Salmos

Salmo 129

Libro V

Oración y alabanza.

Salmos
129:1Canto de peregrinación. ¡Cuánto me han asediado desde mi juventud -que lo diga Israel-
129:2cuánto me han asediado desde mi juventud, pero no pudieron contra mí!
129:3Clavaron un arado en mis espaldas y abrieron largos surcos.
129:4Pero el Señor, que es justo, rompió el yugo de los impíos.
129:5¡Retrocedan llenos de vergüenza todos los que aborrecen a Sión:
129:6sean como la hierba de los techos, que se seca antes de ser arrancada!
129:7Con ella, el segador no llena su mano, ni cubre su pecho el que ata las gavillas.
129:8Y nadie comenta al pasar:"El Señor los ha bendecido". Descienda sobre ustedes nuestra bendición, en el nombre del Señor.

Sobre el Salmo 129

El Salmo 129 es uno de los siete salmos penitenciales y pertenece a los graduales. Su voz es la de Israel perseguido desde la juventud, que sin embargo no ha sido vencido. Es un clamor desde la opresión que se transforma en espera confiada. La Iglesia lo reza como oración de los pecadores y de los perseguidos, y como profecía de la pasión de Cristo, el Justo perseguido por los impíos.

Reflexión del Salmo 129

El salmo comienza con la queja: 'mucho me han angustiado desde mi juventud', y de inmediato se da la respuesta: no prevalecieron. Hay aquí una lección de resistencia espiritual: el mal puede hostigar largamente, pero no tiene la última palabra. El salmista pide que sean avergonzados los enemigos, y usa la imagen de la hierba de los tejados, que se seca antes de arrancarse, símbolo de la fragilidad de quien se opone a Dios. El clímax es la invitación a la esperanza: 'Israel espera en el Señor, porque con él hay misericordia y redención copiosa'. Rezar este salmo es apropiarse de la paciencia del pueblo elegido y de la certeza de que la persecución no anula la alianza. Es también la oración de Cristo en la cruz y de la Iglesia perseguida a lo largo de los siglos. Nos enseña a no desesperar ante el dolor prolongado, sino a confiar en la redención que solo Dios da, y a mirar más allá de la hierba efímera de los enemigos hacia la misericordia eterna.

Cómo meditar este salmo

Si sufres hostigamiento o incomprensión prolongada, reza este salmo para no desanimarte. Ancla tu esperanza en la frase: 'con el Señor hay misericordia y redención copiosa'.

Oración

Señor, que no has permitido que prevalezcan mis enemigos, danos esperar en tu misericordia y en tu redención copiosa. Líbranos de la opresión y sé nuestra fuerza. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.