Salmos

Salmo 131

Libro V

Oración y alabanza.

Salmos
131:1Canto de peregrinación. De David. Mi corazón no se ha ensoberbecido, Señor, ni mis ojos se han vuelto altaneros. No he pretendido grandes cosas ni he tenido aspiraciones desmedidas.
131:2No, yo aplaco y modero mis deseos:como un niño tranquilo en brazos de su madre, así está mi alma dentro de mí.
131:3Espere Israel en el Señor, desde ahora y para siempre.

Sobre el Salmo 131

El Salmo 131 es un cántico de las subidas que expresa la humildad del que se abandona en Dios. Su tono es el de un niño recostado sobre su madre, imagen de la entrega confiada. La Iglesia lo reza como antífona de la Virgen María y como oración de los que renuncian a la soberbia del corazón y de los ojos. Es el salmo de la pequeñez evangélica, bienaventuranza de los mansos.

Reflexión del Salmo 131

El salmo comienza con una negación: 'mi corazón no es ambicioso ni mis ojos altaneros'. El salmista renuncia a las grandezas y a lo demasiado alto para él. Es el anti-retrato del hombre moderno, empeñado en dominarlo todo. Luego propone la imagen más tierna del Salterio: 'como un niño en brazos de su madre, así se sosiega mi alma'. La madurez espiritual no consiste en saber mucho, sino en dejarse llevar. El salmo concluye con la invitación a Israel a esperar en el Señor, desde ahora y para siempre. Rezar esta oración es desmontar la ansiedad de control y la soberbia intelectual. Nos enseña que la verdadera grandeza está en la pequeñez, y que la paz del alma nace de la confianza filial. La tradición mariana ve aquí el corazón de María, que no buscó su propia gloria sino la del Señor. Para el cristiano, este salmo es escuela de abandono: el que se vacía de sí es colmado por Dios, y el que se hace niño entra en el Reino.

Cómo meditar este salmo

Practica hoy la pequeñez: renuncia a una discusión por ser 'el que sabe' y deja que Dios obre. Al acostarte, repite: 'como un niño en brazos de su madre, así se sosiega mi alma'.

Oración

Señor, que amas la humildad, apacigua nuestra alma como un niño en brazos de su madre. Líbranos de la soberbia y enséñanos a esperar en ti. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.