Salmos
Salmo 146
Libro V
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 146
El Salmo 146 exhorta al alma a alabar al Señor y advierte que la confianza debe ponerse en Dios, no en los príncipes mortales. Es el segundo de los aleluyas finales. La Iglesia lo reza como himno de esperanza en el Dios creador y defensor de los humildes. Su mensaje es que el poder humano es efímero, mientras que el Señor permanece fiel por todos los siglos y obra justicia por los oprimidos.
Reflexión del Salmo 146
El salmo comienza con la invitación personal: 'alaba, alma mía, al Señor'. Es la voz del creyente que decide la alabanza como opción de vida. Enseguida advierte: 'no confiéis en los príncipes', pues el hombre no tiene salvación propia y su aliento vuelve a la tierra. Es una lección de realismo ante la idolatría del poder político. El contraste es total: mientras los príncipes mueren, el Señor es el que hizo el cielo y la tierra, el que guarda la fidelidad perpetua, hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. La dicha del pueblo cuyo Dios es el Señor cierra el salmo. Rezar esta oración es desenredar el corazón de la dependencia de los poderosos y anclar la esperanza en el Creador. Nos enseña que la verdadera libertad nace de la alabanza a Dios. Para el cristiano, el salmo anuncia el Reino de Cristo, que levanta a los humildes y sacia a los pobres. Es oración de quien encuentra en Dios, y no en las estructuras humanas, su única seguridad.
Cómo meditar este salmo
Examina en qué 'príncipes' (personas, sistemas, estatus) pones tu confianza y transfiérela al Señor. Alaba a Dios como el que 'da pan a los hambrientos' y haz una obra de justicia hoy.
Oración
Señor, que hiciste el cielo y la tierra, no dejamos nuestra confianza en los príncipes mortales. Haz justicia a los oprimidos y sé tú el Dios de tu pueblo. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.