Salmos

Salmo 41

Libro I

Oración y alabanza.

Salmos
41:1Del maestro de coro. Salmo de David.
41:2Feliz el que se ocupa del débil y del pobre:el Señor lo librará en el momento del peligro.
41:3El Señor lo protegerá y le dará larga vida, lo hará dichoso en la tierra y no lo entregará a la avidez de sus enemigos.
41:4El Señor lo sostendrá en su lecho de dolor y le devolverá la salud.
41:5Yo dije:"Ten piedad de mí, Señor, sáname, porque pequé contra ti".
41:6Mis enemigos sólo me auguran desgracias:"¿Cuándo se morirá y desaparecerá su nombre?".
41:7Si alguien me visita, habla con falsedad, recoge malas noticias y las divulga al salir.
41:8Mis adversarios se juntan para murmurar contra mí, y me culpan de los males que padezco, diciendo:
41:9Una enfermedad incurable ha caído sobre él; ese que está postrado no volverá a levantarse.
41:10Hasta mi amigo más íntimo, en quien yo confiaba, el que comió mi pan, se puso contra mí.
41:11Pero tú, Señor, ten piedad de mí; levántame y les daré su merecido.
41:12En esto reconozco que tú me amas, en que mi enemigo no canta victoria sobre mí.
41:13Tú me sostuviste a causa de mi integridad, y me mantienes para siempre en tu presencia.
41:14¡Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, desde siempre y para siempre! ¡Amén! ¡Amén!

Sobre el Salmo 41

El Salmo 41 proclama bienaventurado al que se preocupa por el pobre y el débil. El salmista, enfermo y traicionado por un amigo íntimo, confía en que el Señor lo sostendrá. La Iglesia ve en sus palabras el anuncio de la pasión de Cristo y la bienaventuranza de la misericordia.

Reflexión del Salmo 41

Dichoso quien entiende al desvalido, pues en el día malo el Señor lo librará. El salmista, postrado por la enfermedad, siente el peso del abandono y sobre todo la herida de un compañero de mesa que levantó el talón contra él. Esta traición prefigura la de Judas y el dolor del Salmo seviste de voz de Cristo en la Última Cena. El salmo revela que Dios no olvida al que sufre y que la misericordia hacia el necesitado es medida de la propia vida espiritual. Termina en alabanza: bendito el Señor, Dios de Israel, por los siglos, anticipando la alabanza eucarística de la Iglesia.

Cómo meditar este salmo

Visita o llama hoy a una persona enferma o solitaria. Al hacerlo, reconoce en ella al Señor mismo y reza este salmo como oración de caridad vivida.

Oración

Dios mío, sana mi alma porque contra ti he pecado. No permitas que mi enemigo se alegre de mí; en ti pongo mi confianza y te bendigo siempre. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.