Salmos

Salmo 6

Libro I

Oración y alabanza.

Salmos
6:1Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. En octava. Salmo de David.
6:2Señor, no me reprendas por tu enojo ni me castigues por tu indignación.
6:3Ten piedad de mí, porque me faltan las fuerzas; sáname, porque mis huesos se estremecen.
6:4Mi alma está atormentada, y tú, Señor, ¿hasta cuándo...?
6:5Vuélvete, Señor, rescata mi vida, sálvame por tu misericordia,
6:6porque en la Muerte nadie se acuerda de ti, ¿y quién podrá alabarte en el Abismo?
6:7Estoy agotado de tanto gemir:cada noche empapo mi lecho con llanto, inundo de lágrimas mi cama.
6:8Mis ojos están extenuados por el pesar y envejecidos a causa de la opresión.
6:9Apártense de mí todos los malvados, porque el Señor ha oído mis sollozos.
6:10El Señor ha escuchado mi súplica, el Señor ha aceptado mi plegaria.
6:11¡Que caiga sobre mis enemigos la confusión y el terror, y en un instante retrocedan avergonzados!

Sobre el Salmo 6

Primer salmo penitencial. El salmista, abrumado por enfermedad y angustia, implora misericordia porque no resiste la ira de Dios. Es la voz del corazón contrito.

Reflexión del Salmo 6

El salmista no esconde su dolor: mis huesos se estremecen, mi alma está muy afligida. Pide que el Señor no lo reprenda en su cólera ni lo castigue en su furor, porque en el sepulcro no hay memoria de Dios. Es una oración desnuda que reconoce la gravedad del pecado y la urgencia del perdón. El giro final es el consuelo: el Señor ha escuchado el ruido de mis sollozos. Para el cristiano, este salmo es prefigura de la penitencia sacramental: reconocer el pecado, pedir perdón con humildad, recibir la gracia.

Cómo meditar este salmo

Haz un examen de conciencia sincero. No escondas tu culpa; llévala al Señor en confesión o en oración penitencial. Confía en que Él escucha el ruido de tus sollozos.

Oración

Señor, no me reprendas en tu ira. Ten piedad de mí, Señor, porque desfallezco. Sana mi alma, pues he pecado contra ti. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.