Salmos

Salmo 149

Libro V

Oración y alabanza.

Salmos
149:1¡Aleluya! Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
149:2que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey.
149:3Celebren su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara,
149:4porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes.
149:5Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas.
149:6Glorifiquen a Dios con sus gargantas y empuñen la espada de dos filos:
149:7para tomar venganza de los pueblos y castigar a las naciones;
149:8para atar con cadenas a sus reyes, y con grillos de hierro a sus jefes.
149:9Así se les aplicará la sentencia dictada:esta es la victoria de todos tus fieles. ¡Aleluya!

Sobre el Salmo 149

El Salmo 149 es un cántico nuevo que invita a la asamblea de los fieles a alegrarse en su Rey. Celebra la victoria de Dios y la exaltación de los humildes. La Iglesia lo reza como himno de la Iglesia triunfante y de los santos. Su mensaje es que la alabanza es también juicio: los justos alaban con cantos y con la espada de la palabra, y el Señor glorifica a los que le temen.

Reflexión del Salmo 149

El salmo llama a cantar un cántico nuevo en la asamblea de los justos. La alegría tiene su raíz en que el Señor se complace en su pueblo y engrandece a los humildes con la victoria. Hay una imagen sorprendente: los fieles tienen en su garganta la alabanza y en su mano la espada de dos filos, para ejecutar la venganza de las naciones. No es belicismo, sino lenguaje del juicio divino confiado a la Palabra de Dios; la espada es la de la predicación y de la verdad. El salmo enseña que la liturgia y la misión van unidas: alabar es también reinar con Cristo. Rezar este salmo es alegrarse de pertenecer al pueblo de Dios y de que la humildad sea coronada. Nos enseña que la verdadera gloria es la de los santos, no la de los poderosos. Para el cristiano, es oración de la Iglesia que anuncia el Reino y participa ya en la victoria pascual. Es cántico de fiesta que une la danza, el tamboril y la espada del Espíritu.

Cómo meditar este salmo

Canta hoy un 'cántico nuevo' al Señor, alegrándote de ser parte de su pueblo. Empuña la 'espada de dos filos' de la Palabra estudiándola y anunciándola con valentía.

Oración

Señor, Rey nuestro, que te complaces en tu pueblo, danos cantar tu cántico nuevo. Pon en nuestra mano tu Palabra y engrandece a los humildes con tu victoria. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.