Salmos
Salmo 14
Libro I
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 14
Salmo que describe la corrupción universal del corazón humano. Nadie busca a Dios; todos se han descarriado. Pero desde Sión viene la salvación de Israel.
Reflexión del Salmo 14
Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se corrompen, cometen abominaciones, no hay quien haga el bien. Es un diagnóstico severo de la condición humana sin gracia. Dios mira desde el cielo y no encuentra al que busque su rostro. Pero el salmo no termina en desesperación: ¡Ojalá venga desde Sión la salvación de Israel! Este salmo es fundamental para entender la necesidad del Redentor. Pablo lo cita en Romanos para probar que todos pecaron. La respuesta cristiana es Cristo, la salvación que sale desde Sión para reconciliar al mundo.
Cómo meditar este salmo
Haz un examen sincero: ¿busco a Dios realmente o vivo como si no existiera? Pide perdón por tus omisiones y abre tu corazón a la salvación que viene desde Sión.
Oración
Señor, que la salvación venga desde Sión. Perdóname porque a veces vivo como el necio que dice que no existes. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.