El Espíritu Santo es 'el gran desconocido' de la vida cristiana. Sin embargo, sin él no podemos vivir la fe. Jesús promete: 'Yo pediré al Padre y les dará otro Consolador, para que esté siempre con ustedes' (Jn 14,16). El Espíritu es el que nos enseña, nos recuerda las palabras de Jesús, nos da fuerza para ser testigos. Los frutos del Espíritu son: amor, alegría, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio (Gal 5,22-23). Que sepamos invocar al Espíritu Santo cada día, dejándonos guiar por él, abiertos a sus dones y frutos.
Fuente: Evangelio de San Juan 14,16
Contexto y sentido
El Espíritu Santo es llamado con razón el gran desconocido de la vida cristiana: sabemos que existe, pero a menudo lo tratamos como un concepto lejano y no como una Persona viva que habita en nosotros. Y sin embargo, sin Él la fe se vuelve rutina. Jesús lo prometió a sus discípulos con ternura: pediré al Padre y les dará otro Consolador, para que esté siempre con ustedes. El Espíritu es quien nos enseña, quien nos recuerda las palabras de Jesús y quien nos da fuerza para ser testigos, incluso cuando nos sentimos débiles. San Pablo enumera sus frutos: amor, alegría, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio propio. No son logros nuestros, sino señales de que Él actúa en quien se deja guiar. Para el católico de hoy, redescubrir al Espíritu Santo significa pasar de una fe sostenida solo con esfuerzo a una vida impulsada por dentro por el amor de Dios, que ora en nosotros y nos transforma poco a poco.
Cómo aplicarlo a tu vida
Hoy empieza el día invocando al Espíritu Santo con una oración breve, pidiéndole luz y fuerza para lo que tengas por delante. Antes de una decisión o conversación importante, detente un momento y pídele su ayuda. Revisa al final del día cuál de sus frutos, paz, paciencia o bondad, se hizo presente, y agradece. Pídele también que te muestre en qué necesitas dejarte guiar más.
Preguntas para tu oración
- ¿Trato al Espíritu Santo como una Persona viva o como una idea abstracta?
- ¿Qué fruto del Espíritu necesita más mi vida en este momento?
- ¿En qué áreas de mi vida me resisto a dejarme guiar por Él?