Salmos
Salmo 11
Libro I
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 11
Salmo de firme confianza ante quienes aconsejan huir como pájaros a la montaña. El justo confía en el Señor, cuyos ojos examinan a los hombres.
Reflexión del Salmo 11
¿Cómo podéis decirme: Huye, pájaro, a la montaña? El salmista rechaza la huida cobarde porque su refugio está en el Señor. Dios está en su templo santo, su trono está en el cielo, sus ojos examinan a los hombres. El juicio de Dios sobre el impío es lluvia de fuego y azufre; sobre el justo, contemplar su rostro. Este salmo es la respuesta cristiana a la tentación de rendirse ante la maldad: no huimos, porque vemos el rostro de Dios en Cristo y confiamos en su justicia final.
Cómo meditar este salmo
Cuando alguien te sugiera renunciar a tu fe o valores por comodidad, recuerda que tu refugio es el Señor. No huyas; permanece firme y confía en que Dios examina todo.
Oración
Señor, mi refugio, no me dejes huir como pájaro a la montaña. Dame firmeza para contemplar tu rostro con confianza. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.