Salmos
Salmo 65
Libro II
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 65
El Salmo 65 es un himno de acción de gracias por la respuesta de Dios, la remisión de las culpas y las bendiciones de la tierra. Celebra que el Señor visita los campos y corona el año con su bondad, llenando los valles de abundancia.
Reflexión del Salmo 65
El salmista bendice a Dios que escucha la oración y perdona las iniquidades, otorgando habitar en su santuario. Recuerda las maravillas de la creación: el mar se aquieta, los confines de la tierra y los mares lejanos temen su señal. Visitas la tierra y la sacias; riegas sus surcos y bendices su germinar. Este salmo revela la providencia de Dios sobre la naturaleza y la gratitud del hombre redimido. La Iglesia lo reza en la fiesta de la Creación y en acción de gracias; nos recuerda que Cristo es la vid y nosotros los sarmientos, y que la Eucaristía es el pan que sostiene la vida. Nos invita a dar gracias por los dones materiales y espirituales.
Cómo meditar este salmo
Da gracias hoy por el alimento, la familia y la creación. Antes de comer, reza este salmo recordando que Dios corona el año con su bondad.
Oración
Te alabamos, Señor, porque escuchas nuestra oración y perdonas nuestras culpas. Visita nuestra tierra y llénala de bendición y de paz. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.