Salmos
Salmo 43
Libro II
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 43
El Salmo 43 es continuación del anterior y forma con él un solo cántico en la tradición litúrgica. El salmista pide ser librado de la opresión de los pueblos y ser conducido a la montaña santa. Termina pidiendo que la luz y la verdad lo guíen hasta el altar de Dios.
Reflexión del Salmo 43
Hijo de madre angustiada, el salmista se pregunta por qué Dios lo ha rechazado y lo deja vagar lejos de su protección. Pide justicia contra la nación pérfida y promete alabar al Dios de su alegría. La petición central es luminosa: envía tu luz y tu verdad, que me guíen y me conduzcan a tu monte santo y a tu morada. Este salmo revela que la meta de toda vida es llegar al altar, donde se encuentra la alegría plena en Dios. La Iglesia ve en la luz y la verdad a Cristo, que es el camino hacia el Padre, y en el altar el misterio eucarístico donde se celebral la alianza.
Cómo meditar este salmo
Antes de una decisión importante, reza pidiendo al Señor que su luz y su verdad te guíen. Deja que su cercanía disipe tu tristeza y renueva tu alabanza.
Oración
Envía tu luz y tu verdad para que me guíen hasta tu altar, Dios de mi alegría. ¿Por qué me abato, alma mía? Espera en el Señor, mi salvación. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.