Salmos

Salmo 114

Libro V

Oración y alabanza.

Salmos
114:1Cuando Israel salió de Egipto, la familia de Jacob, de un pueblo extranjero,
114:2Judá se convirtió en su Santuario, la tierra de Israel fue su dominio.
114:3El Mar, al verlos, huyó, el Jordán se volvió atrás;
114:4los montes saltaron como carneros y las colinas, como corderos.
114:5¿Qué tienes, Mar? ¿Por qué huyes? Y tú, Jordán, ¿por qué te vuelves atrás?
114:6Montes, ¿por qué saltan como carneros, y ustedes, colinas, como corderos?
114:7Tiembla, tierra, delante del Señor, ante el rostro del Dios de Jacob,
114:8el que convierte las rocas en estanques, y los peñascos en manantiales.
114:9¡Aleluya!

Sobre el Salmo 114

El Salmo 114 (en la numeración hebrea, unido al anterior) es un cántico íntimo del alma liberada que reconoce en su propia angustia la mano salvadora de Dios. Es el grito del fiel que, habiendo conocido el peligro de la muerte, descubre que el Señor es su refugio. La Iglesia lo reza como oración de los bautizados, pues en las aguas del bautismo morimos al pecado y resucitamos a la vida nueva, bebiendo de la copa de la salvación.

Reflexión del Salmo 114

Este salmo nace de la experiencia personal: 'Amé al Señor porque escuchó la voz de mi súplica'. La fe parte siempre de una respuesta recibida. El salmo evoca las angustias de la muerte y del peligro, y entonces el fiel invoca el nombre del Señor. La imagen de la 'copa de salvación' será retomada por Cristo en la Última Cena y por la liturgia eucarística: beber de esa copa es entrar en la alianza sellada con sangre. El versículo sobre la muerte preciosa a los ojos del Señor nos revela el valor infinito del alma redimida; no es Dios indiferente a la suerte de sus santos. Rezar este salmo es hacer memoria de las veces en que Dios nos sacó de un abismo. Nos enseña que la oración más verdadera nace del agradecimiento, y que la vida cristiana se sostiene alzando la copa de la salvación en presencia de toda la asamblea.

Cómo meditar este salmo

Haz hoy un examen de gratitud: recuerda una ocasión en que el Señor te libró de la angustia y dale gracias. Participa en la Eucaristía como quien alza la copa de la salvación.

Oración

Señor, que escuchaste mi voz en la angustia, guarda mi vida y acepta la copa de salvación que levanto ante ti. Sé tú mi refugio y mi libertad. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.