Salmos
Salmo 126
Libro V
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 126
El Salmo 126 pertenece a los cánticos de las subidas y canta el retorno del exilio en Babilonia. Es un salmo de alegría desbordante: los que volvieron a Sión lo hicieron soñando, y su gozo fue tan grande que las naciones reconocieron la obra de Dios. Pero el salmo termina con una imagen agrícola de sembrar entre lágrimas para recoger con alegría. La Iglesia lo lee como profecía de la Resurrección y del retorno de los hijos de Dios a la patria celestial.
Reflexión del Salmo 126
El salmo nace de la experiencia de un prodigio: Dios cambió la suerte de Sión y el pueblo recuperó su tierra y su culto. La primera sección es pura alabanza: la boca se llenó de risa y la lengua de cantos. La segunda introduce una enseñanza profunda sobre el tiempo de la espera. El que sembraba con lágrimas recoge con cantos de alegría; el que sale caminando y llorando, llevando la semilla, vuelve con alborozo trayendo sus gavillas. Aquí se revela la pedagogía divina del sufrimiento: las lágrimas no son el final, sino la semilla de la cosecha. San León Magno y muchos padres vieron en esto el misterio pascual: la semilla debe morir para dar fruto, y la dolencia del exilio se transforma en gozo de la patria. Rezar este salmo es abrazar la esperanza en medio del llanto, confiando que Dios convierte el dolor en una cosecha de vida. Es oración de los que aún peregrinan y sueñan con la Jerusalén definitiva.
Cómo meditar este salmo
Ofrece tus lágrimas y esfuerzos de hoy como semilla de la cosecha futura. Cuando todo parezca estéril, recuerda: 'el que siembra con lágrimas recoge con cantos de alegría'.
Oración
Señor, que cambiaste la suerte de tu pueblo, convierte nuestro llanto en cosecha de alegría. Haz que sembremos con esperanza y recibamos tus gavillas de vida. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.