Salmos

Salmo 132

Libro V

Oración y alabanza.

Salmos
132:1Canto de peregrinación. Acuérdate, Señor, en favor de David, de todos sus desvelos,
132:2del juramento que prestó al Señor, del voto que hizo al Fuerte de Jacob:
132:3"No entraré bajo el techo de mi casa ni me acostaré en mi propio lecho;
132:4no daré descanso a mis ojos ni reposo a mis párpados,
132:5hasta que encuentre un lugar para el Señor, una Morada para el Fuerte de Jacob."
132:6Sí, oímos hablar del Arca en Efratá, y la encontramos en los campos de Jaar.
132:7¡Entremos en su Morada, postrémonos ante el estrado de sus pies!
132:8¡Levántate, Señor, entra en el lugar de tu Reposo, tú y tu Arca poderosa!
132:9Que tus sacerdotes se revistan de justicia y tus fieles griten de alegría.
132:10Por amor a David, tu servidor, no rechaces a tu Ungido.
132:11El Señor hizo un juramento a David, una firme promesa, de la que no se retractará:"Yo pondré sobre tu trono a uno de tus descendientes.
132:12Si tus descendientes observan mi alianza y los preceptos que yo les enseñaré, también se sentarán sus hijos en tu trono para siempre".
132:13Porque el Señor eligió a Sión, y la deseó para que fuera su Morada.
132:14"Este es mi Reposo para siempre; aquí habitaré, porque lo he deseado.
132:15Yo lo bendeciré con abundantes provisiones, y saciaré de pan a sus pobres;
132:16revestiré a los sacerdotes con la salvación, y sus fieles gritarán de alegría.
132:17Allí haré germinar el poder de David:yo preparé una lámpara para mi Ungido.132:18 Cubriré de vergüenza a sus enemigos, y su insignia real florecerá sobre él."

Sobre el Salmo 132

El Salmo 132 es un cántico de las subidas que narra el traslado del arca de la alianza a Sión y la promesa hecha a David. Es un salmo real y litúrgico que celebra la unidad del culto y del reino. La Iglesia lo reza en honor de la Virgen María, Arca de la Nueva Alianza, y como oración por la unidad de la Iglesia y la permanencia del sacerdocio y la realeza de Cristo.

Reflexión del Salmo 132

El salmo evoca el juramento de David de no descansar hasta hallar lugar para el arca del Señor. El arca, signo de la presencia de Dios en medio de su pueblo, encuentra finalmente su morada en Sión. Entonces el Señor jura a David una promesa dinástica: 'no faltará varón de tu estirpe sobre mi trono'. Esta promesa es leída por la fe como anuncio del reinado eterno de Cristo, hijo de David. El salmo también vincula la obediencia de los sacerdotes y la alabanza de los santos con la bendición que desciende sobre Jerusalén. Rezar este salmo es contemplar a María como la nueva Arca que lleva al Señor y a la Iglesia como Sión donde Dios quiere habitar. Nos enseña que Dios desea morar en medio de los suyos y que la unidad del pueblo nace de la adoración común. Es oración por la fidelidad de los pastores y por la perpetuidad de la alianza sellada en Cristo, sacerdote y rey para siempre.

Cómo meditar este salmo

Reza por la unidad de la Iglesia y la fidelidad de sus pastores, pidiendo que Cristo reine en su trono. Venera a María como Arca de la Alianza en tu oración del día.

Oración

Señor, que juraste a David un trono eterno, habita en medio de tu Iglesia y bendice a tus sacerdotes. Que tu Arca, María, nos conduzca a tu morada. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.