy resentida, peleaba con todos, tenía muchos odios en su corazón, no se amaba ni a ella misma. Un día en una oración invocó la Sangre de Cristo para que limpiara su corazón. Descubrió el poder de la Sangre porque pudo perdonar a una persona que le había hecho mucho daño y su interior se llenó de paz desde ese día.
Gozos
Coro: ¡Oh! adorable Sangre de Jesús, limpia mi mente y mi corazón. Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.
Hoy me cubro con tu Sangre y sello todo mi ser, líbrame del hambre y de cualquier escasez. Coro
Tu Sangre tiene poder, tu Sangre sana mi ser, tu Sangre limpia mi alma y protege todo mi ser. Coro
Ven Sangre redentora, transforma hoy mi hogar, quiero ser liberado de toda influencia del mal. Coro
Rocíame, Jesús, con tu Sangre redentora. Te entrego todas mis deudas para alcanzar así la victoria sobre cualquier atadura que me aflige y me destruye trayendo sobre mi vida toda clase de amarguras. Coro
Fluye Sangre redentora, fluye sobre mi vida, apartando de mí toda fuerza opresora que no me deja dormir ni tampoco ser feliz. Coro
Tu Sangre redentora destruye toda maldad, hoy te pido que me ayudes en esta necesidad. Coro
Hoy te pido que construyas las áreas afectadas en mi vida pasada, sanando en mí las heridas que dejaron como cascadas una fuerza de amargura, de tristeza y de dolor. Coro
Tu Sangre es fuente de poder y liberación, por ella fuimos limpiados para obtener bendición. Coro
Sangre de Cristo, precio de rescate, sello que nos marca, la garantía que tú nos entregaste. Con esa Sangre Preciosa hoy quiero que en esta angustia que tengo vengas a ayudarme. Coro
Oración final del día
Oración y bendición
Dios Padre nos ampare. Dios Hijo nos guarde. Dios Espíritu Santo nos defienda. Con el velo de la Santísima Virgen María seamos cubiertos. Ni heridos, ni muertos, ni presos, ni cautivos. Ni de nuestros enemigos vencidos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. El poder de Dios nos valga y la fuerza de la Fe. La pureza de la Virgen y la castidad del señor San José. Amén.
Día 3 Día Tercero - Aceptar el perdón de los pecados
Aceptar el perdón de nuestros pecados y sentirnos limpios
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo - Día Tercero
Por la señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderte,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos
en satisfacción de todos mis pecados,
y así como te lo suplico,
así confío en tu divina Bondad y Misericordia infinita,
que me los perdonarás,
y me darás gracia para enmendarme
y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús mío, Varón de Dolores! Acepta el homenaje que quiero tributar a tu Preciosísima Sangre durante esta novena, como señal de mi más sincero agradecimiento por los dolores y sufrimientos que voluntariamente padeciste en reparación de mis innumerables pecados y como una prueba de tu inmenso amor hacia mí.
Te adoro como a mi único Dios que quisiste hacerte hombre para salvarme de la muerte eterna. Te doy gracias como a mi mejor amigo, porque entregaste tu vida como una prueba del mayor amor posible. Te pido perdón por las pocas veces que me he acordado de ti, Varón de Dolores, y por haber sido la causa de tus dolores y sufrimientos con los muchos pecados que he cometido.
Te ruego, Jesús mío, me concedas todas las gracias que necesito para conocerte, amarte y servirte fielmente hasta la muerte y salvar mi alma. Alcánzame una devoción ferviente a tu Sagrada Pasión por la que me has redimido y a tu Preciosísima Sangre. Enséñame a saber unir las penas y sufrimientos de mi vida con los tuyos. Por los méritos de tu PRECIOSÍSIMA SANGRE y la intercesión de tu Madre, la Virgen de los Dolores, te pido me concedas la gracia especial que deseo en esta novena.
(Aquí se hace la petición)
Con filial confianza me abandono a tu santa voluntad. Y si no es tu voluntad concederme lo que te pido, te suplico me concedas lo que consideres más beneficioso para mi alma. Concédeme la gracia de conocerte, amarte y sentir arrepentimiento de haberte ofendido. Te pido esta gracia por tu Preciosa Sangre...
Oración del perdón
Me apropio de la palabra que dice que hay redención en su Sangre. Señor, quiero que tú en esta hora me redimas. Perdóname por alejarme de ti con mis actitudes; quiero abandonar esta vida que he llevado hasta hoy; me acojo a la promesa que dice: 'Pero si vivimos en la luz, así como Dios está en la luz, entonces hay unión entre nosotros, y la Sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado' (1 Juan 1,7).
La Sangre de tu Hijo Jesucristo me limpia de todo pecado, por eso reconozco que soy pecador y me arrepiento de todas las faltas cometidas hasta hoy. Sélame con tu Sangre, retira de tu presencia toda maldad que haya cometido ante ti haciendo lo que no te agrada. Gracias por tu Sangre liberadora. Amén.
Ofrecimiento
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesucristo en reparación de mis pecados, por las benditas almas del Purgatorio y por las necesidades de la Santa Iglesia.
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesús con todos sus merecimientos: para expiar todos los pecados que he cometido durante toda mi vida; para purificar el bien que pude haber hecho con mezquindad durante toda mi vida; para suplir por todo el bien que debí hacer y no hice en toda mi vida.
Alabanzas a la Sangre de Cristo
Jesús, autor de nuestra salvación. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu espíritu cuando bebemos tu Sangre. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Oración a la Virgen María
Virgen María, tú que viste fluir del cuerpo de Jesús la Sangre bendita con que Jesús, tu Hijo, me compró y ofreció para el perdón de mis pecados. Tú, Bendita Virgen María, que sentiste un dolor muy grande por la Sangre que vertió toda su cara, por la Sangre que brotaba en todo su cuerpo, por los latigazos recibidos, esa Sangre que brotó de sus manos y sus pies cuando traspasaron los clavos, esa Sangre que brotó de su costado cuando le atravesaron la lanza. Por esa Sangre te entrego todas mis preocupaciones para que unidas al dolor tuyo y de Jesús alcance la gracia que espero de ti por tu intercesión.
(Aquí se hacen las peticiones a la Virgen)
Testimonio del día
Testimonio: Rocío cuenta que su vida era amargada porque se consideraba sucia, creía que Dios la juzgaba y no se acercaba al Sacramento de la Reconciliación porque se consideraba indigna. Pero un día leyó este versículo de la Biblia y comprendió el gran amor de Dios y el poder que tiene la Sangre de Jesús para sentirse perdonada y merecedora de las bendiciones de Dios. Después de llevar 25 años sin confesarse, encontró descanso en su interior y fue liberada de muchas ataduras que impedían su progreso.
Gozos
Coro: ¡Oh! adorable Sangre de Jesús, limpia mi mente y mi corazón. Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.
Hoy me cubro con tu Sangre y sello todo mi ser, líbrame del hambre y de cualquier escasez. Coro
Tu Sangre tiene poder, tu Sangre sana mi ser, tu Sangre limpia mi alma y protege todo mi ser. Coro
Ven Sangre redentora, transforma hoy mi hogar, quiero ser liberado de toda influencia del mal. Coro
Rocíame, Jesús, con tu Sangre redentora. Te entrego todas mis deudas para alcanzar así la victoria sobre cualquier atadura que me aflige y me destruye trayendo sobre mi vida toda clase de amarguras. Coro
Fluye Sangre redentora, fluye sobre mi vida, apartando de mí toda fuerza opresora que no me deja dormir ni tampoco ser feliz. Coro
Tu Sangre redentora destruye toda maldad, hoy te pido que me ayudes en esta necesidad. Coro
Hoy te pido que construyas las áreas afectadas en mi vida pasada, sanando en mí las heridas que dejaron como cascadas una fuerza de amargura, de tristeza y de dolor. Coro
Tu Sangre es fuente de poder y liberación, por ella fuimos limpiados para obtener bendición. Coro
Sangre de Cristo, precio de rescate, sello que nos marca, la garantía que tú nos entregaste. Con esa Sangre Preciosa hoy quiero que en esta angustia que tengo vengas a ayudarme. Coro
Oración final del día
Oración y bendición
Dios Padre nos ampare. Dios Hijo nos guarde. Dios Espíritu Santo nos defienda. Con el velo de la Santísima Virgen María seamos cubiertos. Ni heridos, ni muertos, ni presos, ni cautivos. Ni de nuestros enemigos vencidos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. El poder de Dios nos valga y la fuerza de la Fe. La pureza de la Virgen y la castidad del señor San José. Amén.
Día 4 Día Cuarto - Descubrir el poder de la Sangre de Cristo
Descubrir y experimentar el poder de la Sangre de Cristo en nuestra vida
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo - Día Cuarto
Por la señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderte,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos
en satisfacción de todos mis pecados,
y así como te lo suplico,
así confío en tu divina Bondad y Misericordia infinita,
que me los perdonarás,
y me darás gracia para enmendarme
y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús mío, Varón de Dolores! Acepta el homenaje que quiero tributar a tu Preciosísima Sangre durante esta novena, como señal de mi más sincero agradecimiento por los dolores y sufrimientos que voluntariamente padeciste en reparación de mis innumerables pecados y como una prueba de tu inmenso amor hacia mí.
Te adoro como a mi único Dios que quisiste hacerte hombre para salvarme de la muerte eterna. Te doy gracias como a mi mejor amigo, porque entregaste tu vida como una prueba del mayor amor posible. Te pido perdón por las pocas veces que me he acordado de ti, Varón de Dolores, y por haber sido la causa de tus dolores y sufrimientos con los muchos pecados que he cometido.
Te ruego, Jesús mío, me concedas todas las gracias que necesito para conocerte, amarte y servirte fielmente hasta la muerte y salvar mi alma. Alcánzame una devoción ferviente a tu Sagrada Pasión por la que me has redimido y a tu Preciosísima Sangre. Enséñame a saber unir las penas y sufrimientos de mi vida con los tuyos. Por los méritos de tu PRECIOSÍSIMA SANGRE y la intercesión de tu Madre, la Virgen de los Dolores, te pido me concedas la gracia especial que deseo en esta novena.
(Aquí se hace la petición)
Con filial confianza me abandono a tu santa voluntad. Y si no es tu voluntad concederme lo que te pido, te suplico me concedas lo que consideres más beneficioso para mi alma. Concédeme la gracia de conocerte, amarte y sentir arrepentimiento de haberte ofendido. Te pido esta gracia por tu Preciosa Sangre...
Oración del perdón
Me apropio de la palabra que dice que hay redención en su Sangre. Señor, quiero que tú en esta hora me redimas. Perdóname por alejarme de ti con mis actitudes; quiero abandonar esta vida que he llevado hasta hoy; me acojo a la promesa que dice: 'Es verdad que la Sangre de toros y chivos, y las cenizas de la becerra que se quema en el altar, las cuales son rociadas sobre los que están impuros, tienen poder para consagrarlos y purificarlos por fuera. Pero si esto es así, ¡cuánto más poder tendrá la Sangre de Cristo! Pues por medio del Espíritu Eterno, Cristo se ofreció a sí mismo a Dios como sacrificio sin mancha, y su Sangre limpia nuestra conciencia de las obras que llevan a la muerte, para que podamos servir al Dios Viviente' (Hebreos 9, 13-14).
La Sangre de tu Hijo Jesucristo me limpia de todo pecado, por eso reconozco que soy pecador y me arrepiento de todas las faltas cometidas hasta hoy. Sélame con tu Sangre, retira de tu presencia toda maldad que haya cometido ante ti haciendo lo que no te agrada. Gracias por tu Sangre liberadora. Amén.
Ofrecimiento
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesucristo en reparación de mis pecados, por las benditas almas del Purgatorio y por las necesidades de la Santa Iglesia.
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesús con todos sus merecimientos: para expiar todos los pecados que he cometido durante toda mi vida; para purificar el bien que pude haber hecho con mezquindad durante toda mi vida; para suplir por todo el bien que debí hacer y no hice en toda mi vida.
Alabanzas a la Sangre de Cristo
Jesús, autor de nuestra salvación. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu espíritu cuando bebemos tu Sangre. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Oración a la Virgen María
Virgen María, tú que viste fluir del cuerpo de Jesús la Sangre bendita con que Jesús, tu Hijo, me compró y ofreció para el perdón de mis pecados. Tú, Bendita Virgen María, que sentiste un dolor muy grande por la Sangre que vertió toda su cara, por la Sangre que brotaba en todo su cuerpo, por los latigazos recibidos, esa Sangre que brotó de sus manos y sus pies cuando traspasaron los clavos, esa Sangre que brotó de su costado cuando le atravesaron la lanza. Por esa Sangre te entrego todas mis preocupaciones para que unidas al dolor tuyo y de Jesús alcance la gracia que espero de ti por tu intercesión.
(Aquí se hacen las peticiones a la Virgen)
Testimonio del día
Testimonio: Eloísa cuenta que una vez ella descubrió cómo la Sangre de Cristo tenía poder. Su esposo era un borracho, todos los días llegaba a maltratarla. Ella quería superarse y un predicador le aconsejó que cada vez que levantara la mano para pegarle invocara la Sangre de Cristo. Sucedió esa noche que vino a pegarle, ella decía 'Sangre de Cristo protégeme' y la mano de su esposo se devolvía hacia él pegándose a sí mismo. Fue sorprendente y desde ese día nunca más volvió Efraín a pegarle. Desde ese día siempre ante un peligro digo: 'Sangre de Cristo cúbreme' y he sentido la protección divina.
Gozos
Coro: ¡Oh! adorable Sangre de Jesús, limpia mi mente y mi corazón. Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.
Hoy me cubro con tu Sangre y sello todo mi ser, líbrame del hambre y de cualquier escasez. Coro
Tu Sangre tiene poder, tu Sangre sana mi ser, tu Sangre limpia mi alma y protege todo mi ser. Coro
Ven Sangre redentora, transforma hoy mi hogar, quiero ser liberado de toda influencia del mal. Coro
Rocíame, Jesús, con tu Sangre redentora. Te entrego todas mis deudas para alcanzar así la victoria sobre cualquier atadura que me aflige y me destruye trayendo sobre mi vida toda clase de amarguras. Coro
Fluye Sangre redentora, fluye sobre mi vida, apartando de mí toda fuerza opresora que no me deja dormir ni tampoco ser feliz. Coro
Tu Sangre redentora destruye toda maldad, hoy te pido que me ayudes en esta necesidad. Coro
Hoy te pido que construyas las áreas afectadas en mi vida pasada, sanando en mí las heridas que dejaron como cascadas una fuerza de amargura, de tristeza y de dolor. Coro
Tu Sangre es fuente de poder y liberación, por ella fuimos limpiados para obtener bendición. Coro
Sangre de Cristo, precio de rescate, sello que nos marca, la garantía que tú nos entregaste. Con esa Sangre Preciosa hoy quiero que en esta angustia que tengo vengas a ayudarme. Coro
Oración final del día
Oración y bendición
Dios Padre nos ampare. Dios Hijo nos guarde. Dios Espíritu Santo nos defienda. Con el velo de la Santísima Virgen María seamos cubiertos. Ni heridos, ni muertos, ni presos, ni cautivos. Ni de nuestros enemigos vencidos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. El poder de Dios nos valga y la fuerza de la Fe. La pureza de la Virgen y la castidad del señor San José. Amén.
Día 5 Día Quinto - Comprados por la Sangre del Cordero
Comprender que fuimos comprados para Dios por la Sangre de Cristo
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo - Día Quinto
Por la señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderte,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos
en satisfacción de todos mis pecados,
y así como te lo suplico,
así confío en tu divina Bondad y Misericordia infinita,
que me los perdonarás,
y me darás gracia para enmendarme
y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús mío, Varón de Dolores! Acepta el homenaje que quiero tributar a tu Preciosísima Sangre durante esta novena, como señal de mi más sincero agradecimiento por los dolores y sufrimientos que voluntariamente padeciste en reparación de mis innumerables pecados y como una prueba de tu inmenso amor hacia mí.
Te adoro como a mi único Dios que quisiste hacerte hombre para salvarme de la muerte eterna. Te doy gracias como a mi mejor amigo, porque entregaste tu vida como una prueba del mayor amor posible. Te pido perdón por las pocas veces que me he acordado de ti, Varón de Dolores, y por haber sido la causa de tus dolores y sufrimientos con los muchos pecados que he cometido.
Te ruego, Jesús mío, me concedas todas las gracias que necesito para conocerte, amarte y servirte fielmente hasta la muerte y salvar mi alma. Alcánzame una devoción ferviente a tu Sagrada Pasión por la que me has redimido y a tu Preciosísima Sangre. Enséñame a saber unir las penas y sufrimientos de mi vida con los tuyos. Por los méritos de tu PRECIOSÍSIMA SANGRE y la intercesión de tu Madre, la Virgen de los Dolores, te pido me concedas la gracia especial que deseo en esta novena.
(Aquí se hace la petición)
Con filial confianza me abandono a tu santa voluntad. Y si no es tu voluntad concederme lo que te pido, te suplico me concedas lo que consideres más beneficioso para mi alma. Concédeme la gracia de conocerte, amarte y sentir arrepentimiento de haberte ofendido. Te pido esta gracia por tu Preciosa Sangre...
Oración del perdón
Me apropio de la palabra que dice que hay redención en su Sangre. Señor, quiero que tú en esta hora me redimas. Perdóname por alejarme de ti con mis actitudes; quiero abandonar esta vida que he llevado hasta hoy; me acojo a la promesa que dice: 'Porque fuiste sacrificado; y derramando tu Sangre compraste para Dios gentes de toda raza, lengua, pueblo y nación' (Apocalipsis 5,9). 'Cristo nos ama, y nos ha librado de nuestros pecados derramando su Sangre' (Apocalipsis 1,5).
La Sangre de tu Hijo Jesucristo me limpia de todo pecado, por eso reconozco que soy pecador y me arrepiento de todas las faltas cometidas hasta hoy. Sélame con tu Sangre, retira de tu presencia toda maldad que haya cometido ante ti haciendo lo que no te agrada. Gracias por tu Sangre liberadora. Amén.
Ofrecimiento
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesucristo en reparación de mis pecados, por las benditas almas del Purgatorio y por las necesidades de la Santa Iglesia.
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesús con todos sus merecimientos: para expiar todos los pecados que he cometido durante toda mi vida; para purificar el bien que pude haber hecho con mezquindad durante toda mi vida; para suplir por todo el bien que debí hacer y no hice en toda mi vida.
Alabanzas a la Sangre de Cristo
Jesús, autor de nuestra salvación. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu espíritu cuando bebemos tu Sangre. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Oración a la Virgen María
Virgen María, tú que viste fluir del cuerpo de Jesús la Sangre bendita con que Jesús, tu Hijo, me compró y ofreció para el perdón de mis pecados. Tú, Bendita Virgen María, que sentiste un dolor muy grande por la Sangre que vertió toda su cara, por la Sangre que brotaba en todo su cuerpo, por los latigazos recibidos, esa Sangre que brotó de sus manos y sus pies cuando traspasaron los clavos, esa Sangre que brotó de su costado cuando le atravesaron la lanza. Por esa Sangre te entrego todas mis preocupaciones para que unidas al dolor tuyo y de Jesús alcance la gracia que espero de ti por tu intercesión.
(Aquí se hacen las peticiones a la Virgen)
Testimonio del día
Testimonio: Claudia cuenta que no creía en el poder de la Sangre de Jesús. Un día se encontró en un gran problema: su esposo se fue con otra mujer. Al comienzo se rebeló contra Dios, odiaba a su esposo y a la persona con quien vivía. Empezó a sellar con la Sangre de Cristo a la muchacha y a su esposo todos los días. Al levantarse, los cubría con la Sangre de Cristo y pocos meses después esa relación quedó destruida por el poder de la Sangre de Cristo y su esposo regresó a su hogar.
Gozos
Coro: ¡Oh! adorable Sangre de Jesús, limpia mi mente y mi corazón. Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.
Hoy me cubro con tu Sangre y sello todo mi ser, líbrame del hambre y de cualquier escasez. Coro
Tu Sangre tiene poder, tu Sangre sana mi ser, tu Sangre limpia mi alma y protege todo mi ser. Coro
Ven Sangre redentora, transforma hoy mi hogar, quiero ser liberado de toda influencia del mal. Coro
Rocíame, Jesús, con tu Sangre redentora. Te entrego todas mis deudas para alcanzar así la victoria sobre cualquier atadura que me aflige y me destruye trayendo sobre mi vida toda clase de amarguras. Coro
Fluye Sangre redentora, fluye sobre mi vida, apartando de mí toda fuerza opresora que no me deja dormir ni tampoco ser feliz. Coro
Tu Sangre redentora destruye toda maldad, hoy te pido que me ayudes en esta necesidad. Coro
Hoy te pido que construyas las áreas afectadas en mi vida pasada, sanando en mí las heridas que dejaron como cascadas una fuerza de amargura, de tristeza y de dolor. Coro
Tu Sangre es fuente de poder y liberación, por ella fuimos limpiados para obtener bendición. Coro
Sangre de Cristo, precio de rescate, sello que nos marca, la garantía que tú nos entregaste. Con esa Sangre Preciosa hoy quiero que en esta angustia que tengo vengas a ayudarme. Coro
Oración final del día
Oración y bendición
Dios Padre nos ampare. Dios Hijo nos guarde. Dios Espíritu Santo nos defienda. Con el velo de la Santísima Virgen María seamos cubiertos. Ni heridos, ni muertos, ni presos, ni cautivos. Ni de nuestros enemigos vencidos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. El poder de Dios nos valga y la fuerza de la Fe. La pureza de la Virgen y la castidad del señor San José. Amén.
Día 6 Día Sexto - Entrar en la bendición con confianza
Aprender a acercarnos con confianza a Dios por la Sangre de Cristo
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo - Día Sexto
Por la señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderte,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos
en satisfacción de todos mis pecados,
y así como te lo suplico,
así confío en tu divina Bondad y Misericordia infinita,
que me los perdonarás,
y me darás gracia para enmendarme
y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús mío, Varón de Dolores! Acepta el homenaje que quiero tributar a tu Preciosísima Sangre durante esta novena, como señal de mi más sincero agradecimiento por los dolores y sufrimientos que voluntariamente padeciste en reparación de mis innumerables pecados y como una prueba de tu inmenso amor hacia mí.
Te adoro como a mi único Dios que quisiste hacerte hombre para salvarme de la muerte eterna. Te doy gracias como a mi mejor amigo, porque entregaste tu vida como una prueba del mayor amor posible. Te pido perdón por las pocas veces que me he acordado de ti, Varón de Dolores, y por haber sido la causa de tus dolores y sufrimientos con los muchos pecados que he cometido.
Te ruego, Jesús mío, me concedas todas las gracias que necesito para conocerte, amarte y servirte fielmente hasta la muerte y salvar mi alma. Alcánzame una devoción ferviente a tu Sagrada Pasión por la que me has redimido y a tu Preciosísima Sangre. Enséñame a saber unir las penas y sufrimientos de mi vida con los tuyos. Por los méritos de tu PRECIOSÍSIMA SANGRE y la intercesión de tu Madre, la Virgen de los Dolores, te pido me concedas la gracia especial que deseo en esta novena.
(Aquí se hace la petición)
Con filial confianza me abandono a tu santa voluntad. Y si no es tu voluntad concederme lo que te pido, te suplico me concedas lo que consideres más beneficioso para mi alma. Concédeme la gracia de conocerte, amarte y sentir arrepentimiento de haberte ofendido. Te pido esta gracia por tu Preciosa Sangre...
Oración del perdón
Me apropio de la palabra que dice que hay redención en su Sangre. Señor, quiero que tú en esta hora me redimas. Perdóname por alejarme de ti con mis actitudes; quiero abandonar esta vida que he llevado hasta hoy; me acojo a la promesa que dice: 'Por tanto, hermanos, ahora podemos entrar sin ningún temor en el santuario por medio de la Sangre de Jesucristo' (Hebreos 10,19).
La Sangre de tu Hijo Jesucristo me limpia de todo pecado, por eso reconozco que soy pecador y me arrepiento de todas las faltas cometidas hasta hoy. Sélame con tu Sangre, retira de tu presencia toda maldad que haya cometido ante ti haciendo lo que no te agrada. Gracias por tu Sangre liberadora. Amén.
Ofrecimiento
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesucristo en reparación de mis pecados, por las benditas almas del Purgatorio y por las necesidades de la Santa Iglesia.
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesús con todos sus merecimientos: para expiar todos los pecados que he cometido durante toda mi vida; para purificar el bien que pude haber hecho con mezquindad durante toda mi vida; para suplir por todo el bien que debí hacer y no hice en toda mi vida.
Alabanzas a la Sangre de Cristo
Jesús, autor de nuestra salvación. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu espíritu cuando bebemos tu Sangre. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Oración a la Virgen María
Virgen María, tú que viste fluir del cuerpo de Jesús la Sangre bendita con que Jesús, tu Hijo, me compró y ofreció para el perdón de mis pecados. Tú, Bendita Virgen María, que sentiste un dolor muy grande por la Sangre que vertió toda su cara, por la Sangre que brotaba en todo su cuerpo, por los latigazos recibidos, esa Sangre que brotó de sus manos y sus pies cuando traspasaron los clavos, esa Sangre que brotó de su costado cuando le atravesaron la lanza. Por esa Sangre te entrego todas mis preocupaciones para que unidas al dolor tuyo y de Jesús alcance la gracia que espero de ti por tu intercesión.
(Aquí se hacen las peticiones a la Virgen)
Testimonio del día
Testimonio: Alicia creía que solo las personas santas podían disfrutar de las bendiciones de Dios. Pero un día escuchó una de las predicaciones sobre la Sangre de Cristo y descubrió que por la Sangre de Jesús derramada en el Calvario podía acercarse con confianza a Dios para conseguir bendiciones para su vida. En oración comenzó a dar gracias por la Sangre de Jesús y toda su vida cambió. Ya no sintió más miedo por la situación, aprendió a confiar en Dios y hoy testifica que aquellos problemas fueron solucionados a medida que repetía 'gracias Jesús por la Sangre que derramaste por mi salvación y liberación, tu Sangre tiene poder'.
Gozos
Coro: ¡Oh! adorable Sangre de Jesús, limpia mi mente y mi corazón. Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.
Hoy me cubro con tu Sangre y sello todo mi ser, líbrame del hambre y de cualquier escasez. Coro
Tu Sangre tiene poder, tu Sangre sana mi ser, tu Sangre limpia mi alma y protege todo mi ser. Coro
Ven Sangre redentora, transforma hoy mi hogar, quiero ser liberado de toda influencia del mal. Coro
Rocíame, Jesús, con tu Sangre redentora. Te entrego todas mis deudas para alcanzar así la victoria sobre cualquier atadura que me aflige y me destruye trayendo sobre mi vida toda clase de amarguras. Coro
Fluye Sangre redentora, fluye sobre mi vida, apartando de mí toda fuerza opresora que no me deja dormir ni tampoco ser feliz. Coro
Tu Sangre redentora destruye toda maldad, hoy te pido que me ayudes en esta necesidad. Coro
Hoy te pido que construyas las áreas afectadas en mi vida pasada, sanando en mí las heridas que dejaron como cascadas una fuerza de amargura, de tristeza y de dolor. Coro
Tu Sangre es fuente de poder y liberación, por ella fuimos limpiados para obtener bendición. Coro
Sangre de Cristo, precio de rescate, sello que nos marca, la garantía que tú nos entregaste. Con esa Sangre Preciosa hoy quiero que en esta angustia que tengo vengas a ayudarme. Coro
Oración final del día
Oración y bendición
Dios Padre nos ampare. Dios Hijo nos guarde. Dios Espíritu Santo nos defienda. Con el velo de la Santísima Virgen María seamos cubiertos. Ni heridos, ni muertos, ni presos, ni cautivos. Ni de nuestros enemigos vencidos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. El poder de Dios nos valga y la fuerza de la Fe. La pureza de la Virgen y la castidad del señor San José. Amén.
Día 7 Día Séptimo - La Sangre expulsa a Satanás
Expulsar toda influencia del maligno por la Sangre del Cordero
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo - Día Séptimo
Por la señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderte,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos
en satisfacción de todos mis pecados,
y así como te lo suplico,
así confío en tu divina Bondad y Misericordia infinita,
que me los perdonarás,
y me darás gracia para enmendarme
y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús mío, Varón de Dolores! Acepta el homenaje que quiero tributar a tu Preciosísima Sangre durante esta novena, como señal de mi más sincero agradecimiento por los dolores y sufrimientos que voluntariamente padeciste en reparación de mis innumerables pecados y como una prueba de tu inmenso amor hacia mí.
Te adoro como a mi único Dios que quisiste hacerte hombre para salvarme de la muerte eterna. Te doy gracias como a mi mejor amigo, porque entregaste tu vida como una prueba del mayor amor posible. Te pido perdón por las pocas veces que me he acordado de ti, Varón de Dolores, y por haber sido la causa de tus dolores y sufrimientos con los muchos pecados que he cometido.
Te ruego, Jesús mío, me concedas todas las gracias que necesito para conocerte, amarte y servirte fielmente hasta la muerte y salvar mi alma. Alcánzame una devoción ferviente a tu Sagrada Pasión por la que me has redimido y a tu Preciosísima Sangre. Enséñame a saber unir las penas y sufrimientos de mi vida con los tuyos. Por los méritos de tu PRECIOSÍSIMA SANGRE y la intercesión de tu Madre, la Virgen de los Dolores, te pido me concedas la gracia especial que deseo en esta novena.
(Aquí se hace la petición)
Con filial confianza me abandono a tu santa voluntad. Y si no es tu voluntad concederme lo que te pido, te suplico me concedas lo que consideres más beneficioso para mi alma. Concédeme la gracia de conocerte, amarte y sentir arrepentimiento de haberte ofendido. Te pido esta gracia por tu Preciosa Sangre...
Oración del perdón
Me apropio de la palabra que dice que hay redención en su Sangre. Señor, quiero que tú en esta hora me redimas. Perdóname por alejarme de ti con mis actitudes; quiero abandonar esta vida que he llevado hasta hoy; me acojo a la promesa que dice: 'Así que fue expulsado el gran dragón, aquella serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás, y que engaña a todo el mundo. Él y sus ángeles fueron lanzados a la tierra. Entonces oí una fuerte voz en el cielo que decía: ya llegó la salvación; el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de sus Mesías; porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que día y noche los acusaba delante de nuestro Dios. Nuestros hermanos lo han vencido con la Sangre Derramada del Cordero y con el mensaje que ellos proclamaron' (Apocalipsis 12, 9-11).
La Sangre de tu Hijo Jesucristo me limpia de todo pecado, por eso reconozco que soy pecador y me arrepiento de todas las faltas cometidas hasta hoy. Sélame con tu Sangre, retira de tu presencia toda maldad que haya cometido ante ti haciendo lo que no te agrada. Gracias por tu Sangre liberadora. Amén.
Ofrecimiento
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesucristo en reparación de mis pecados, por las benditas almas del Purgatorio y por las necesidades de la Santa Iglesia.
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesús con todos sus merecimientos: para expiar todos los pecados que he cometido durante toda mi vida; para purificar el bien que pude haber hecho con mezquindad durante toda mi vida; para suplir por todo el bien que debí hacer y no hice en toda mi vida.
Alabanzas a la Sangre de Cristo
Jesús, autor de nuestra salvación. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu espíritu cuando bebemos tu Sangre. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Oración a la Virgen María
Virgen María, tú que viste fluir del cuerpo de Jesús la Sangre bendita con que Jesús, tu Hijo, me compró y ofreció para el perdón de mis pecados. Tú, Bendita Virgen María, que sentiste un dolor muy grande por la Sangre que vertió toda su cara, por la Sangre que brotaba en todo su cuerpo, por los latigazos recibidos, esa Sangre que brotó de sus manos y sus pies cuando traspasaron los clavos, esa Sangre que brotó de su costado cuando le atravesaron la lanza. Por esa Sangre te entrego todas mis preocupaciones para que unidas al dolor tuyo y de Jesús alcance la gracia que espero de ti por tu intercesión.
(Aquí se hacen las peticiones a la Virgen)
Testimonio del día
Testimonio: Cuenta Rodolfo que en su casa había llegado la ruina, cada día las cosas iban de mal en peor. Empezó a hacer todos los días la oración de sellamiento que aparece en esta novena, cada día se paraba a rezar esta oración en los distintos lugares de su casa y desapareció la ruina. Se acabaron en su hogar las peleas, llegó la paz, todos los que no tenían trabajo consiguieron trabajo, los electrodomésticos que se dañaban con frecuencia nunca más volvieron a molestar gracias al poder de la Sangre de Cristo. Toda influencia del mal fue expulsada de mi hogar. Ahora asistimos a la parroquia y estamos comprometidos con la iglesia.
Gozos
Coro: ¡Oh! adorable Sangre de Jesús, limpia mi mente y mi corazón. Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.
Hoy me cubro con tu Sangre y sello todo mi ser, líbrame del hambre y de cualquier escasez. Coro
Tu Sangre tiene poder, tu Sangre sana mi ser, tu Sangre limpia mi alma y protege todo mi ser. Coro
Ven Sangre redentora, transforma hoy mi hogar, quiero ser liberado de toda influencia del mal. Coro
Rocíame, Jesús, con tu Sangre redentora. Te entrego todas mis deudas para alcanzar así la victoria sobre cualquier atadura que me aflige y me destruye trayendo sobre mi vida toda clase de amarguras. Coro
Fluye Sangre redentora, fluye sobre mi vida, apartando de mí toda fuerza opresora que no me deja dormir ni tampoco ser feliz. Coro
Tu Sangre redentora destruye toda maldad, hoy te pido que me ayudes en esta necesidad. Coro
Hoy te pido que construyas las áreas afectadas en mi vida pasada, sanando en mí las heridas que dejaron como cascadas una fuerza de amargura, de tristeza y de dolor. Coro
Tu Sangre es fuente de poder y liberación, por ella fuimos limpiados para obtener bendición. Coro
Sangre de Cristo, precio de rescate, sello que nos marca, la garantía que tú nos entregaste. Con esa Sangre Preciosa hoy quiero que en esta angustia que tengo vengas a ayudarme. Coro
Oración final del día
Oración y bendición
Dios Padre nos ampare. Dios Hijo nos guarde. Dios Espíritu Santo nos defienda. Con el velo de la Santísima Virgen María seamos cubiertos. Ni heridos, ni muertos, ni presos, ni cautivos. Ni de nuestros enemigos vencidos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. El poder de Dios nos valga y la fuerza de la Fe. La pureza de la Virgen y la castidad del señor San José. Amén.
Día 8 Día Octavo - Protegidos por la Sangre
Aprender a protegernos a nosotros y nuestras pertenencias con la Sangre de Cristo
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo - Día Octavo
Por la señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderte,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos
en satisfacción de todos mis pecados,
y así como te lo suplico,
así confío en tu divina Bondad y Misericordia infinita,
que me los perdonarás,
y me darás gracia para enmendarme
y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús mío, Varón de Dolores! Acepta el homenaje que quiero tributar a tu Preciosísima Sangre durante esta novena, como señal de mi más sincero agradecimiento por los dolores y sufrimientos que voluntariamente padeciste en reparación de mis innumerables pecados y como una prueba de tu inmenso amor hacia mí.
Te adoro como a mi único Dios que quisiste hacerte hombre para salvarme de la muerte eterna. Te doy gracias como a mi mejor amigo, porque entregaste tu vida como una prueba del mayor amor posible. Te pido perdón por las pocas veces que me he acordado de ti, Varón de Dolores, y por haber sido la causa de tus dolores y sufrimientos con los muchos pecados que he cometido.
Te ruego, Jesús mío, me concedas todas las gracias que necesito para conocerte, amarte y servirte fielmente hasta la muerte y salvar mi alma. Alcánzame una devoción ferviente a tu Sagrada Pasión por la que me has redimido y a tu Preciosísima Sangre. Enséñame a saber unir las penas y sufrimientos de mi vida con los tuyos. Por los méritos de tu PRECIOSÍSIMA SANGRE y la intercesión de tu Madre, la Virgen de los Dolores, te pido me concedas la gracia especial que deseo en esta novena.
(Aquí se hace la petición)
Con filial confianza me abandono a tu santa voluntad. Y si no es tu voluntad concederme lo que te pido, te suplico me concedas lo que consideres más beneficioso para mi alma. Concédeme la gracia de conocerte, amarte y sentir arrepentimiento de haberte ofendido. Te pido esta gracia por tu Preciosa Sangre...
Oración del perdón
Me apropio de la palabra que dice que hay redención en su Sangre. Señor, quiero que tú en esta hora me redimas. Perdóname por alejarme de ti con mis actitudes; quiero abandonar esta vida que he llevado hasta hoy; me acojo a la promesa que dice: 'Por fe, Moisés celebró la Pascua y mandó rociar las puertas con Sangre para que el ángel de la muerte no tocara al hijo mayor de ningún israelita' (Hebreos 11, 28). 'La Sangre les servirá para que ustedes señalen las casas donde se encuentren, y así, cuando Yo hiera de muerte a los egipcios, ninguno de ustedes morirá, pues veré la Sangre y pasaré de largo' (Éxodo 12,13).
La Sangre de tu Hijo Jesucristo me limpia de todo pecado, por eso reconozco que soy pecador y me arrepiento de todas las faltas cometidas hasta hoy. Sélame con tu Sangre, retira de tu presencia toda maldad que haya cometido ante ti haciendo lo que no te agrada. Gracias por tu Sangre liberadora. Amén.
Ofrecimiento
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesucristo en reparación de mis pecados, por las benditas almas del Purgatorio y por las necesidades de la Santa Iglesia.
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesús con todos sus merecimientos: para expiar todos los pecados que he cometido durante toda mi vida; para purificar el bien que pude haber hecho con mezquindad durante toda mi vida; para suplir por todo el bien que debí hacer y no hice en toda mi vida.
Alabanzas a la Sangre de Cristo
Jesús, autor de nuestra salvación. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu espíritu cuando bebemos tu Sangre. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Oración a la Virgen María
Virgen María, tú que viste fluir del cuerpo de Jesús la Sangre bendita con que Jesús, tu Hijo, me compró y ofreció para el perdón de mis pecados. Tú, Bendita Virgen María, que sentiste un dolor muy grande por la Sangre que vertió toda su cara, por la Sangre que brotaba en todo su cuerpo, por los latigazos recibidos, esa Sangre que brotó de sus manos y sus pies cuando traspasaron los clavos, esa Sangre que brotó de su costado cuando le atravesaron la lanza. Por esa Sangre te entrego todas mis preocupaciones para que unidas al dolor tuyo y de Jesús alcance la gracia que espero de ti por tu intercesión.
(Aquí se hacen las peticiones a la Virgen)
Testimonio del día
Testimonio: Cuenta Rosmary que ella no sabía que la Sangre de Cristo protegía las cosas de las personas que sellaban con su Sangre. Un día se puso a pensar en este pasaje y reflexionó que si solo con la sangre de un animal Dios protegió de la calamidad en Egipto a las personas que por fe sellaron su casa con la Sangre del Cordero y el Espíritu del mal no se acercó a esas casas, ¡cuánto más poder tiene la verdadera Sangre de Jesús para protegernos de cualquier influencia del mal! Empezó todos los días a sellar con la Sangre de Cristo su negocio y las personas que trabajaban allí. Para sorpresa, las ventas aumentaron gradualmente y en la cuadra es el único negocio que permanece lleno.
Gozos
Coro: ¡Oh! adorable Sangre de Jesús, limpia mi mente y mi corazón. Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.
Hoy me cubro con tu Sangre y sello todo mi ser, líbrame del hambre y de cualquier escasez. Coro
Tu Sangre tiene poder, tu Sangre sana mi ser, tu Sangre limpia mi alma y protege todo mi ser. Coro
Ven Sangre redentora, transforma hoy mi hogar, quiero ser liberado de toda influencia del mal. Coro
Rocíame, Jesús, con tu Sangre redentora. Te entrego todas mis deudas para alcanzar así la victoria sobre cualquier atadura que me aflige y me destruye trayendo sobre mi vida toda clase de amarguras. Coro
Fluye Sangre redentora, fluye sobre mi vida, apartando de mí toda fuerza opresora que no me deja dormir ni tampoco ser feliz. Coro
Tu Sangre redentora destruye toda maldad, hoy te pido que me ayudes en esta necesidad. Coro
Hoy te pido que construyas las áreas afectadas en mi vida pasada, sanando en mí las heridas que dejaron como cascadas una fuerza de amargura, de tristeza y de dolor. Coro
Tu Sangre es fuente de poder y liberación, por ella fuimos limpiados para obtener bendición. Coro
Sangre de Cristo, precio de rescate, sello que nos marca, la garantía que tú nos entregaste. Con esa Sangre Preciosa hoy quiero que en esta angustia que tengo vengas a ayudarme. Coro
Oración final del día
Oración y bendición
Dios Padre nos ampare. Dios Hijo nos guarde. Dios Espíritu Santo nos defienda. Con el velo de la Santísima Virgen María seamos cubiertos. Ni heridos, ni muertos, ni presos, ni cautivos. Ni de nuestros enemigos vencidos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. El poder de Dios nos valga y la fuerza de la Fe. La pureza de la Virgen y la castidad del señor San José. Amén.
Día 9 Día Noveno - Recibir la Eucaristía
Aumentar el amor y la devoción a la Eucaristía como fuente de vida
Novena a la Preciosa Sangre de Cristo - Día Noveno
Por la señal de la Santa Cruz
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderte,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos
en satisfacción de todos mis pecados,
y así como te lo suplico,
así confío en tu divina Bondad y Misericordia infinita,
que me los perdonarás,
y me darás gracia para enmendarme
y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús mío, Varón de Dolores! Acepta el homenaje que quiero tributar a tu Preciosísima Sangre durante esta novena, como señal de mi más sincero agradecimiento por los dolores y sufrimientos que voluntariamente padeciste en reparación de mis innumerables pecados y como una prueba de tu inmenso amor hacia mí.
Te adoro como a mi único Dios que quisiste hacerte hombre para salvarme de la muerte eterna. Te doy gracias como a mi mejor amigo, porque entregaste tu vida como una prueba del mayor amor posible. Te pido perdón por las pocas veces que me he acordado de ti, Varón de Dolores, y por haber sido la causa de tus dolores y sufrimientos con los muchos pecados que he cometido.
Te ruego, Jesús mío, me concedas todas las gracias que necesito para conocerte, amarte y servirte fielmente hasta la muerte y salvar mi alma. Alcánzame una devoción ferviente a tu Sagrada Pasión por la que me has redimido y a tu Preciosísima Sangre. Enséñame a saber unir las penas y sufrimientos de mi vida con los tuyos. Por los méritos de tu PRECIOSÍSIMA SANGRE y la intercesión de tu Madre, la Virgen de los Dolores, te pido me concedas la gracia especial que deseo en esta novena.
(Aquí se hace la petición)
Con filial confianza me abandono a tu santa voluntad. Y si no es tu voluntad concederme lo que te pido, te suplico me concedas lo que consideres más beneficioso para mi alma. Concédeme la gracia de conocerte, amarte y sentir arrepentimiento de haberte ofendido. Te pido esta gracia por tu Preciosa Sangre...
Oración del perdón
Me apropio de la palabra que dice que hay redención en su Sangre. Señor, quiero que tú en esta hora me redimas. Perdóname por alejarme de ti con mis actitudes; quiero abandonar esta vida que he llevado hasta hoy; me acojo a la promesa que dice: 'Luego tomó en sus manos una copa y, habiendo dado gracias a Dios, se la pasó a ellos, diciendo: Beban todos ustedes de esta copa, porque esta es mi Sangre, con la que se confirma el pacto, la cual es derramada a favor de muchos para perdón de sus pecados' (Mateo 26, 27-28). 'Pues Dios los ha salvado a ustedes de la vida sin sentido que heredaron de sus antepasados; y ustedes saben muy bien que el costo de esa salvación no se pagó con cosas corruptibles, con el oro o la plata, sino con la Sangre Preciosa de Cristo, que fue ofrecido en sacrificio como Cordero sin defecto ni mancha' (1 Pedro 1, 18-19).
La Sangre de tu Hijo Jesucristo me limpia de todo pecado, por eso reconozco que soy pecador y me arrepiento de todas las faltas cometidas hasta hoy. Sélame con tu Sangre, retira de tu presencia toda maldad que haya cometido ante ti haciendo lo que no te agrada. Gracias por tu Sangre liberadora. Amén.
Ofrecimiento
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesucristo en reparación de mis pecados, por las benditas almas del Purgatorio y por las necesidades de la Santa Iglesia.
¡Padre Eterno! Te ofrezco la Preciosísima Sangre de Jesús con todos sus merecimientos: para expiar todos los pecados que he cometido durante toda mi vida; para purificar el bien que pude haber hecho con mezquindad durante toda mi vida; para suplir por todo el bien que debí hacer y no hice en toda mi vida.
Alabanzas a la Sangre de Cristo
Jesús, autor de nuestra salvación. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu espíritu cuando bebemos tu Sangre. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos das tu Sangre en la Eucaristía. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios. ¡Bendita sea tu Preciosísima Sangre!
Oración a la Virgen María
Virgen María, tú que viste fluir del cuerpo de Jesús la Sangre bendita con que Jesús, tu Hijo, me compró y ofreció para el perdón de mis pecados. Tú, Bendita Virgen María, que sentiste un dolor muy grande por la Sangre que vertió toda su cara, por la Sangre que brotaba en todo su cuerpo, por los latigazos recibidos, esa Sangre que brotó de sus manos y sus pies cuando traspasaron los clavos, esa Sangre que brotó de su costado cuando le atravesaron la lanza. Por esa Sangre te entrego todas mis preocupaciones para que unidas al dolor tuyo y de Jesús alcance la gracia que espero de ti por tu intercesión.
(Aquí se hacen las peticiones a la Virgen)
Testimonio del día
Testimonio: Nunca me imaginé el poder de la Sangre de Jesús. Él mismo en la Última Cena declaró que su Sangre es derramada para bien de la humanidad. El mismo Jesús instituye el Sacramento de la Eucaristía y cada vez que comulgamos estamos bebiendo la Sangre de Jesús. Muchas personas piden consejo de cómo evitar ser contaminados por influencia de brujerías. Mi consejo es: protéjanse con la Eucaristía, si es posible todos los días, y así ninguna fuerza del maligno podrá hacerles daño, puesto que en la Eucaristía hay poder de sanación y liberación. Es el mismo Jesús que se nos ofrece. Desde el Antiguo Testamento la Sangre siempre ha sido un signo de protección. En Egipto Dios le dio instrucciones a Moisés cómo proteger a su pueblo: le ordenó aplicar Sangre de un cordero sobre las puertas de la casa. Cristo pagó un alto precio para que nosotros seamos liberados y protegidos de todo mal y peligro.
Gozos
Coro: ¡Oh! adorable Sangre de Jesús, limpia mi mente y mi corazón. Rompe cualquier atadura que impida mi bendición.
Hoy me cubro con tu Sangre y sello todo mi ser, líbrame del hambre y de cualquier escasez. Coro
Tu Sangre tiene poder, tu Sangre sana mi ser, tu Sangre limpia mi alma y protege todo mi ser. Coro
Ven Sangre redentora, transforma hoy mi hogar, quiero ser liberado de toda influencia del mal. Coro
Rocíame, Jesús, con tu Sangre redentora. Te entrego todas mis deudas para alcanzar así la victoria sobre cualquier atadura que me aflige y me destruye trayendo sobre mi vida toda clase de amarguras. Coro
Fluye Sangre redentora, fluye sobre mi vida, apartando de mí toda fuerza opresora que no me deja dormir ni tampoco ser feliz. Coro
Tu Sangre redentora destruye toda maldad, hoy te pido que me ayudes en esta necesidad. Coro
Hoy te pido que construyas las áreas afectadas en mi vida pasada, sanando en mí las heridas que dejaron como cascadas una fuerza de amargura, de tristeza y de dolor. Coro
Tu Sangre es fuente de poder y liberación, por ella fuimos limpiados para obtener bendición. Coro
Sangre de Cristo, precio de rescate, sello que nos marca, la garantía que tú nos entregaste. Con esa Sangre Preciosa hoy quiero que en esta angustia que tengo vengas a ayudarme. Coro
Oración final del día
Oración y bendición
Dios Padre nos ampare. Dios Hijo nos guarde. Dios Espíritu Santo nos defienda. Con el velo de la Santísima Virgen María seamos cubiertos. Ni heridos, ni muertos, ni presos, ni cautivos. Ni de nuestros enemigos vencidos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. El poder de Dios nos valga y la fuerza de la Fe. La pureza de la Virgen y la castidad del señor San José. Amén.