Salmo 112
Libro V
Oración y alabanza.
112:1 ¡Aleluya! Feliz el hombre que teme al Señor y se complace en sus mandamientos.
112:2 Su descendencia será fuerte en la tierra:la posteridad de los justos es bendecida.
112:3 En su casa habrá abundancia y riqueza, su generosidad permanecerá para siempre.
112:4 Para los buenos brilla una luz en las tinieblas:es el Bondadoso, el Compasivo y el Justo.
112:5 Dichoso el que se compadece y da prestado, y administra sus negocios con rectitud.
112:6 El justo no vacilará jamás, su recuerdo permanecerá para siempre.
112:7 No tendrá que temer malas noticias:su corazón está firme, confiado en el Señor.
112:8 Su ánimo está seguro, y no temerá, hasta que vea la derrota de sus enemigos.
112:9 Él da abundantemente a los pobres:su generosidad permanecerá para siempre, y alzará su frente con dignidad.
112:10 El malvado, al verlo, se enfurece, rechinan sus dientes y se consume; pero la ambición de los malvados se frustrará.