Salmos

Salmo 139

Libro V

Oración y alabanza.

Salmos
139:1Del maestro de coro. De David. Salmo. Señor, tú me sondeas y me conoces,
139:2tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso,
139:3te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares.
139:4Antes que la palabra esté en mi lengua, tú, Señor, la conoces plenamente;
139:5me rodeas por detrás y por delante y tienes puesta tu mano sobre mí;
139:6una ciencia tan admirable me sobrepasa:es tan alta que no puedo alcanzarla.
139:7¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia?
139:8Si subo al cielo, allí estás tú; si me tiendo en el Abismo, estás presente.
139:9Si tomara las alas de la aurora y fuera a habitar en los confines del mar,
139:10también allí me llevaría tu mano y me sostendría tu derecha.
139:11Si dijera:"¡Que me cubran las tinieblas y la luz sea como la noche a mi alrededor!",
139:12las tinieblas no serían oscuras para ti y la noche sería clara como el día.
139:13Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre:
139:14te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! Tú conocías hasta el fondo de mi alma
139:15y nada de mi ser se te ocultaba, cuando yo era formado en lo secreto, cuando era tejido en lo profundo de la tierra.
139:16Tus ojos ya veían mis acciones, todas ellas estaban en tu Libro; mis días estaban escritos y señalados, antes que uno solo de ellos existiera.
139:17¡Qué difíciles son para mí tus designios! ¡Y qué inmenso, Dios mío, es el conjunto de ellos!
139:18Si me pongo a contarlos, son más que la arena; y si terminara de hacerlo, aún entonces seguiría a tu lado.
139:19¡Ojalá, Dios mío, hicieras morir a los malvados y se apartaran de mí los hombres sanguinarios,
139:20esos que hablan de ti con perfidia y en vano se rebelan contra ti!
139:21¿Acaso yo no odio a los que te odian y aborrezco a los que te desprecian?
139:22Yo los detesto implacablemente, y son para mí verdaderos enemigos.
139:23Sondéame, Dios mío, y penetra mi interior; examíname y conoce lo que pienso;
139:24observa si estoy en un camino falso y llévame por el camino eterno.

Sobre el Salmo 139

El Salmo 139 es el canto más profundo del Salterio sobre la omnisciencia y la providencia de Dios. El salmista proclama que el Señor lo sondea y lo conoce por completo, en todo lugar y tiempo. La Iglesia lo reza como oración de admiración ante el Creador y como meditación sobre la dignidad de la vida humana formada en el seno materno. Su mensaje es que no hay rincón del ser donde Dios no esté presente y actuando.

Reflexión del Salmo 139

El salmo se abre con la certeza de ser conocido: 'tú me sondeas y me conoces'. Sigue una enumeración de la omnipresencia: el Señor conoce el sentarse y el levantarse, y comprende los pensamientos desde lejos. La imagen del tejedor que forma los huesos en lo oculto del seno materno es uno de los textos más bellos sobre la dignidad de la vida antes del nacimiento. El salmista, lejos de sentirse amenazado por tanto conocimiento, lo celebra como maravilla y lo invoca como guía: 'examíname, oh Dios, y conoce mi corazón'. Hay también un rechazo de los enemigos y un anhelo de ser llevado por el Espíritu de Dios hacia la eternidad. Rezar este salmo es acoger la mirada amorosa de Dios sobre nuestro interior. Nos enseña que no hay rincón de nuestra alma que deba quedar fuera de su luz. Para el cristiano, el Espíritu que guía al salmista es el mismo que conduce a la verdad plena. Es oración de quien se deja examinar y purificar, confiando en que el Dios que nos formó nos llevará a su santa montaña.

Cómo meditar este salmo

Pide al Señor que te 'examine y conozca tu corazón', especialmente antes de la confesión. Agradece la dignidad de tu vida formada por él, y defiende esa dignidad en los demás.

Oración

Señor, que me sondeas y me conoces, maravillosa es tu presencia en mi vida. Guíame con tu Espíritu y lleva mis pasos a la senda eterna. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.