Salmos
Salmo 57
Libro II
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 57
El Salmo 57 es una súplica de misericordia de un corazón afligido que busca refugio bajo las alas de Dios. Pide que su gloria sea conocida por toda la tierra. Es un himno de confianza que se abre paso en medio del peligro.
Reflexión del Salmo 57
El salmista, acosado por leones y hombres violentos, se refugia a la sombra de las alas divinas hasta que pase el peligro. Su corazón está firme, dispuesto a cantar y salmodiar. Pide a Dios que sea exaltado sobre los cielos y su gloria sobre toda la tierra. Este salmo revela que la alabanza nace incluso en la angustia cuando se confía en el Señor. La Iglesia lo reza en la Pascua; prefigura a Cristo, cuyo corazón firme en el amor ruega por la glorificación del Padre. Nos enseña que el refugio verdadero está en Dios, y que nuestra oración debe desembocar siempre en la alabanza de su nombre ante todas las naciones.
Cómo meditar este salmo
En un día difícil, reza este salmo buscando refugio en Dios. Alaba su misericordia aunque no veas la salida y ofrece tu canto como sacrificio de confianza.
Oración
Ten misericordia de mí, Señor; a la sombra de tus alas me refugio. Mi corazón está firme; que tu gloria sea conocida por toda la tierra. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.