Salmos
Salmo 30
Libro I
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 30
Salmo de acción de gracias por la curación y liberación. El salmista pasó de la angustia profunda al júbilo porque Dios levantó su alma del abismo.
Reflexión del Salmo 30
Te ensalzaré, Señor, porque me has socorrido. El salmista recuerda su angustia: clamé a ti, Señor, a ti supliqué, y tú me curaste. Del abismo me has hecho subir, me has conservado con vida. La noche de llanto puede ser larga, pero el grito final es de alegría: has convertido mi lamento en danza, has desatado mi luto. Para el cristiano, este salmo es la experiencia de la Resurrección: del abismo a la vida, del luto a la danza, del viernes santo al domingo de Pascua.
Cómo meditar este salmo
Recuerda una noche de llanto que Dios convirtió en danza. Si ahora estás en el luto, clama con fe: has convertido mi lamento en danza. No pierdas la esperanza.
Oración
Señor, gracias porque del abismo me has hecho subir. Convierte mi lamento en danza y vísteme de alegría. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.