Salmos
Salmo 67
Libro II
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 67
El Salmo 67 es una breve y luminosa petición para que Dios bendiga a su pueblo, de modo que todas las naciones lo conozcan y lo alaben. Es un canto misionero que anticipa la salvación universal y la alegría de todos los pueblos.
Reflexión del Salmo 67
Que Dios tenga misericordia y nos bendiga, para que se conozca en la tierra su camino y su salvación entre todas las gentes. Los pueblos se alegran porque Dios gobierna con rectitud y guía a las naciones. Alábente los pueblos, oh Dios; alábente todos. Este salmo revela la vocación universal de la salvación y la alegría de la alabanza común. La Iglesia lo reza en la misión y en la epifanía; nos recuerda que la bendición de Dios no es solo para Israel sino para toda la humanidad, y que la Iglesia existe para evangelizar. Nos impulsa a desear que todos reconozcan al único Dios y caminen en su luz.
Cómo meditar este salmo
Ofrece este salmo por la evangelización del mundo. Reza hoy por quienes aún no conocen a Cristo y pide que la luz de Dios llegue a todas las naciones.
Oración
Ten misericordia de nosotros, Señor, y bendícenos, para que tu camino se conozca en toda la tierra y te alaben todos los pueblos. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.