Novena católica

Novena a la Virgen de San Juan de los Lagos

A la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos

Novena oficial aprobada por la Diócesis de San Juan de los Lagos, Jalisco. Se medita en las virtudes de María y en la historia de esta querida advocación mexicana, pidiendo su intercesión maternal.

Novena a la Virgen de San Juan de los Lagos
Día 1 Día Primero - María, Virgen pobre y humilde

Acoger la humildad de María

Novena a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos - Día Primero

María, Virgen pobre y humilde

Por la señal de la Santa Cruz


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración y ofrecimiento para todos los días


Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que haya sido desamparado alguno que reclamara tu auxilio e implorara tu protección. Animados con esta confianza, acudimos a ti, ¡Oh Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados nos ponemos a tus pies, ¡Oh Madre del Verbo!, no deseches nuestras humildes súplicas; antes bien óyelas favorablemente. Amén.

(Se menciona la intención particular)

Aspecto histórico


La región al norte del río Lerma y del Reino Purépecha, zanjada en dos por el Río Verde, fue explorada y conquistada a partir de la primavera de 1530, cuando incursionó un contingente de españoles y mexicas, liderado por Nuño Beltrán de Guzmán; el momento más intenso de la lucha fue entre 1540 y 1541, cuando los indígenas liderados por Tenamaxtle fueron vencidos en el Mixtón (8 de diciembre de 1542); a partir de ese momento, el limitado número de indígenas sobrevivientes se fue pacificando lentamente.

Responsorio


Guía: Mi alma alaba al Señor.
Todos: Y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.

Lectura breve


Y reconocerán que yo, el Señor, soy su Dios y que ellos, los Israelitas, son mi pueblo. Ustedes son mis ovejas, las ovejas que yo apaciento, y yo soy su Dios (Ez 34, 31).

Estrofa


Guía: Virgen de San Juan, tú eres confianza del peregrino.
Todos: Acompáñanos y guíanos en nuestro camino.

Compromiso


Dios es Señor, es dueño, pero no como los señores de la tierra que someten y explotan; es dueño para cuidarnos y enriquecernos con sus dones. Dios nos creó para compartir con nosotros su gloria y enriquecernos; como el Ángel saludó a María como la “llena de gracia”, así también quiere el Señor compartirnos su vida eterna.

Jaculatoria


Guía: Por tu pureza sin mancha y belleza sin igual.
Todos: Cúbrenos con tu manto, Madre santísima de San Juan.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria


Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

A San José, esposo de la Virgen María


Guía: Oh Patriarca santo, humilde José.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Guía: De la Iglesia santa eres protector.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Despedida


Guía: Tus fieles y amantes hijos nos despedimos de ti, dulce Señora; pero dejamos en tus benditas manos nuestros corazones; bendícenos, Reina y Madre nuestra, y no permitas que nos manchemos con el pecado, que mata el alma; queremos llevar siempre limpio nuestro corazón, como tu inmaculado corazón.

Todos: Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes. Ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes. Ya que nos proteges tanto, como verdadera Madre, haz que nos bendiga el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Día 2 Día Segundo - María, Virgen sencilla y obediente

Aprender la obediencia y la sencillez

Novena a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos - Día Segundo

María, Virgen sencilla y obediente

Por la señal de la Santa Cruz


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración y ofrecimiento para todos los días


Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que haya sido desamparado alguno que reclamara tu auxilio e implorara tu protección. Animados con esta confianza, acudimos a ti, ¡Oh Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados nos ponemos a tus pies, ¡Oh Madre del Verbo!, no deseches nuestras humildes súplicas; antes bien óyelas favorablemente. Amén.

(Se menciona la intención particular)

Aspecto histórico


Después de la Guerra del Mixtón, la labor pastoral de los frailes franciscanos se concentró en atraer a los indígenas hacia sus antiguos núcleos poblacionales, así como colonizar las tierras con indígenas importados del centro del país o de inmigrantes españoles. Estas doctrinas se articularon en torno a pequeñas capillas en las que generalmente se entronizaba alguna imagen de Nuestra Señora; de ese tiempo datan algunas imágenes de la región conocida como “Los Altos”, entre ellas la de la Inmaculada Concepción, que más tarde tomaría el nombre de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos.

Responsorio


Guía: Mi alma alaba al Señor.
Todos: Y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.

Lectura breve


Entonces dijo Dios: Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, según nuestra semejanza. Y creó Dios a los seres humanos a su imagen; a imagen de Dios los creó: varón y mujer los creó (Gen 1, 26a. 27a).

Estrofa


Guía: Virgen de San Juan, tú eres confianza del peregrino.
Todos: Acompáñanos y guíanos en nuestro camino.

Compromiso


Como la primavera, estamos llamados a renacer, no somos para la muerte; invitados a “recomenzar desde Cristo” (DA 41), no podemos conformarnos cuando vemos un mundo herido por la violencia, la incredulidad o la supremacía del dinero, sino que cultivamos el perdón, la vida, el coraje de esperar y construir un mundo mejor. Tal hicieron los misioneros hace 500 años, en la alborada de nuestra evangelización.

Jaculatoria


Guía: Por tu pureza sin mancha y belleza sin igual.
Todos: Cúbrenos con tu manto, Madre santísima de San Juan.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria


Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

A San José, esposo de la Virgen María


Guía: Oh Patriarca santo, humilde José.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Guía: De la Iglesia santa eres protector.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Despedida


Guía: Tus fieles y amantes hijos nos despedimos de ti, dulce Señora; pero dejamos en tus benditas manos nuestros corazones; bendícenos, Reina y Madre nuestra, y no permitas que nos manchemos con el pecado, que mata el alma; queremos llevar siempre limpio nuestro corazón, como tu inmaculado corazón.

Todos: Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes. Ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes. Ya que nos proteges tanto, como verdadera Madre, haz que nos bendiga el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Día 3 Día Tercero - María, colaboradora del Redentor

Seguir a Cristo como luz en el camino

Novena a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos - Día Tercero

María, colaboradora del Redentor

Por la señal de la Santa Cruz


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración y ofrecimiento para todos los días


Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que haya sido desamparado alguno que reclamara tu auxilio e implorara tu protección. Animados con esta confianza, acudimos a ti, ¡Oh Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados nos ponemos a tus pies, ¡Oh Madre del Verbo!, no deseches nuestras humildes súplicas; antes bien óyelas favorablemente. Amén.

(Se menciona la intención particular)

Aspecto histórico


En 1548 fue fundada la Diócesis de Guadalajara, por lo cual nuestra región dejó de pertenecer a Michoacán; animadas por las directrices del Concilio de Trento (1545-1563) y del III Concilio Provincial Mexicano (1585), las doctrinas se convirtieron en parroquias y fueron pasando al clero diocesano; con el paso del tiempo Jalostotitlán sería madre de más de 20 parroquias; y otro tanto harán Lagos al oriente, Tepatitlán al poniente, Atotonilco y Ayotlán en el sur y Yahualica en el norte.

Responsorio


Guía: Mi alma alaba al Señor.
Todos: Y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.

Lectura breve


Les digo también que, si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir cualquier cosa, mi Padre del cielo se la concederá. Porque donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, yo estoy allí, en medio de ellos (Mt 18, 19-20).

Estrofa


Guía: Virgen de San Juan, tú eres confianza del peregrino.
Todos: Acompáñanos y guíanos en nuestro camino.

Compromiso


Tenemos una luz: la palabra de Dios; tenemos nuestros pastores y la enseñanza de la Iglesia; esto es un tesoro invaluable. Muchos acontecimientos nos pueden aturdir, las ideologías nos pueden desorientar, pero nosotros sabemos que Cristo es el camino, la verdad y la vida (cfr. Jn 14, 6), y que quien lo sigue, no camina en tinieblas, sino que tiene la luz de la vida (cfr. Jn 8, 12).

Jaculatoria


Guía: Por tu pureza sin mancha y belleza sin igual.
Todos: Cúbrenos con tu manto, Madre santísima de San Juan.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria


Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

A San José, esposo de la Virgen María


Guía: Oh Patriarca santo, humilde José.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Guía: De la Iglesia santa eres protector.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Despedida


Guía: Tus fieles y amantes hijos nos despedimos de ti, dulce Señora; pero dejamos en tus benditas manos nuestros corazones; bendícenos, Reina y Madre nuestra, y no permitas que nos manchemos con el pecado, que mata el alma; queremos llevar siempre limpio nuestro corazón, como tu inmaculado corazón.

Todos: Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes. Ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes. Ya que nos proteges tanto, como verdadera Madre, haz que nos bendiga el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Día 4 Día Cuarto - María, discípula perfecta de Cristo

Abrirnos a la fe ante los signos de Dios

Novena a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos - Día Cuarto

María, discípula perfecta de Cristo

Por la señal de la Santa Cruz


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración y ofrecimiento para todos los días


Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que haya sido desamparado alguno que reclamara tu auxilio e implorara tu protección. Animados con esta confianza, acudimos a ti, ¡Oh Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados nos ponemos a tus pies, ¡Oh Madre del Verbo!, no deseches nuestras humildes súplicas; antes bien óyelas favorablemente. Amén.

(Se menciona la intención particular)

Aspecto histórico


El año 1623 ocurrió en San Juan de los Lagos el así llamado primer milagro de la Virgen de San Juan, pero seguramente milagros anteriores habían convencido a la ancianita Ana Lucía y a su esposo Pedro del amor maternal que María mostraba a los habitantes de estas tierras, por medio de aquella modesta imagen de 35 cm que dejaran 80 años atrás los primeros evangelizadores. Al reanimar a una niña hija de cirqueros, María convocaba a la vida y a la reconciliación a nativos y europeos, en el marco de una Madre común.

Responsorio


Guía: Mi alma alaba al Señor.
Todos: Y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.

Lectura breve


Entonces Jesús le contestó: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que esté vivo y crea en mí, jamás morirá ¿Crees esto? (Jn 11, 25-26).

Estrofa


Guía: Virgen de San Juan, tú eres confianza del peregrino.
Todos: Acompáñanos y guíanos en nuestro camino.

Compromiso


En todo hombre hay una sed de Dios, un hambre de sentido y de plenitud. Todos necesitamos creer: creerle a nuestros sentidos lo que captan, creerle a las personas lo que nos informan, y creerle a Dios, a lo que nos llama, aunque no lo vemos. El ser humano sabe que hay mil situaciones que no controla, y que se enfrenta a peligros de los cuales sólo Dios puede rescatarlo. Los milagros con los que a veces nos encontramos, son una luz que nos abre a la fe, y nos muestran el camino sobrenatural de la vida eterna.

Jaculatoria


Guía: Por tu pureza sin mancha y belleza sin igual.
Todos: Cúbrenos con tu manto, Madre santísima de San Juan.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria


Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

A San José, esposo de la Virgen María


Guía: Oh Patriarca santo, humilde José.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Guía: De la Iglesia santa eres protector.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Despedida


Guía: Tus fieles y amantes hijos nos despedimos de ti, dulce Señora; pero dejamos en tus benditas manos nuestros corazones; bendícenos, Reina y Madre nuestra, y no permitas que nos manchemos con el pecado, que mata el alma; queremos llevar siempre limpio nuestro corazón, como tu inmaculado corazón.

Todos: Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes. Ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes. Ya que nos proteges tanto, como verdadera Madre, haz que nos bendiga el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Día 5 Día Quinto - María, Madre de nuestro pueblo

Valorar nuestra identidad como hijos de Dios

Novena a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos - Día Quinto

María, Madre de nuestro pueblo

Por la señal de la Santa Cruz


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración y ofrecimiento para todos los días


Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que haya sido desamparado alguno que reclamara tu auxilio e implorara tu protección. Animados con esta confianza, acudimos a ti, ¡Oh Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados nos ponemos a tus pies, ¡Oh Madre del Verbo!, no deseches nuestras humildes súplicas; antes bien óyelas favorablemente. Amén.

(Se menciona la intención particular)

Aspecto histórico


Dado el acontecimiento guadalupando en nuestro país, Morelos llamó a la Virgen de Guadalupe “Patrona de nuestra libertad”, pues fue la bandera del movimiento insurgente y presidió muchos momentos cruciales de los mexicanos, como las pestes o las grandes peregrinaciones. Pero, sobre todo, María es madre de nuestra identidad mexicana, como lo es también de muchas localidades. Un papel semejante a Guadalupe lo ha jugado Nuestra Señora de San Juan, cuya devoción unió el centro de México con el occidente y con el norte, gracias a la ruta minera de Tierra Adentro, que conducía hasta Santa Fe en Nuevo México.

Responsorio


Guía: Mi alma alaba al Señor.
Todos: Y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.

Lectura breve


Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación (Lc 1, 49-50).

Estrofa


Guía: Virgen de San Juan, tú eres confianza del peregrino.
Todos: Acompáñanos y guíanos en nuestro camino.

Compromiso


Dios nos ama infinitamente; por eso nos ha creado, por eso ha enviado a su Hijo a liberarnos, por eso ha enviado su Espíritu para transformarnos. Cada persona y cada pueblo, al saberse amado, valora su propia identidad de hijo de Dios y de hermano. Quien ha comprendido que es amado por Dios, lo ama como Padre y ama a los hijos de Dios como hermanos, luchando por su dignidad y rechazando todo aquello que la daña y corrompe.

Jaculatoria


Guía: Por tu pureza sin mancha y belleza sin igual.
Todos: Cúbrenos con tu manto, Madre santísima de San Juan.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria


Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

A San José, esposo de la Virgen María


Guía: Oh Patriarca santo, humilde José.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Guía: De la Iglesia santa eres protector.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Despedida


Guía: Tus fieles y amantes hijos nos despedimos de ti, dulce Señora; pero dejamos en tus benditas manos nuestros corazones; bendícenos, Reina y Madre nuestra, y no permitas que nos manchemos con el pecado, que mata el alma; queremos llevar siempre limpio nuestro corazón, como tu inmaculado corazón.

Todos: Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes. Ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes. Ya que nos proteges tanto, como verdadera Madre, haz que nos bendiga el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Día 6 Día Sexto - María, esplendor de la Iglesia

Valorar y respetar la vocación de la mujer

Novena a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos - Día Sexto

María, esplendor de la Iglesia

Por la señal de la Santa Cruz


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración y ofrecimiento para todos los días


Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que haya sido desamparado alguno que reclamara tu auxilio e implorara tu protección. Animados con esta confianza, acudimos a ti, ¡Oh Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados nos ponemos a tus pies, ¡Oh Madre del Verbo!, no deseches nuestras humildes súplicas; antes bien óyelas favorablemente. Amén.

(Se menciona la intención particular)

Aspecto histórico


La primera imagen en América que recibió Coronación Pontificia fue Nuestra Señora de la Esperanza, de Jacona, Mich. (1886); Nuestra Señora de Guadalupe lo fue el 12 de octubre de 1895; el 15 de agosto de 1904 tocó a Nuestra Señora de San Juan. Desde entonces han tenido Coronación Pontificia, la Soledad (Ayotlán, 1947) y la Asunción (Jalostotitlán, 1948), y poco más de una docena de Coronaciones Diocesanas, eventos decisivos en nuestras comunidades, ocurridos durante los últimos 80 años.

Responsorio


Guía: Mi alma alaba al Señor.
Todos: Y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.

Lectura breve


Ya entra la princesa, bellísima, vestida de perlas y brocado; la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes, la siguen sus compañeras: las traen entre alegría y algazara, van entrando en el palacio real (Sal 44, 14-16).

Estrofa


Guía: Virgen de San Juan, tú eres confianza del peregrino.
Todos: Acompáñanos y guíanos en nuestro camino.

Compromiso


La vocación de mujer es una vocación altísima; a ella el Señor ha encomendado la maternidad, y el papel de esposa; las características espirituales de la mujer la hacen insustituible. Todos deberíamos valorar y respetar a cada mujer, sea de nuestra familia o no lo sea. Y cada mujer está llamada a valorar su gran dignidad que se manifiesta en la construcción del hogar, en la formación de los hijos, en la vida de la Iglesia y en el desarrollo de la sociedad.

Jaculatoria


Guía: Por tu pureza sin mancha y belleza sin igual.
Todos: Cúbrenos con tu manto, Madre santísima de San Juan.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria


Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

A San José, esposo de la Virgen María


Guía: Oh Patriarca santo, humilde José.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Guía: De la Iglesia santa eres protector.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Despedida


Guía: Tus fieles y amantes hijos nos despedimos de ti, dulce Señora; pero dejamos en tus benditas manos nuestros corazones; bendícenos, Reina y Madre nuestra, y no permitas que nos manchemos con el pecado, que mata el alma; queremos llevar siempre limpio nuestro corazón, como tu inmaculado corazón.

Todos: Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes. Ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes. Ya que nos proteges tanto, como verdadera Madre, haz que nos bendiga el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Día 7 Día Séptimo - María, Reina de misericordia

Practicar la solidaridad

Novena a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos - Día Séptimo

María, Reina de misericordia

Por la señal de la Santa Cruz


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración y ofrecimiento para todos los días


Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que haya sido desamparado alguno que reclamara tu auxilio e implorara tu protección. Animados con esta confianza, acudimos a ti, ¡Oh Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados nos ponemos a tus pies, ¡Oh Madre del Verbo!, no deseches nuestras humildes súplicas; antes bien óyelas favorablemente. Amén.

(Se menciona la intención particular)

Aspecto histórico


Los gobiernos liberales, deseosos de controlarlo todo, intentaron someter a la Iglesia en el siglo XIX; los gobiernos revolucionarios, comprometidos con ideologías anticatólicas, decidieron suprimir la fe del 99% de los mexicanos. El instrumento fue la Ley Calles, que reglamentaba varios artículos de la Constitución de 1917; tal ley, limitaba el número de sacerdotes, desconocía la autoridad de los obispos sobre los sacerdotes y atribuía a la autoridad civil la facultad para reconocer o desconocer a un ministro de culto. Tras el intento fallido de los católicos de modificar esa ley pacíficamente, el pueblo inició una lucha en la que perdieron la vida unos 250 mil mexicanos. Muchos murieron al grito de “¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!”.

Responsorio


Guía: Mi alma alaba al Señor.
Todos: Y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.

Lectura breve


Su padre y su madre estaban admirados de las cosas que se decían de él. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: Mira, este niño hará que muchos caigan o se levanten en Israel. Será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón; así quedarán al descubierto las intenciones de muchos (cfr. Lc 2, 33-35).

Estrofa


Guía: Virgen de San Juan, tú eres confianza del peregrino.
Todos: Acompáñanos y guíanos en nuestro camino.

Compromiso


La solidaridad es una virtud urgente en la sociedad. Todo está conectado, y es importante que nos ayudemos y ayudemos al ambiente en que vivimos. Es cierto que nadie sobrevive solo, y nadie es feliz solo; pero también es cierto que nadie se salva solo y nadie se santifica solo. En la vida y en la muerte, nos acompaña María, y nos da ejemplo de solidaridad.

Jaculatoria


Guía: Por tu pureza sin mancha y belleza sin igual.
Todos: Cúbrenos con tu manto, Madre santísima de San Juan.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria


Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

A San José, esposo de la Virgen María


Guía: Oh Patriarca santo, humilde José.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Guía: De la Iglesia santa eres protector.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Despedida


Guía: Tus fieles y amantes hijos nos despedimos de ti, dulce Señora; pero dejamos en tus benditas manos nuestros corazones; bendícenos, Reina y Madre nuestra, y no permitas que nos manchemos con el pecado, que mata el alma; queremos llevar siempre limpio nuestro corazón, como tu inmaculado corazón.

Todos: Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes. Ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes. Ya que nos proteges tanto, como verdadera Madre, haz que nos bendiga el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Día 8 Día Octavo - María, Reina de la paz

Fortalecer la familia como espacio de formación

Novena a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos - Día Octavo

María, Reina de la paz

Por la señal de la Santa Cruz


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración y ofrecimiento para todos los días


Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que haya sido desamparado alguno que reclamara tu auxilio e implorara tu protección. Animados con esta confianza, acudimos a ti, ¡Oh Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados nos ponemos a tus pies, ¡Oh Madre del Verbo!, no deseches nuestras humildes súplicas; antes bien óyelas favorablemente. Amén.

(Se menciona la intención particular)

Aspecto histórico


Nuestra Señora de San Juan de los Lagos es patrona de nuestra Diócesis desde 1972, pero lo fue de toda la Arquidiócesis de Guadalajara desde el 7 de mayo de 1958. Su patronazgo indica la devoción de los fieles, su deseo de honrarla y de invocar su intercesión. La Virgen María es patrona de la mayoría de nuestras parroquias bajo diversas advocaciones. En nuestra diócesis, como fuera de ella, la visita de su imagen peregrina, desata el fervor en las comunidades parroquiales.

Responsorio


Guía: Mi alma alaba al Señor.
Todos: Y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.

Lectura breve


Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? (Lc 1, 41c-43).

Estrofa


Guía: Virgen de San Juan, tú eres confianza del peregrino.
Todos: Acompáñanos y guíanos en nuestro camino.

Compromiso


Las familias son el espacio educativo más importante, en ellas se forma el corazón de los discípulos de Cristo. No podemos descuidar el deber tan grande de los papás de trasmitir una vida genuinamente humana, de mostrar la belleza de los valores morales y de comunicar la fe a los hijos. El ideal es contar con familias sanas, integradas por papá, mamá e hijos, donde lo más importante sea la relación entre ellos, que los hace felices y los ayuda a crecer. Nadie, ni la escuela ni los medios de comunicación, pueden suplir el papel formativo de la familia.

Jaculatoria


Guía: Por tu pureza sin mancha y belleza sin igual.
Todos: Cúbrenos con tu manto, Madre santísima de San Juan.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria


Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

A San José, esposo de la Virgen María


Guía: Oh Patriarca santo, humilde José.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Guía: De la Iglesia santa eres protector.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Despedida


Guía: Tus fieles y amantes hijos nos despedimos de ti, dulce Señora; pero dejamos en tus benditas manos nuestros corazones; bendícenos, Reina y Madre nuestra, y no permitas que nos manchemos con el pecado, que mata el alma; queremos llevar siempre limpio nuestro corazón, como tu inmaculado corazón.

Todos: Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes. Ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes. Ya que nos proteges tanto, como verdadera Madre, haz que nos bendiga el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Día 9 Día Noveno - María, Reina de la caridad

Convertirnos y restaurarnos en Dios

Novena a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos - Día Noveno

María, Reina de la caridad

Por la señal de la Santa Cruz


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración y ofrecimiento para todos los días


Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que haya sido desamparado alguno que reclamara tu auxilio e implorara tu protección. Animados con esta confianza, acudimos a ti, ¡Oh Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados nos ponemos a tus pies, ¡Oh Madre del Verbo!, no deseches nuestras humildes súplicas; antes bien óyelas favorablemente. Amén.

(Se menciona la intención particular)

Aspecto histórico


El 29 de octubre de 2005 concluyó la más reciente restauración de la imagen de la Virgen de San Juan; restaurada varias veces a lo largo de su historia, comenzando por la primera en 1623, en gratitud por el primer milagro, esta imagen es un instrumento privilegiado de la Providencia divina para distribuir sus gracias; aunque hay múltiples copias, como las dos “peregrinas” del siglo XVII (la primera es de 1634), ninguna como la original, que recientemente exhibía desgastes, ablandamientos y craquelados, por lo cual era importante restablecer este bien precioso.

Responsorio


Guía: Mi alma alaba al Señor.
Todos: Y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.

Lectura breve


Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban reunidos todos los discípulos, entregados de continuo a la oración, junto con las mujeres y con María la madre de Jesús (cfr. Hch 1, 14).

Estrofa


Guía: Virgen de San Juan, tú eres confianza del peregrino.
Todos: Acompáñanos y guíanos en nuestro camino.

Compromiso


El Señor nos invita al cambio. Ya nada será igual después de una epidemia, o después de una hambruma o una guerra. Que sepamos restaurarnos y ser diferentes para bien, volviéndonos a Dios con más profundidad, poniendo los valores espirituales por encima de los morales, y a éstos sobre los valores materiales. Dios nos llama a la conversión; María intercede por nosotros.

Jaculatoria


Guía: Por tu pureza sin mancha y belleza sin igual.
Todos: Cúbrenos con tu manto, Madre santísima de San Juan.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria


Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

A San José, esposo de la Virgen María


Guía: Oh Patriarca santo, humilde José.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Guía: De la Iglesia santa eres protector.
Todos: A ti nuestras Plegarias dirigimos con fe.

Despedida


Guía: Tus fieles y amantes hijos nos despedimos de ti, dulce Señora; pero dejamos en tus benditas manos nuestros corazones; bendícenos, Reina y Madre nuestra, y no permitas que nos manchemos con el pecado, que mata el alma; queremos llevar siempre limpio nuestro corazón, como tu inmaculado corazón.

Todos: Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes. Ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes. Ya que nos proteges tanto, como verdadera Madre, haz que nos bendiga el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Oración final

Oración a María Santísima de San Juan de los Lagos


Salve María, hija amada del Padre, escogida Madre del Hijo y Esposa dignísima del Espíritu Santo.

A ti Reina y Señora de los Ángeles, gloria de los bienaventurados, consuelo de los afligidos, y amparo de los pecadores, me presento como el mayor, y por eso el más necesitado de todos, implorando humildemente tu favor.

Recíbeme Madre como tu esclavo, que, como tal, te quiero servir toda mi vida, con el más encendido y fervoroso ardor de mi voluntad. Fija en mi corazón, ésta mi decisión, para que, como esclavo de tal Señora, procure imitarte en todas tus virtudes, especialmente en la humildad tan amada por Ti.

Ya veo, que no lo merezco, pero te suplico me lo concedas, por el afecto, con que tú te ofreciste a ser esclava del Señor, y por el ardiente amor con que amas a tu hijo Jesucristo. Que, por tu maternal intercesión, pueda unir mi vida a Su corazón y permanecer en él.

Señora mía de San Juan, mírame hoy, postrado ante tus plantas, y concédeme algún día volver a verte, con un limpio corazón de hijo, que proclame con su vida tus grandezas, que te sirva fielmente hasta la muerte. Amén.

V: Por tu pureza sin mancha y belleza sin igual.
R: Cúbrenos con tu manto, Madre santísima de San Juan.