Salmos

Salmo 150

Libro V

Oración y alabanza.

Salmos
150:1¡Aleluya! Alaben a Dios en su Santuario, alábenlo en su poderoso firmamento;
150:2Alábenlo por sus grandes proezas, alábenlo por su inmensa grandeza,
150:3Alábenlo con toques de trompeta, alábenlo con el arpa y la cítara;
150:4alábenlo con tambores y danzas, alábenlo con laudes y flautas.
150:5Alábenlo con platillos sonoros, alábenlo con platillos vibrantes,
150:6¡Que todos los seres vivientes alaben al Señor! ¡Aleluya!

Sobre el Salmo 150

El Salmo 150 cierra el Salterio con un estallido de alabanza que convoca a todo ser a bendecir a Dios con instrumentos y danza. Es el último de los aleluyas y la síntesis de todo el libro: la vida entera debe ser alabanza. La Iglesia lo reza como doxología final de la Liturgia de las Horas y como visión de la alabanza eterna en el cielo. Su mensaje es que el culto a Dios abarca cuerpo, alma y creatividad humana.

Reflexión del Salmo 150

El salmo repite una estructura de 'alabad': en su santuario, en la bóveda de los cielos, por sus proezas y su inmensa grandeza. Luego enumera los instrumentos: trompeta, salterio, cítara, tamboril, danza, flautas y címbalos sonoros. La alabanza no es silenciosa ni abstracta; involucra el cuerpo, el arte y la música. Todo lo que tiene aliento es convocado a alabar al Señor. Es el gran 'amén' del Salterio: después de la súplica, el lamento y la esperanza, todo se resuelve en alabanza. Rezar este salmo es reconocer que el fin último del hombre es glorificar a Dios y gozar de él para siempre. Nos enseña que la liturgia santifica la creatividad humana y que el cuerpo, con su danza, puede ser templo. Para el cristiano, este salmo es eco de la liturgia celestial descrita en el Apocalipsis. Es oración que nos envía a la vida diaria con la tarea de convertir toda acción en alabanza, hasta que la alabanza se haga eterna.

Cómo meditar este salmo

Cierra tu oración del día con este salmo y ofrece al Señor todo tu ser, incluido tu cuerpo y tus talentos. Haz de cada actividad una forma de alabar a Dios.

Oración

Señor, que todo lo que tiene aliento te alabe. Recibe nuestra alabanza con instrumentos y danza, y haz que nuestra vida entera sea tu gloria. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.