Salmos

Salmo 145

Libro V

Oración y alabanza.

Salmos
145:1Himno de David. Te alabaré, Dios mío, a ti, el único Rey, y bendeciré tu Nombre eternamente;
145:2día tras día te bendeciré, y alabaré tu Nombre sin cesar.
145:3¡Grande es el Señor y muy digno de alabanza:su grandeza es insondable!
145:4Cada generación celebra tus acciones y le anuncia a las otras tus portentos:
145:5ellas hablan del esplendor de tu gloria, y yo también cantaré tus maravillas.
145:6Ellas publican tus tremendos prodigios y narran tus grandes proezas;
145:7divulgan el recuerdo de tu inmensa bondad y cantan alegres por tu victoria.
145:8El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia;
145:9el Señor es bueno con todos y tiene compasión de todas sus criaturas.
145:10Que todas tus obras te den gracias, Señor, y tus fieles te bendigan;
145:11que anuncien la gloria de tu reino y proclamen tu poder.
145:12Así manifestarán a los hombres tu fuerza y el glorioso esplendor de tu reino:
145:13tu reino es un reino eterno, y tu dominio permanece para siempre. El Señor es fiel en todas sus palabras y bondadoso en todas sus acciones.
145:14El Señor sostiene a los que caen y endereza a los que están encorvados.
145:15Los ojos de todos esperan en ti, y tú les das la comida a su tiempo;
145:16abres tu mano y colmas de favores a todos los vivientes.
145:17El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus acciones;
145:18está cerca de aquellos que lo invocan, de aquellos que lo invocan de verdad.
145:19El Señor cumple los deseos de sus fieles, escucha su clamor y les da la salvación;
145:20el Señor protege a todos sus amigos y destruye a los malvados.
145:21Mi boca proclamará la alabanza del Señor:que todos los vivientes bendigan su santo Nombre, desde ahora y para siempre.

Sobre el Salmo 145

El Salmo 145 es el primer salmo de la serie final alfabética de alabanza y el primero de los cinco 'aleluyas' que cierran el Salterio. Es un himno a la grandeza y bondad del Rey eterno. La Iglesia lo reza como oración de alabanza cotidiana y como anticipo del cántico de los santos en el cielo. Su mensaje es que el Señor es fiel en todas sus palabras y misericordioso en todas sus obras.

Reflexión del Salmo 145

El salmo abre con el propósito de exaltar a Dios todos los días y bendecir su nombre perpetuamente. Se proclama que el Señor es grande y su grandeza inescrutable, y que una generación comunica a otra sus alabanzas. El himno destaca la gloria de su reino y la paciencia de su poder: el Señor sustenta a los que caen y levanta a los doblegados. Hay un énfasis especial en la providencia: abre su mano y sacia el deseo de todo viviente. El clímax es la fidelidad de Dios a sus promesas y su cercanía a los que le invocan con verdad. Rezar este salmo es ejercitar la alabanza como actitud permanente, no como reacción a los sucesos. Nos enseña que el Reino de Dios es de gracia, no de opresión: el Señor no es un tirano, sino el Pastor que sostiene a los caídos. Para el cristiano, este salmo resuena en la oración de Jesús y en la liturgia de la gloria. Es oración de quien descubre que alabar a Dios es la vocación más alta del hombre y el anticipo de la eternidad.

Cómo meditar este salmo

Haz de la alabanza un hábito diario: cada mañana exalta al Señor y recuerda que 'sacia el deseo de todo viviente'. Levanta con tu oración a alguien que hoy ha caído.

Oración

Señor, Rey eterno y misericordioso, te exaltamos todos los días. Sustenta a los que caen, sacia nuestro deseo y sea tu nombre bendito por siempre. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.