Salmos
Salmo 119
Libro V
Oración y alabanza.
119:1Felices los que van por un camino intachable, los que siguen la ley del Señor,
119:2Felices los que cumplen sus prescripciones y lo buscan de todo corazón,
119:3los que van por sus caminos, sin hacer ningún mal.
119:4Tú promulgaste tus mandamientos para que se cumplieran íntegramente.
119:5¡Ojalá yo me mantenga firme en la observancia de tus preceptos!
119:6Así no sentiré vergüenza, al considerar tus mandamientos.
119:7Te alabaré con un corazón recto, cuando aprenda tus justas decisiones.
119:8Quiero cumplir fielmente tus preceptos:no me abandones del todo.
119:9¿Cómo un joven llevará una vida honesta? Cumpliendo tus palabras.
119:10Yo te busco de todo corazón:no permitas que me aparte de tus mandamientos.
119:11Conservo tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti.
119:12Tú eres bendito, Señor:enséñame tus preceptos.
119:13Yo proclamo con mis labios todos los juicios de tu boca.
119:14Me alegro de cumplir tus prescripciones, más que de todas las riquezas.
119:15Meditaré tus leyes y tendré en cuenta tus caminos.
119:16Mi alegría está en tus preceptos:no me olvidaré de tu palabra.
119:17Sé bueno con tu servidor, para que yo viva y pueda cumplir tu palabra.
119:18Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu ley.
119:19Soy un peregrino en la tierra, no me ocultes tus mandamientos.
119:20Mi alma se consume, deseando siempre tus decisiones.
119:21Tú amenazas a esos malditos arrogantes, que se desvían de tus mandamientos.
119:22Aparta de mí la vergüenza y el desprecio, porque yo cumplo tus prescripciones.
119:23Aunque los poderosos se confabulen contra mí, yo meditaré tus preceptos.
119:24Porque tus prescripciones son todo mi deleite, y tus preceptos, mis consejeros.
119:25Mi alma está postrada en el polvo:devuélveme la vida conforme a tu palabra.
119:26Te expuse mi conducta y tú me escuchaste:enséñame tus preceptos.
119:27Instrúyeme en el camino de tus leyes, y yo meditaré tus maravillas.
119:28Mi alma llora de tristeza:consuélame con tu palabra.
119:29Apártame del camino de la mentira, y dame la gracia de conocer tu ley.
119:30Elegí el camino de la verdad, puse tus decretos delante de mí.
119:31Abracé tus prescripciones:no me defraudes, Señor.
119:32Correré por el camino de tus mandamientos, porque tú me infundes ánimo.
119:33Muéstrame, Señor, el camino de tus preceptos, y yo los cumpliré a la perfección.
119:34Instrúyeme, para que observe tu ley y la cumpla de todo corazón.
119:35Condúceme por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo puesta mi alegría.
119:36Inclina mi corazón hacia tus prescripciones y no hacia la codicia.
119:37Aparta mi vista de las cosas vanas; vivifícame con tu palabra.
119:38Cumple conmigo tu promesa, la que hiciste a tus fieles.
119:39Aparta de mí el oprobio que temo, porque tus juicios son benignos.
119:40Yo deseo tus mandamientos:vivifícame por tu justicia.
119:41Que llegue hasta mí tu misericordia, Señor, y tu salvación conforme a tu promesa.
119:42Así responderé a los que me insultan, porque confío en tu palabra.
119:43No quites de mi boca la palabra verdadera, porque puse mi esperanza en tus juicios.
119:44Yo cumpliré fielmente tu ley:lo haré siempre, eternamente.
119:45Y caminaré por un camino espacioso, porque busco tus preceptos.
119:46Hablaré de tus prescripciones delante de los reyes, y no quedaré confundido.
119:47Me deleitaré en tus mandamientos, que yo amo tanto.
119:48Elevaré mis manos hacia tus mandamientos y meditaré en tus preceptos.
119:49Acuérdate de la palabra que me diste, con la que alentaste mi esperanza.
119:50Lo que me consuela en la aflicción es que tu palabra me da la vida.
119:51Los orgullosos se burlan de mí como quieren, pero yo no me desvío de tu ley.
119:52Me acuerdo, Señor, de tus antiguos juicios, y eso me sirve de consuelo.
119:53Me lleno de indignación ante los pecadores, ante los que abandonan tu ley.
119:54Tus preceptos son para mí como canciones, mientras vivo en el destierro.
119:55Por la noche, Señor, me acuerdo de tu Nombre, y quiero cumplir tu ley.
119:56Esto me ha sucedido porque he observado tus mandamientos.
119:57El Señor es mi herencia:yo he decidido cumplir tus palabras.
119:58Procuro de todo corazón que me mires con bondad; ten piedad de mí, conforme a tu promesa.
119:59Examino atentamente mis caminos, y dirijo mis pasos hacia tus prescripciones.
119:60Me apresuro, sin titubear, a cumplir tus mandamientos.
119:61Los lazos de los malvados me rodean, pero yo no me olvido de tu ley.
119:62Me levanto a medianoche para alabarte por tus justas decisiones.
119:63Soy amigo de todos tus fieles, de los que cumplen tus leyes.
119:64La tierra, Señor, está llena de tu amor; enséñame tus preceptos.
119:65Tú fuiste bueno con tu servidor, de acuerdo con tu palabra, Señor.
119:66Enséñame la discreción y la sabiduría, porque confío en tus mandamientos.
119:67Antes de ser afligido, estaba descarriado; pero ahora cumplo tu palabra.
119:68Tú eres bueno y haces el bien:enséñame tus mandamientos.
119:69Los orgullosos traman engaños contra mí:pero yo observo tus preceptos.
119:70Ellos tienen el corazón endurecido, yo, en cambio, me regocijo en tu ley.
119:71Me hizo bien sufrir la humillación, porque así aprendí tus preceptos.
119:72Para mí vale más la ley de tus labios que todo el oro y la plata.
119:73Tus manos me hicieron y me formaron; instrúyeme, para que aprenda tus mandamientos.
119:74Tus fieles verán con alegría que puse mi esperanza en tu palabra.
119:75Yo sé que tus juicios son justos, Señor, y que me has humillado con razón.
119:76Que tu misericordia me consuele, de acuerdo con la promesa que me hiciste.
119:77Que llegue hasta mí tu compasión, y viviré, porque tu ley es toda mi alegría.
119:78Que se avergüencen los orgullosos, porque me afligen sin motivo; yo, en cambio, meditaré tus preceptos.
119:79Que se vuelvan hacia mí tus fieles; los que tienen en cuenta tus prescripciones.
119:80Que mi corazón cumpla íntegramente tus preceptos, para que yo no quede confundido.
119:81Mi alma se consume por tu salvación; yo espero en tu palabra.
119:82Mis ojos se consumen por tu palabra, ¿cuándo me consolarás?
119:83Aunque estoy como un odre resecado por el humo, no me olvido de tus preceptos.
119:84¿Cuántos serán los días de mi vida? ¿Cuándo juzgarás a mis perseguidores?
119:85Los orgullosos me cavan fosas, oponiéndose a tu ley.
119:86Todos tus mandamientos son verdaderos; ayúdame, porque me persiguen sin motivo.
119:87Por poco me hacen desaparecer de la tierra; pero yo no abandono tus preceptos.
119:88Vivifícame por tu misericordia, y cumpliré tus prescripciones.
119:89Tu palabra, Señor, permanece para siempre, está firme en el cielo.
119:90Tu verdad permanece por todas las generaciones; tú afirmaste la tierra y ella subsiste.
119:91Todo subsiste hasta hoy conforme a tus decretos, porque todas las cosas te están sometidas.
119:92Si tu ley no fuera mi alegría, ya hubiera sucumbido en mi aflicción.
119:93Nunca me olvidaré de tus preceptos:por medio de ellos, me has dado la vida.
119:94Sálvame, porque yo te pertenezco y busco tus preceptos.
119:95Los malvados están al acecho para perderme, pero yo estoy atento a tus prescripciones.
119:96He comprobado que toda perfección es limitada:¡qué amplios, en cambio, son tus mandamientos!
119:97¡Cuánto amo tu ley, todo el día la medito!
119:98Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos, porque siempre me acompañan.
119:99Soy más prudente que todos mis maestros, porque siempre medito tus prescripciones.
119:100Soy más inteligente que los ancianos, porque observo tus preceptos.
119:101Yo aparto mis pies del mal camino, para cumplir tu palabra.
119:102No me separo de tus juicios, porque eres tú el que me enseñas.
119:103¡Qué dulce es tu palabra para mi boca, es más dulce que la miel!
119:104Tus preceptos me hacen comprender:por eso aborrezco el camino de la mentira.
119:105Tu palabra es una lámpara para mis pasos, y una luz en mi camino.
119:106Hice el juramento -y lo sostengo- de cumplir tus justas decisiones.
119:107Estoy muy afligido, Señor:vivifícame, conforme a tu palabra.
119:108Acepta, Señor, las ofrendas de mis labios, y enséñame tus decisiones.
119:109Mi vida está en constante peligro, pero yo no me olvido de tu ley.
119:110Los pecadores me tienden una trampa, pero yo no me aparto de tus preceptos.
119:111Tus prescripciones son mi herencia para siempre, porque alegran mi corazón.
119:112Estoy decidido a cumplir tus preceptos, siempre y a la perfección.
119:113Detesto la doblez del corazón y amo tu ley,
119:114Tú eres mi amparo y mi escudo:yo espero en tu palabra.
119:115Que los malvados se aparten de mí:yo cumpliré los mandamientos de mi Dios.
119:116Sé mi sostén conforme a tu promesa, y viviré:que mi esperanza no quede defraudada.
119:117Dame tu apoyo y seré salvado, y fijaré la mirada en tus preceptos.
119:118Tú abandonas a los que se desvían de tus preceptos, porque todo lo que piensan es mentira.
119:119Tú eliminas como escoria a los impíos, por eso amo tus prescripciones.
119:120Mi carne se estremece de temor por ti, y respeto tus decisiones.
119:121He obrado conforme al derecho y a la justicia:no me entregues a mis opresores.
119:122Otorga una garantía a mi favor, para que no me opriman los orgullosos.
119:123Mis ojos se consumen por tu salvación y por tu promesa de justicia.
119:124Trátame conforme a tu bondad, y enséñame tus preceptos.
119:125Yo soy tu servidor:instrúyeme, y así conoceré tus prescripciones.
119:126Ha llegado, Señor, el tiempo de obrar; han quebrantado tu ley.
119:127Por eso amo tus mandamientos y los prefiero al oro más fino.
119:128Por eso me guío por tus preceptos y aborrezco todo camino engañoso.
119:129Tus prescripciones son admirables:por eso las observo.
119:130La explicación de tu palabra ilumina y da inteligencia al ignorante.
119:131Abro mi boca y aspiro hondamente, porque anhelo tus mandamientos.
119:132Vuelve tu rostro y ten piedad de mí; es justo que lo hagas con los que aman tu Nombre.
119:133Afirma mis pasos conforme a tu palabra, para que no me domine la maldad.
119:134Líbrame de la opresión de los hombres, y cumpliré tus mandamientos.
119:135Que brille sobre mí la luz de tu rostro, y enséñame tus preceptos.
119:136Ríos de lágrimas brotaron de mis ojos, porque no se cumple tu ley.
119:137Tú eres justo, Señor, y tus juicios son rectos.
119:138Tú impones tus prescripciones con justicia y con absoluta lealtad.
119:139El celo me consume, porque mis adversarios olvidan tu palabra.
119:140Tu palabra está bien acrisolada, y por eso la amo.
119:141Soy pequeño y despreciable, pero no olvido tus preceptos.
119:142Tu justicia es eterna y tu ley es la verdad.
119:143Cuando me asalta la angustia y la opresión, tus mandamientos son toda mi alegría.
119:144La justicia de tus prescripciones es eterna; instrúyeme y viviré.
119:145Yo clamo de todo corazón:escúchame, Señor, y observaré tus preceptos.
119:146Clamo a ti:sálvame, y cumpliré tus prescripciones.
119:147Me anticipo a la aurora para implorar tu ayuda; yo espero en tu palabra.
119:148Mis ojos se anticipan a las vigilias de la noche, para meditar tus enseñanzas.
119:149Por tu amor, oye mi voz, Señor; vivifícame por tu justicia.
119:150Se acercan a mí los que me persiguen con perfidia, los que están alejados de tu ley.
119:151Pero tú estás cerca, Señor, y todos tus mandamientos son verdaderos.
119:152Yo sé desde hace mucho tiempo que tú afirmaste para siempre tus prescripciones.
119:153Mira mi aflicción y líbrame, porque no me olvido de tu ley.
119:154Defiende mi causa y sálvame; vivifícame, conforme a tu promesa.
119:155La salvación está lejos de los impíos, porque no buscan tus preceptos.
119:156Tu compasión es muy grande, Señor; vivifícame por tu justicia.
119:157Son muchos los que me persiguen y me oprimen, pero yo no me desvié de tus prescripciones.
119:158Veo a los pecadores y siento indignación, porque no cumplen tu palabra.
119:159Mira, Señor, que yo amo tus preceptos:vivifícame por tu amor.
119:160Lo primordial de tu palabra es la verdad, y tus justos juicios permanecen para siempre.
119:161Los poderosos me persiguen sin motivo, pero yo temo únicamente tu palabra.
119:162Yo me alegro en tu promesa, como quien logra un gran botín.
119:163Odio y aborrezco la mentira; en cambio, amo tu ley.
119:164Te bendigo muchas veces al día, porque tus juicios son justos.
119:165Los que aman tu ley gozan de una gran paz, nada los hace tropezar.
119:166Yo espero tu salvación, Señor, y cumplo tus mandamientos.
119:167Mi alma observa tus prescripciones, y las ama intensamente.
119:168Yo observo tus mandamientos y tus prescripciones, porque tú conoces todos mis caminos.
119:169Que mi clamor se acerque a ti, Señor:instrúyeme conforme a tu palabra.
119:170Que mi plegaria llegue a tu presencia:líbrame, conforme a tu promesa.
119:171Que mis labios expresen tu alabanza, porque me has enseñado tus preceptos.
119:172Que mi lengua se haga eco de tu promesa, porque todos tus mandamientos son justos.
119:173Que tu mano venga en mi ayuda, porque yo elegí tus preceptos.
119:174Yo ansío tu salvación, Señor, y tu ley es toda mi alegría.
119:175Que yo viva y pueda alabarte, y que tu justicia venga en mi ayuda.
119:176Ando errante como una oveja perdida:ven a buscar a tu servidor. Yo nunca olvido tus mandamientos.