Salmos

Salmo 120

Libro V

Oración y alabanza.

Salmos
120:1Canto de peregrinación. En mi aflicción invoqué al Señor , y él me respondió.
120:2¡Líbrame, Señor, de los labios mentirosos y de la lengua traicionera.
120:3¿Con qué te castigará el Señor, lengua traicionera?
120:4Con flechas afiladas de guerrero y con brasas de retama.
120:5¡Ay de mí, que estoy desterrado en Mésec, y vivo en los campamentos de Quedar!
120:6Mucho tiempo he convivido con los que odian la paz.
120:7Cuando yo hablo de paz, ellos declaran la guerra.

Sobre el Salmo 120

El Salmo 120 abre la colección de los 'Cánticos de las subidas' o salmos graduales, que la tradición relaciona con las peregrinaciones a Jerusalén o con la vuelta del exilio. Es un grito de auxilio del fiel acosado por la mentira y la calumnia. La Iglesia lo reza como oración de los que viven en un mundo hostil y levantan sus ojos al Creador. Nos enseña que la verdadera ayuda no viene de las alturas geográficas, sino del Señor que hizo el cielo y la tierra.

Reflexión del Salmo 120

El salmo comienza con el clamor en la angustia y la respuesta inmediata: 'el Señor me respondió'. El fiel se queja de los labios mentirosos y de la lengua engañosa, esa violencia silenciosa de la calumnia que desgarra la convivencia. La imagen de las 'flechas de guerrero afiladas con brasas de retama' evoca un dolor punzante y quemante, propio de quien sufre difamación prolongada. El salmista siente que habita entre enemigos y que su paz se ve amenazada. Pero el giro del salmo es teológico: levanto mis ojos a los montes, ¿de dónde me vendrá el auxilio? De ti, Señor. Rezar este salmo es reconocer que no podemos salvarnos a nosotros mismos ni confiar en alianzas humanas frágiles. Es también un ejercicio de honestidad: denunciar la mentira sin hundirse en el rencor, entregando la causa al juez justo. La paz que pide el salmo desciende de lo alto, porque el que guarda a Israel no duerme ni reposa.

Cómo meditar este salmo

Cuando seas víctima de calumnias o mentiras, reza este salmo y encomienda tu causa al Señor en lugar de buscar venganza. Levanta tus ojos al Creador antes de reaccionar.

Oración

Señor, que hiciste el cielo y la tierra, líbrame de la lengua mentirosa y de la calumnia. Levanto mis ojos a ti, pues solo tú eres mi auxilio y mi guardián. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.