Salmos
Salmo 56
Libro II
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 56
El Salmo 56 es una oración de confianza en Dios mientras el salmista vive entre enemigos que lo acechan. Aunque tenga miedo, afirma que en el Señor está su confianza. Subraya que Dios ha contado sus vagabundeos y guardado sus lágrimas en su odre.
Reflexión del Salmo 56
Cercado por hombres que quieren tragarlo y lo atacan todo el día, el salmista reconoce su miedo, pero lo vence: en Dios confío, no temo; ¿qué puede hacerme un hombre? La fe le da seguridad de que Dios ha puesto sus lágrimas en su odre y anotado sus pasos. Este salmo revela la ternura de Dios por el que sufre y la certeza de que nada se le oculta. La Iglesia lo reza en la persecución; prefigura la pasión de Cristo, entregado por hombres pero sostenido por el Padre. Nos enseña que el temor se vence con alabanza y que la confianza en el Señor convierte el llanto en motivo de esperanza y de acción de gracias.
Cómo meditar este salmo
Cuando sientas miedo, reza este salmo repitiendo que en Dios está tu confianza. Encomienda tus preocupaciones a él, seguro de que guarda cada una de tus lágrimas.
Oración
Dios mío, en ti confío y no temo; ¿qué puede hacerme el hombre? Tú has contado mis lágrimas, así que libérame y te daré gracias. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.