Novena católica

Novena a San Antonio de Padua

Novena a San Antonio de Padua (1195-1231), Doctor de la Iglesia conocido como el 'Taumaturgo' o 'Santo de los milagros'. Se le invoca para encontrar objetos perdidos, por la salud, el amor, la paz familiar y en toda necesidad. Su fiesta se celebra el 13 de junio .

Novena a San Antonio de Padua
Categoría: Popular Devoción: Santos mas venerados

Oración inicial

San Antonio de Padua


San Antonio nació en Lisboa (Portugal) en 1195 con el nombre de Fernando. A los 15 años ingresó a los Canónigos Regulares de San Agustín. En 1220, conmovido por el martirio de los primeros franciscanos en Marruecos, ingresó a la Orden de San Francisco, tomando el nombre de Antonio. Fue un gran predicador, conocido por su sabiduría y elocuencia. Murió en Padua (Italia) el 13 de junio de 1231 y fue canonizado menos de un año después por el Papa Gregorio IX. En 1946, el Papa Pío XII lo proclamó Doctor de la Iglesia con el título de 'Doctor Evangélico' .

San Buenaventura decía: 'Acude con confianza a Antonio, que hace milagros, y él te conseguirá lo que buscas'. El Papa León XIII lo llamó 'el santo de todo el mundo' porque su devoción se encuentra por todas partes .

La novena comienza tradicionalmente el 4 de junio para terminar el 12, víspera de su fiesta . También se puede iniciar en cualquier momento del año.

Día 1 Día Primero - La Fe de San Antonio

Fortalecer nuestra fe

Novena a San Antonio de Padua - Día Primero

La Fe de San Antonio

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial


℣. Dios mío, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Amadísimo Protector mío, San Antonio! Heme aquí, a tus pies, plenamente confiado en tu poderosa intercesión. Mírame con aquel espíritu de dulce y tierna compasión con que mirabas a los pobres. ¡Pobre soy yo, Santo mío! Me veo lleno de miserias. La vida para mí es continua lucha. Creo en tu poder, espero en tu bondad, amo tu corazón de padre y bendigo a Nuestro Señor, que te hizo grande en la tierra y en el cielo. Amén .

Meditación del día


La vida de San Antonio es un continuo pregón de la fe cristiana. Por ella, muy joven, ansía derramar su sangre a la vista de los mártires franciscanos de Marruecos. Por ella se entrega completamente a Dios en vida santa y perfectísima de evangelización que fue pasmo del mundo, rica en portentos y maravillas .

Pregunta para meditar: ¿Qué vida de fe es la mía?

Plegaria


Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo San Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: (Aquí se hace la petición particular) .

Responsorio


Si buscas milagros, mira:
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.

El mar sosiega su ira,
redimense encarcelados,
miembros y bienes perdidos
recobran mozos y ancianos .

Oraciones finales


Padre Nuestro, Ave María y Gloria (se rezan tres veces cada una en honor a la Santísima Trinidad) .

Oración final


Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de San Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén .

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén .

Día 2 Día Segundo - La Esperanza de San Antonio

Fortalecer nuestra esperanza en Dios

Novena a San Antonio de Padua - Día Segundo

La Esperanza de San Antonio

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial


℣. Dios mío, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Amadísimo Protector mío, San Antonio! Heme aquí, a tus pies, plenamente confiado en tu poderosa intercesión. Mírame con aquel espíritu de dulce y tierna compasión con que mirabas a los pobres. ¡Pobre soy yo, Santo mío! Me veo lleno de miserias. La vida para mí es continua lucha. Creo en tu poder, espero en tu bondad, amo tu corazón de padre y bendigo a Nuestro Señor, que te hizo grande en la tierra y en el cielo. Amén .

Meditación del día


Amó vivamente San Antonio la esperanza. Una vida de sacrificio, en lucha constante contra el infierno, el mundo y las pasiones, sería imposible sin una gran esperanza, hija de una gran confianza en la bondad divina, en la paternal Providencia de Dios y en la ayuda constante de su gracia. Por eso el Santo jamás desmayó en su vida de incesante y penoso esfuerzo. ¡Contaba con Dios! .

Pregunta para meditar: ¿Cuento con Dios o solo con mis fuerzas?

Plegaria


Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo San Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: (Aquí se hace la petición particular) .

Responsorio


Si buscas milagros, mira:
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.

El peligro se retira,
los pobres van remediados;
cuéntenlo los socorridos,
díganlo los paduanos .

Oraciones finales


Padre Nuestro, Ave María y Gloria (se rezan tres veces cada una).

Oración final


Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de San Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén .

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Día 3 Día Tercero - La Caridad de San Antonio

Aumentar nuestra caridad hacia Dios

Novena a San Antonio de Padua - Día Tercero

La Caridad Divina de San Antonio

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial


℣. Dios mío, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Amadísimo Protector mío, San Antonio! Heme aquí, a tus pies, plenamente confiado en tu poderosa intercesión. Mírame con aquel espíritu de dulce y tierna compasión con que mirabas a los pobres. ¡Pobre soy yo, Santo mío! Me veo lleno de miserias. La vida para mí es continua lucha. Creo en tu poder, espero en tu bondad, amo tu corazón de padre y bendigo a Nuestro Señor, que te hizo grande en la tierra y en el cielo. Amén .

Meditación del día


Distinguió a San Antonio el Serafín de Asís, San Francisco, con particular amor. No ignoraba, sin duda, que, como buen hijo suyo, era otro Serafín de caridad. ¿Quién podrá adivinar la ternura de su amor a Jesús? Aquella escena en que el Niño Dios se recrea en los brazos del Santo puede servir para hacernos adivinar sus éxtasis, sus deliquios, sus ternuras seráficas .

Pregunta para meditar: ¿Qué ejemplo me da San Antonio para amar a Jesús?

Plegaria


Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo San Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: (Aquí se hace la petición particular) .

Responsorio


Si buscas milagros, mira:
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.

Ruega a Cristo por nosotros,
Antonio glorioso y santo,
para que dignos así
de sus promesas seamos .

Oraciones finales


Padre Nuestro, Ave María y Gloria (se rezan tres veces cada una).

Oración final


Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de San Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén .

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Día 4 Día Cuarto - La Caridad Fraternal de San Antonio

Aprender a amar al prójimo como San Antonio

Novena a San Antonio de Padua - Día Cuarto

La Caridad Fraternal de San Antonio

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial


℣. Dios mío, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Amadísimo Protector mío, San Antonio! Heme aquí, a tus pies, plenamente confiado en tu poderosa intercesión. Mírame con aquel espíritu de dulce y tierna compasión con que mirabas a los pobres. ¡Pobre soy yo, Santo mío! Me veo lleno de miserias. La vida para mí es continua lucha. Creo en tu poder, espero en tu bondad, amo tu corazón de padre y bendigo a Nuestro Señor, que te hizo grande en la tierra y en el cielo. Amén .

Meditación del día


He aquí un Santo cuya vida fue un holocausto de entrañable amor a los hombres. Puede decirse que toda ella no fue sino una caricia a los pobres pecadores, a los tristes enfermos, a los atormentados por las negruras de la miseria. Y tanto placer debió de encontrar el Santo en este amor fraterno a sus semejantes, que ni la muerte lo interrumpió. Hoy, como en vida, sigue prodigándonos las mismas caricias .

Pregunta para meditar: ¿Me muevo a compasión por los desgraciados?

Plegaria


Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo San Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: (Aquí se hace la petición particular) .

Responsorio


Si buscas milagros, mira:
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.

Ruega a Cristo por nosotros,
Antonio glorioso y santo,
para que dignos así
de sus promesas seamos .

Oraciones finales


Padre Nuestro, Ave María y Gloria (se rezan tres veces cada una).

Oración final


Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de San Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén .

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Día 5 Día Quinto - La Pureza de San Antonio

Alcanzar la pureza de corazón

Novena a San Antonio de Padua - Día Quinto

La Pureza de San Antonio

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial


℣. Dios mío, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Amadísimo Protector mío, San Antonio! Heme aquí, a tus pies, plenamente confiado en tu poderosa intercesión. Mírame con aquel espíritu de dulce y tierna compasión con que mirabas a los pobres. ¡Pobre soy yo, Santo mío! Me veo lleno de miserias. La vida para mí es continua lucha. Creo en tu poder, espero en tu bondad, amo tu corazón de padre y bendigo a Nuestro Señor, que te hizo grande en la tierra y en el cielo. Amén .

Meditación del día


No en vano lleva el Santo en sus manos un lirio. Fue una azucena de la Iglesia. El demonio quiso mancharla con su baba inmunda, pero el Santo la guardó como un tesoro; la defendió con seto austero e impenetrable de cilicios, vigilias, disciplinas, ayunos, oraciones, trabajos .

Pregunta para meditar: ¿Qué hago para guardar la pureza de mi cuerpo y de mi alma?

Plegaria


Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo San Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: (Aquí se hace la petición particular) .

Responsorio


Si buscas milagros, mira:
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.

Ruega a Cristo por nosotros,
Antonio glorioso y santo,
para que dignos así
de sus promesas seamos .

Oraciones finales


Padre Nuestro, Ave María y Gloria (se rezan tres veces cada una).

Oración final


Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de San Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén .

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Día 6 Día Sexto - La Humildad de San Antonio

Alcanzar la virtud de la humildad

Novena a San Antonio de Padua - Día Sexto

La Humildad de San Antonio

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial


℣. Dios mío, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Amadísimo Protector mío, San Antonio! Heme aquí, a tus pies, plenamente confiado en tu poderosa intercesión. Mírame con aquel espíritu de dulce y tierna compasión con que mirabas a los pobres. ¡Pobre soy yo, Santo mío! Me veo lleno de miserias. La vida para mí es continua lucha. Creo en tu poder, espero en tu bondad, amo tu corazón de padre y bendigo a Nuestro Señor, que te hizo grande en la tierra y en el cielo. Amén .

Meditación del día


También en San Antonio, y por manera singular y maravillosa, se cumplió el dicho de Jesucristo: 'El que se humille será ensalzado'. Se ocultó como una violeta; buscó el retiro, el silencio y, dotado de altísima sabiduría, la tuvo oculta y sólo la obediencia pudo abrir con su llave de oro aquellos raudales portentosos que hicieron a San Antonio Arca del Testamento .

Pregunta para meditar: ¿De cuántos bienes me priva mi soberbia?

Plegaria


Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo San Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: (Aquí se hace la petición particular) .

Responsorio


Si buscas milagros, mira:
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.

Ruega a Cristo por nosotros,
Antonio glorioso y santo,
para que dignos así
de sus promesas seamos .

Oraciones finales


Padre Nuestro, Ave María y Gloria (se rezan tres veces cada una).

Oración final


Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de San Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén .

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Día 7 Día Séptimo - La Pobreza de San Antonio

Desapego de los bienes materiales

Novena a San Antonio de Padua - Día Séptimo

La Pobreza de San Antonio

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial


℣. Dios mío, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Amadísimo Protector mío, San Antonio! Heme aquí, a tus pies, plenamente confiado en tu poderosa intercesión. Mírame con aquel espíritu de dulce y tierna compasión con que mirabas a los pobres. ¡Pobre soy yo, Santo mío! Me veo lleno de miserias. La vida para mí es continua lucha. Creo en tu poder, espero en tu bondad, amo tu corazón de padre y bendigo a Nuestro Señor, que te hizo grande en la tierra y en el cielo. Amén .

Meditación del día


Nacido en dorada cuna, ante las sonrisas y halagos del mundo, San Antonio abraza la pobre Orden Franciscana. Se hace hijo de aquel desposado con la dama Pobreza, San Francisco, y, como él, la sigue por abrojos y espinas, privaciones y sufrimientos, contento con sus dolorosas y dulces caricias. Su despego del mundo le hizo rico en bienes celestiales. Trocó el oro de la tierra por el oro inestimable del amor divino .

Pregunta para meditar: ¿Me he despegado de los bienes terrenos?

Plegaria


Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo San Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: (Aquí se hace la petición particular) .

Responsorio


Si buscas milagros, mira:
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.

Ruega a Cristo por nosotros,
Antonio glorioso y santo,
para que dignos así
de sus promesas seamos .

Oraciones finales


Padre Nuestro, Ave María y Gloria (se rezan tres veces cada una).

Oración final


Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de San Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén .

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Día 8 Día Octavo - La Obediencia de San Antonio

Aprender a obedecer la voluntad de Dios

Novena a San Antonio de Padua - Día Octavo

La Obediencia de San Antonio

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial


℣. Dios mío, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Amadísimo Protector mío, San Antonio! Heme aquí, a tus pies, plenamente confiado en tu poderosa intercesión. Mírame con aquel espíritu de dulce y tierna compasión con que mirabas a los pobres. ¡Pobre soy yo, Santo mío! Me veo lleno de miserias. La vida para mí es continua lucha. Creo en tu poder, espero en tu bondad, amo tu corazón de padre y bendigo a Nuestro Señor, que te hizo grande en la tierra y en el cielo. Amén .

Meditación del día


La obediencia es la muerte de la propia voluntad, y cuando el hombre mata a ésta, ha matado a su mayor enemigo. La voluntad divina, manifestada por los legítimos Superiores, obra entonces maravillas en las almas. San Antonio fue obedientísimo. Lo fue tanto, que a un acto suyo de obediencia, predicando cuando le creían un ignorante, debemos el haber descubierto a este nuevo Doctor de las gentes .

Pregunta para meditar: ¿Obedece Dios, humillo mi amor propio?

Plegaria


Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo San Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: (Aquí se hace la petición particular) .

Responsorio


Si buscas milagros, mira:
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.

Ruega a Cristo por nosotros,
Antonio glorioso y santo,
para que dignos así
de sus promesas seamos .

Oraciones finales


Padre Nuestro, Ave María y Gloria (se rezan tres veces cada una).

Oración final


Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de San Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén .

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Día 9 Día Noveno - San Antonio, Protector de los que sufren

Confiar en la intercesión de San Antonio en todas las necesidades

Novena a San Antonio de Padua - Día Noveno

San Antonio, Protector de los que sufren

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial


℣. Dios mío, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.

℣. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Amadísimo Protector mío, San Antonio! Heme aquí, a tus pies, plenamente confiado en tu poderosa intercesión. Mírame con aquel espíritu de dulce y tierna compasión con que mirabas a los pobres. ¡Pobre soy yo, Santo mío! Me veo lleno de miserias. La vida para mí es continua lucha. Creo en tu poder, espero en tu bondad, amo tu corazón de padre y bendigo a Nuestro Señor, que te hizo grande en la tierra y en el cielo. Amén .

Meditación del día


Todo sufrimiento, en cualquiera de sus manifestaciones: el dolor del pecado, la pérdida de salud, la escasez de recursos, las injustas persecuciones, la ausencia de paz, las hondas preocupaciones, las grandes tristezas… cuanto puede atenazar el alma, fue motivo de compasión para el Santo, fue materia de milagros suyos, fue blanco de su misericordia. ¿Qué se ocultó u oculta a su corazón compasivo? Acudamos, pues, a él con vivísima confianza .

Plegaria


Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo San Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: (Aquí se hace la petición particular) .

Responsorio


Si buscas milagros, mira:
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.

El mar sosiega su ira,
redimense encarcelados,
miembros y bienes perdidos
recobran mozos y ancianos.

El peligro se retira,
los pobres van remediados;
cuéntenlo los socorridos,
díganlo los paduanos.

Ruega a Cristo por nosotros,
Antonio glorioso y santo,
para que dignos así
de sus promesas seamos .

Oraciones finales


Padre Nuestro, Ave María y Gloria (se rezan tres veces cada una).

Oración final


Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de San Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén .

℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración final

Oración a San Antonio para encontrar cosas perdidas


Glorioso San Antonio, que has recibido de Dios el poder de recuperar las cosas perdidas, hazme recuperar la gracia de Dios que he perdido por mi pecado. Ayúdame a encontrar lo que he perdido materialmente, pero sobre todo ayúdame a encontrar la paz interior, la serenidad y la confianza en Dios. Amén.

Miércoles de San Antonio


En muchos lugares se celebra el "Miércoles de San Antonio", dedicado a honrar al santo cada miércoles con una oración especial. Esta tradición recuerda que el 17 de junio (miércoles) fue trasladado su cuerpo a Padua y comenzaron los milagros .