Salmos
Salmo 16
Libro I
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 16
Salmo de confianza absoluta en el Señor como única herencia y porción. El justo no busca otros dioses; su alegría está en la presencia de Dios.
Reflexión del Salmo 16
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti. Tú eres mi Señor, no tengo otro bien fuera de ti. Este salmo es una declaración de monoteísmo existencial: Dios no es una opción entre muchas, es la única herencia que basta. La imagen del lote caído en hermosas parcelas alude a la distribución de la Tierra Prometida. El salmista no cambia a Dios por oro ni plata. Y la promesa escatológica es clara: no dejarás que mi alma vaya al abismo, ni permitirás que tu fiel vea la fosa. Para el cristiano, este salmo es la voz de quien encuentra en la Eucaristía la única herencia verdadera.
Cómo meditar este salmo
Revisa en qué pones tu esperanza: ¿en bienes, en personas, en Dios? Decide hoy que Él es tu única herencia y busca su presencia con mayor constancia.
Oración
Señor, tú eres mi herencia y mi copa. No tengo otro bien fuera de ti. Guárdame en tu presencia. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.