Novena católica

Novena a San Juan Bautista

Precursor del Señor, el mayor entre los nacidos de mujer

Novena a San Juan Bautista, Precursor de Jesucristo, Profeta del Altísimo. Nació de forma milagrosa de padres ancianos, vivió en el desierto, predicó la conversión y bautizó a Jesús en el Jordán. Murió martirizado por defender la ley de Dios. Su fiesta se celebra el 24 de junio (Natividad) y el 29 de agosto (Martirio). La novena se reza tradicionalmente del 15 al 23 de junio.

Novena a San Juan Bautista

Oración inicial

San Juan Bautista


San Juan Bautista, hijo de Zacarías e Isabel, fue concebido milagrosamente cuando sus padres eran ya ancianos. Desde el seno materno saltó de gozo ante la presencia de Jesús en el vientre de María. Vivió en el desierto, predicó la conversión y bautizó a Jesucristo en el Jordán, a quien señaló como el "Cordero de Dios que quita el pecado del mundo". Fue encarcelado y decapitado por orden de Herodes Antipas, defendiendo la santidad del matrimonio. Jesús dijo de él: "Entre los nacidos de mujer no ha surgido ninguno más grande que Juan el Bautista" (Mateo 11,11).

La novena se reza tradicionalmente del 15 al 23 de junio, preparando su fiesta del 24 de junio. También puede rezarse en cualquier época del año.

Día 1 Día Primero - Anuncio del Nacimiento

Aprender a confiar en la voluntad de Dios

Novena a San Juan Bautista - Día Primero

El Anuncio del Nacimiento

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición


Oh, Padre misericordioso, que desde el seno materno predestinaste a San Juan Bautista para que fuera Precursor del Mesías, preparando por medio de la austeridad de su persona y la predicación de la palabra el corazón de todos los hombres, llevándolos al arrepentimiento a través del bautismo penitencial, para el encuentro con Jesucristo, tu Hijo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura bíblica


Lucas 1, 5-25

En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la clase sacerdotal de Abías. Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aarón. Ambos eran justos a los ojos de Dios y seguían en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y los dos eran de edad avanzada.

Un día en que su clase estaba de turno y Zacarías ejercía la función sacerdotal delante de Dios, le tocó en suerte, según la costumbre litúrgica, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la asamblea del pueblo permanecía afuera, en oración, mientras se ofrecía el incienso. Entonces se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías quedó desconcertado y tuvo miedo.

Pero el Ángel le dijo: "No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan. Él será para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento, porque será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni bebida alcohólica; estará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre, y hará que muchos israelitas vuelvan al Señor, su Dios. Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto".

Pero Zacarías dijo al Ángel: "¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy anciano y mi esposa es de edad avanzada". El Ángel le respondió: "Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena noticia. Te quedarás mudo, sin poder hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo".

Al cumplirse el tiempo de su servicio en el Templo, regresó a su casa. Poco después, su esposa Isabel concibió un hijo y permaneció oculta durante cinco meses. Ella pensaba: "Esto es lo que el Señor ha hecho por mí, cuando decidió librarme de lo que me avergonzaba ante los hombres".

Meditación


Zacarías dudó de la palabra del ángel por su edad avanzada y quedó mudo. Sin embargo, Dios cumplió su promesa. Aprendamos de este pasaje que nada es imposible para Dios y que su voluntad se cumple siempre, aunque a veces no entendamos sus caminos.

Petición


(Aquí se hace la petición particular que se desea alcanzar)

Gozos


Coro: Oh, Glorioso Bautista alcánzanos del Señor misericordia y perdón.

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Coro

El desierto encendido fue tu ardiente maestro para allanar montañas y encender los senderos. Coro

Vio como el cielo se abría sobre el Cordero de Dios y su voz le anunciaría que por siempre unió a los dos. Coro

Más aun en su presencia, con humilde sumisión, pide el que es Dios por esencia para empezar su misión. Coro

Oh sin par doxología, voz del Padre en el Jordán, el Hijo que la acogía y la Paloma que ardía sobre Jesús y San Juan. Coro

Por fin en un banquete y en el placer de un ebrio, el vino de tu sangre santificó el desierto. Coro

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Amén.

Oración final


Oh, Glorioso San Juan Bautista, que durante toda tu vida diste testimonio del total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo con humildad y fidelidad la voluntad del Padre Celestial, como verdadero Precursor del Mesías, y poco a poco, con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios entre los hombres. Ayúdanos a vivir según el ejemplo admirable que tú nos das, para que un día podamos contar contigo en las mansiones celestiales las glorias y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Día 2 Día Segundo - Nacimiento y Circuncisión

Reconocer la mano de Dios en los acontecimientos

Novena a San Juan Bautista - Día Segundo

El Nacimiento y la Circuncisión

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición


Oh, Padre misericordioso, que desde el seno materno predestinaste a San Juan Bautista para que fuera Precursor del Mesías, preparando por medio de la austeridad de su persona y la predicación de la palabra el corazón de todos los hombres, llevándolos al arrepentimiento a través del bautismo penitencial, para el encuentro con Jesucristo, tu Hijo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura bíblica


Lucas 1, 57-66

Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella. A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo: "No, debe llamarse Juan". Ellos le decían: "No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre". Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. Este pidió una pizarra y escribió: "Su nombre es Juan". Todos quedaron admirados.

Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: "¿Qué llegará a ser este niño?". Porque la mano del Señor estaba con él.

Meditación


El nacimiento de Juan fue motivo de alegría y asombro. La mano del Señor estaba con él desde el principio. Así también, cada uno de nosotros ha sido llamado por Dios desde antes de nacer. San Juan nos enseña a reconocer la acción de Dios en nuestra vida y a responder con fidelidad a su llamado.

Petición


(Aquí se hace la petición particular que se desea alcanzar)

Gozos


Coro: Oh, Glorioso Bautista alcánzanos del Señor misericordia y perdón.

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Coro

El desierto encendido fue tu ardiente maestro para allanar montañas y encender los senderos. Coro

Vio como el cielo se abría sobre el Cordero de Dios y su voz le anunciaría que por siempre unió a los dos. Coro

Más aun en su presencia, con humilde sumisión, pide el que es Dios por esencia para empezar su misión. Coro

Oh sin par doxología, voz del Padre en el Jordán, el Hijo que la acogía y la Paloma que ardía sobre Jesús y San Juan. Coro

Por fin en un banquete y en el placer de un ebrio, el vino de tu sangre santificó el desierto. Coro

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Amén.

Oración final


Oh, Glorioso San Juan Bautista, que durante toda tu vida diste testimonio del total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo con humildad y fidelidad la voluntad del Padre Celestial, como verdadero Precursor del Mesías, y poco a poco, con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios entre los hombres. Ayúdanos a vivir según el ejemplo admirable que tú nos das, para que un día podamos contar contigo en las mansiones celestiales las glorias y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Día 3 Día Tercero - Predicación en el desierto

Preparar el camino del Señor con nuestra vida

Novena a San Juan Bautista - Día Tercero

La Predicación en el Desierto

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición


Oh, Padre misericordioso, que desde el seno materno predestinaste a San Juan Bautista para que fuera Precursor del Mesías, preparando por medio de la austeridad de su persona y la predicación de la palabra el corazón de todos los hombres, llevándolos al arrepentimiento a través del bautismo penitencial, para el encuentro con Jesucristo, tu Hijo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura bíblica


Lucas 3, 1-18

El año decimoquinto del reinado del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Filipo tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene, bajo el pontificado de Anás y Caifás, Dios dirigió su palabra a Juan, hijo de Zacarías, que estaba en el desierto.

Este comenzó entonces a recorrer toda la región del río Jordán, anunciando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro del profeta Isaías: "Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos. Los valles serán rellenados, las montañas y las colinas serán aplanadas. Serán enderezados los senderos sinuosos y nivelados los caminos desparejos. Entonces, todos los hombres verán la Salvación de Dios".

Juan decía a la multitud que venía a hacerse bautizar por él: "Raza de víboras, ¿quién les enseñó a escapar de la ira de Dios que se acerca? Produzcan los frutos de una sincera conversión, y no piensen: 'Tenemos por padre a Abraham'. Porque yo les digo que de estas piedras Dios puede hacer surgir hijos de Abraham".

La gente le preguntaba: "¿Qué debemos hacer entonces?". Él les respondía: "El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga qué comer, haga otro tanto". A los publicanos dijo: "No exijan más de lo estipulado". A los soldados: "No extorsionen a nadie, no hagan falsas denuncias y conténtense con su sueldo".

Y por medio de muchas otras exhortaciones anunciaba al pueblo la Buena Noticia.

Meditación


Juan no predicaba desde el templo, sino desde el desierto. Su mensaje era claro: arrepentimiento, conversión y frutos de justicia. Nos enseña que para recibir a Cristo debemos allanar los obstáculos del pecado y preparar nuestro corazón con obras de caridad.

Petición


(Aquí se hace la petición particular que se desea alcanzar)

Gozos


Coro: Oh, Glorioso Bautista alcánzanos del Señor misericordia y perdón.

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Coro

El desierto encendido fue tu ardiente maestro para allanar montañas y encender los senderos. Coro

Vio como el cielo se abría sobre el Cordero de Dios y su voz le anunciaría que por siempre unió a los dos. Coro

Más aun en su presencia, con humilde sumisión, pide el que es Dios por esencia para empezar su misión. Coro

Oh sin par doxología, voz del Padre en el Jordán, el Hijo que la acogía y la Paloma que ardía sobre Jesús y San Juan. Coro

Por fin en un banquete y en el placer de un ebrio, el vino de tu sangre santificó el desierto. Coro

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Amén.

Oración final


Oh, Glorioso San Juan Bautista, que durante toda tu vida diste testimonio del total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo con humildad y fidelidad la voluntad del Padre Celestial, como verdadero Precursor del Mesías, y poco a poco, con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios entre los hombres. Ayúdanos a vivir según el ejemplo admirable que tú nos das, para que un día podamos contar contigo en las mansiones celestiales las glorias y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Día 4 Día Cuarto - Bautismo de Jesús

Reconocer a Jesús como el Hijo de Dios

Novena a San Juan Bautista - Día Cuarto

El Bautismo de Jesús en el Jordán

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición


Oh, Padre misericordioso, que desde el seno materno predestinaste a San Juan Bautista para que fuera Precursor del Mesías, preparando por medio de la austeridad de su persona y la predicación de la palabra el corazón de todos los hombres, llevándolos al arrepentimiento a través del bautismo penitencial, para el encuentro con Jesucristo, tu Hijo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura bíblica


Mateo 3, 13-17

Entonces Jesús fue desde Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él. Juan se resistía, diciéndole: "Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!". Pero Jesús le respondió: "Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo". Y Juan se lo permitió.

Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se le abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él. Y se oyó una voz del cielo que decía: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección".

Meditación


Juan, que había llamado a la conversión a las multitudes, se considera indigno de bautizar a Jesús. Sin embargo, obedece. En ese momento, los cielos se abren y se revela la Trinidad. Juan cumple su misión: señalar al Cordero de Dios y hacer que otros lo sigan. Que sepamos también nosotros ceder el protagonismo a Cristo.

Petición


(Aquí se hace la petición particular que se desea alcanzar)

Gozos


Coro: Oh, Glorioso Bautista alcánzanos del Señor misericordia y perdón.

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Coro

El desierto encendido fue tu ardiente maestro para allanar montañas y encender los senderos. Coro

Vio como el cielo se abría sobre el Cordero de Dios y su voz le anunciaría que por siempre unió a los dos. Coro

Más aun en su presencia, con humilde sumisión, pide el que es Dios por esencia para empezar su misión. Coro

Oh sin par doxología, voz del Padre en el Jordán, el Hijo que la acogía y la Paloma que ardía sobre Jesús y San Juan. Coro

Por fin en un banquete y en el placer de un ebrio, el vino de tu sangre santificó el desierto. Coro

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Amén.

Oración final


Oh, Glorioso San Juan Bautista, que durante toda tu vida diste testimonio del total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo con humildad y fidelidad la voluntad del Padre Celestial, como verdadero Precursor del Mesías, y poco a poco, con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios entre los hombres. Ayúdanos a vivir según el ejemplo admirable que tú nos das, para que un día podamos contar contigo en las mansiones celestiales las glorias y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Día 5 Día Quinto - Testimonio del Cordero de Dios

Testificar con humildad nuestra fe

Novena a San Juan Bautista - Día Quinto

Testimonio del Cordero de Dios

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición


Oh, Padre misericordioso, que desde el seno materno predestinaste a San Juan Bautista para que fuera Precursor del Mesías, preparando por medio de la austeridad de su persona y la predicación de la palabra el corazón de todos los hombres, llevándolos al arrepentimiento a través del bautismo penitencial, para el encuentro con Jesucristo, tu Hijo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura bíblica


Juan 1, 29-34

Al día siguiente, Juan vio a Jesús que venía hacia él y exclamó: "Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. A él me refería yo cuando dije: 'Detrás de mí viene un hombre que es superior a mí, porque existía antes que yo'. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él sea manifestado a Israel".

Y Juan dio testimonio, diciendo: "Vi al Espíritu descender del cielo como una paloma y permanecer sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: 'Aquel sobre quien veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo'. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios".

Meditación


Juan no se apropió de su misión; siempre señaló hacia otro. Su grandeza estuvo en desaparecer para que Cristo creciera. Que nosotros también sepamos dar testimonio humilde de Jesús, sin buscar protagonismo.

Petición


(Aquí se hace la petición particular que se desea alcanzar)

Gozos


Coro: Oh, Glorioso Bautista alcánzanos del Señor misericordia y perdón.

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Coro

El desierto encendido fue tu ardiente maestro para allanar montañas y encender los senderos. Coro

Vio como el cielo se abría sobre el Cordero de Dios y su voz le anunciaría que por siempre unió a los dos. Coro

Más aun en su presencia, con humilde sumisión, pide el que es Dios por esencia para empezar su misión. Coro

Oh sin par doxología, voz del Padre en el Jordán, el Hijo que la acogía y la Paloma que ardía sobre Jesús y San Juan. Coro

Por fin en un banquete y en el placer de un ebrio, el vino de tu sangre santificó el desierto. Coro

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Amén.

Oración final


Oh, Glorioso San Juan Bautista, que durante toda tu vida diste testimonio del total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo con humildad y fidelidad la voluntad del Padre Celestial, como verdadero Precursor del Mesías, y poco a poco, con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios entre los hombres. Ayúdanos a vivir según el ejemplo admirable que tú nos das, para que un día podamos contar contigo en las mansiones celestiales las glorias y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Día 6 Día Sexto - Yo debo disminuir, Él debe crecer

Cultivar la humildad y la renuncia a nosotros mismos

Novena a San Juan Bautista - Día Sexto

Yo debo disminuir, Él debe crecer

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición


Oh, Padre misericordioso, que desde el seno materno predestinaste a San Juan Bautista para que fuera Precursor del Mesías, preparando por medio de la austeridad de su persona y la predicación de la palabra el corazón de todos los hombres, llevándolos al arrepentimiento a través del bautismo penitencial, para el encuentro con Jesucristo, tu Hijo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura bíblica


Juan 3, 22-30

Después de esto, Jesús fue con sus discípulos a Judea, y permaneció allí con ellos, y bautizaba. Juan también bautizaba en Enón, cerca de Salim, porque había allí mucha agua, y la gente acudía para hacerse bautizar. Todavía no habían metido en la cárcel a Juan.

Se suscitó entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificación. Fueron a Juan y le dijeron: "Rabí, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú has dado testimonio, ahora bautiza y todos acuden a él". Juan respondió: "Nadie puede recibir nada si no se le ha dado del cielo. Vosotros mismos sois testigos de que yo dije: 'Yo no soy el Mesías, sino el que ha sido enviado delante de él'. El que tiene la esposa es el esposo; pero el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se alegra mucho con la voz del esposo. Por eso, esta alegría mía se ha cumplido. Es necesario que él crezca y que yo disminuya".

Meditación


Las palabras de Juan resumen toda su misión: "Es necesario que Él crezca y que yo disminuya". Que sepamos también nosotros vivir para que Cristo sea el centro de nuestra vida, desapareciendo nosotros ante Él.

Petición


(Aquí se hace la petición particular que se desea alcanzar)

Gozos


Coro: Oh, Glorioso Bautista alcánzanos del Señor misericordia y perdón.

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Coro

El desierto encendido fue tu ardiente maestro para allanar montañas y encender los senderos. Coro

Vio como el cielo se abría sobre el Cordero de Dios y su voz le anunciaría que por siempre unió a los dos. Coro

Más aun en su presencia, con humilde sumisión, pide el que es Dios por esencia para empezar su misión. Coro

Oh sin par doxología, voz del Padre en el Jordán, el Hijo que la acogía y la Paloma que ardía sobre Jesús y San Juan. Coro

Por fin en un banquete y en el placer de un ebrio, el vino de tu sangre santificó el desierto. Coro

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Amén.

Oración final


Oh, Glorioso San Juan Bautista, que durante toda tu vida diste testimonio del total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo con humildad y fidelidad la voluntad del Padre Celestial, como verdadero Precursor del Mesías, y poco a poco, con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios entre los hombres. Ayúdanos a vivir según el ejemplo admirable que tú nos das, para que un día podamos contar contigo en las mansiones celestiales las glorias y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Día 7 Día Séptimo - Encarcelamiento de Juan

Defender la verdad con valentía

Novena a San Juan Bautista - Día Séptimo

La Prisión de Juan el Bautista

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición


Oh, Padre misericordioso, que desde el seno materno predestinaste a San Juan Bautista para que fuera Precursor del Mesías, preparando por medio de la austeridad de su persona y la predicación de la palabra el corazón de todos los hombres, llevándolos al arrepentimiento a través del bautismo penitencial, para el encuentro con Jesucristo, tu Hijo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura bíblica


Lucas 3, 19-20

Mientras tanto, el tetrarca Herodes, a quien Juan censuraba a causa de Herodías, la mujer de su hermano, y por todos los delitos que había cometido, cometió uno más haciendo encarcelar a Juan.

Marcos 6, 17-20

Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado, por causa de Herodías, mujer de su hermano Filipo, con la que él se había casado. Porque Juan le decía a Herodes: "No te está permitido tener la mujer de tu hermano". Herodías lo odiaba y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, quedaba muy perplejo, pero lo escuchaba con gusto.

Meditación


Juan no calló la verdad aunque le costara la libertad. Prefirió ser fiel a Dios antes que cómplice del pecado. Nos enseña que la verdad no se negocia, que la defensa de la ley de Dios está por encima de cualquier consideración humana.

Petición


(Aquí se hace la petición particular que se desea alcanzar)

Gozos


Coro: Oh, Glorioso Bautista alcánzanos del Señor misericordia y perdón.

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Coro

El desierto encendido fue tu ardiente maestro para allanar montañas y encender los senderos. Coro

Vio como el cielo se abría sobre el Cordero de Dios y su voz le anunciaría que por siempre unió a los dos. Coro

Más aun en su presencia, con humilde sumisión, pide el que es Dios por esencia para empezar su misión. Coro

Oh sin par doxología, voz del Padre en el Jordán, el Hijo que la acogía y la Paloma que ardía sobre Jesús y San Juan. Coro

Por fin en un banquete y en el placer de un ebrio, el vino de tu sangre santificó el desierto. Coro

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Amén.

Oración final


Oh, Glorioso San Juan Bautista, que durante toda tu vida diste testimonio del total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo con humildad y fidelidad la voluntad del Padre Celestial, como verdadero Precursor del Mesías, y poco a poco, con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios entre los hombres. Ayúdanos a vivir según el ejemplo admirable que tú nos das, para que un día podamos contar contigo en las mansiones celestiales las glorias y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Día 8 Día Octavo - Decapitación de San Juan

Fidelidad a Dios hasta el martirio

Novena a San Juan Bautista - Día Octavo

La Decapitación de San Juan Bautista

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición


Oh, Padre misericordioso, que desde el seno materno predestinaste a San Juan Bautista para que fuera Precursor del Mesías, preparando por medio de la austeridad de su persona y la predicación de la palabra el corazón de todos los hombres, llevándolos al arrepentimiento a través del bautismo penitencial, para el encuentro con Jesucristo, tu Hijo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura bíblica


Marcos 6, 21-29

Llegó un día propicio, cuando Herodes, en su cumpleaños, ofrecía un banquete a sus dignatarios, tribunos y a los principales de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, y gustó tanto a Herodes y a los convidados que el rey dijo a la joven: "Pídeme lo que quieras y te lo daré". Y le juró: "Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino".

Ella salió a preguntar a su madre: "¿Qué le pido?". Su madre le respondió: "La cabeza de Juan el Bautista". Entró inmediatamente, se presentó al rey y le dijo: "Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista". El rey se puso muy triste, pero a causa del juramento y de los invitados, no quiso desairarla.

Envió en seguida a un verdugo, con orden de traer la cabeza de Juan. Fue a la cárcel, le cortó la cabeza, la trajo en una bandeja y se la entregó a la joven, y esta se la dio a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger su cadáver y lo sepultaron.

Meditación


La verdad y la justicia de Juan le costaron la vida. El mundo, representado en Herodes, prefiere la mentira y el pecado antes que la verdad. Pero Juan selló su testimonio con su sangre. Nos enseña que la fidelidad a Dios puede tener un precio alto, pero vale la pena.

Petición


(Aquí se hace la petición particular que se desea alcanzar)

Gozos


Coro: Oh, Glorioso Bautista alcánzanos del Señor misericordia y perdón.

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Coro

El desierto encendido fue tu ardiente maestro para allanar montañas y encender los senderos. Coro

Vio como el cielo se abría sobre el Cordero de Dios y su voz le anunciaría que por siempre unió a los dos. Coro

Más aun en su presencia, con humilde sumisión, pide el que es Dios por esencia para empezar su misión. Coro

Oh sin par doxología, voz del Padre en el Jordán, el Hijo que la acogía y la Paloma que ardía sobre Jesús y San Juan. Coro

Por fin en un banquete y en el placer de un ebrio, el vino de tu sangre santificó el desierto. Coro

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Amén.

Oración final


Oh, Glorioso San Juan Bautista, que durante toda tu vida diste testimonio del total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo con humildad y fidelidad la voluntad del Padre Celestial, como verdadero Precursor del Mesías, y poco a poco, con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios entre los hombres. Ayúdanos a vivir según el ejemplo admirable que tú nos das, para que un día podamos contar contigo en las mansiones celestiales las glorias y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Día 9 Día Noveno - Gloria y ejemplo del Precursor

Preparar nuestros corazones para recibir a Cristo

Novena a San Juan Bautista - Día Noveno

Gloria y Ejemplo del Precursor

Por la señal de la Santa Cruz


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición


Oh, Padre misericordioso, que desde el seno materno predestinaste a San Juan Bautista para que fuera Precursor del Mesías, preparando por medio de la austeridad de su persona y la predicación de la palabra el corazón de todos los hombres, llevándolos al arrepentimiento a través del bautismo penitencial, para el encuentro con Jesucristo, tu Hijo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura bíblica


Mateo 11, 7-15

Cuando ellos se fueron, Jesús comenzó a hablar a la gente acerca de Juan: "¿Qué salieron a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? ¿Qué salieron a ver? ¿Un hombre vestido con lujos? Los que visten lujos están en los palacios de los reyes. ¿Qué salieron a ver? ¿Un profeta? Sí, les digo, y más que un profeta. Este es de quien está escrito: 'Yo envío a mi mensajero delante de ti, para que prepare tu camino delante de ti'. Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él".

Meditación


Jesús mismo declaró la grandeza de Juan: "No ha nacido ningún hombre más grande que Juan el Bautista". Su grandeza no estuvo en milagros, sino en su fidelidad a la misión de preparar el camino del Señor. Que sepamos imitar su humildad, su fortaleza y su amor a la verdad. Que al final de nuestra vida podamos decir como él: "He dado testimonio de la luz" (Juan 1,8).

Petición


(Aquí se hace la petición particular que se desea alcanzar)

Gozos


Coro: Oh, Glorioso Bautista alcánzanos del Señor misericordia y perdón.

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Coro

El desierto encendido fue tu ardiente maestro para allanar montañas y encender los senderos. Coro

Vio como el cielo se abría sobre el Cordero de Dios y su voz le anunciaría que por siempre unió a los dos. Coro

Más aun en su presencia, con humilde sumisión, pide el que es Dios por esencia para empezar su misión. Coro

Oh sin par doxología, voz del Padre en el Jordán, el Hijo que la acogía y la Paloma que ardía sobre Jesús y San Juan. Coro

Por fin en un banquete y en el placer de un ebrio, el vino de tu sangre santificó el desierto. Coro

Profeta de soledades, labio hiciste de tus iras, para fustigar mentiras y para gritar verdades. Amén.

Oración final


Oh, Glorioso San Juan Bautista, que durante toda tu vida diste testimonio del total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo con humildad y fidelidad la voluntad del Padre Celestial, como verdadero Precursor del Mesías, y poco a poco, con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios entre los hombres. Ayúdanos a vivir según el ejemplo admirable que tú nos das, para que un día podamos contar contigo en las mansiones celestiales las glorias y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración final

Oración conclusiva


Oh Dios, que has solemnizado este día con el nacimiento de San Juan Bautista, concede a tu pueblo la gracia de los gozos espirituales, y dirige las almas de los fieles por el camino de la salvación eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Antífona: Este niño que ha nacido es más que Profeta. Este es aquel de quien el Salvador dijo: Entre los nacidos de mujer no ha habido mayor que Juan Bautista.

℣. Este niño será grande ante el Señor.
℟. Y su mano estará con él.

℣. Ruega por nosotros, San Juan Bautista.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.