Salmos

Salmo 3

Libro I

Oración y alabanza.

Salmos
3:1Salmo de David. Cuando huía de su hijo Absalón.
3:2Señor, ¡qué numerosos son mis adversarios, cuántos los que se levantan contra mí!
3:3¡Cuántos son los que dicen de mí:"Dios ya no quiere salvarlo"! Pausa
3:4Pero tú eres mi escudo protector y mi gloria, tú mantienes erguida mi cabeza.
3:5Invoco al Señor en alta voz y él me responde desde su santa Montaña.
3:6Yo me acuesto y me duermo, y me despierto tranquilo porque el Señor me sostiene.
3:7No temo a la multitud innumerable, apostada contra mí por todas partes.
3:8¡Levántate, Señor! ¡Sálvame, Dios mío! Tú golpeas en la mejilla a mis enemigos y rompes los dientes de los malvados.
3:9¡En ti, Señor, está la salvación, y tu bendición sobre tu pueblo! Pausa

Sobre el Salmo 3

Salmo de David, huido de su hijo Absalón. Es la oración del perseguido que descubre en Dios un escudo, una gloria y quien levanta su cabeza caída.

Reflexión del Salmo 3

David es perseguido por miles, pero no teme porque el Señor es su escudo y su gloria. El grito de auxilio no es queja sino confianza: Tú, Señor, eres quien sostiene mi cabeza. La victoria no depende del número de enemigos sino del respaldo divino. El salmo termina con un veredicto de paz profunda: me acuesto y enseguida me duermo, porque solo tú, Señor, me haces vivir tranquilo. Para el cristiano, este salmo anticipa la paz que Cristo deja a sus discípulos, una paz que el mundo no puede dar.

Cómo meditar este salmo

Antes de dormir, confía tus miedos y conflictos a Dios. Reconoce que Él es tu escudo. Deja que su paz sustituya tu ansiedad, incluso si las circunstancias no han cambiado.

Oración

Señor, mi escudo y mi gloria, sostén mi cabeza caída y dame la paz de quien confía en ti. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.