Salmos
Salmo 29
Libro I
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 29
Salmo que presenta a Dios en su gloria de truenos y tormentas. La voz del Señor retumba sobre las aguas, y en su templo todos proclaman: ¡Gloria!
Reflexión del Salmo 29
Hijos de Dios, tributad al Señor, tributad gloria y poder. La voz del Señor sobre las aguas, el Dios de la gloria truena. Este salmo es un himno a la majestad de Dios creador y soberano. La voz del Señor parte los cedros del Líbano, hace saltar al monte como un becerro, desgarra con llamas de fuego. Es la teofanía de Dios poderoso. Pero el salmo culmina en una promesa de paz: el Señor hará vivir a su pueblo en paz. Para el cristiano, la voz del Señor sobre las aguas es la voz de Cristo calmando la tempestad, y la paz final es la que Él deja a sus discípulos.
Cómo meditar este salmo
Contempla la grandeza de Dios en la naturaleza. Reconoce su voz en los truenos de tu vida. Confía en que, aunque todo retumba, Él hará que vivas en paz.
Oración
Señor de la gloria, tu voz retumba con poder. Dame la paz que solo tú puedes dar a tu pueblo. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.