Salmos
Salmo 59
Libro II
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 59
El Salmo 59 es una súplica de liberación de enemigos que acechan como perros hambrientos. El salmista pide ser salvado por su fidelidad, no por mérito propio, y promete alabarlo entre las naciones por su bondad y fortaleza.
Reflexión del Salmo 59
Sitiado por enemigos que rugen como perros alrededor de la ciudad buscando presa, el salmista clama al Dios de las alturas. No invoca su inocencia, sino la fuerza del Señor y su misericordia. Pide que no los mates de inmediato, para que el pueblo aprenda, sino que los disperses con su poder. Este salmo revela la confianza del perseguido en el escudo de Dios y la paciencia de quien deja el castigo en sus manos. La Iglesia lo reza en la noche; prefigura la vigilia de Cristo ante sus captores. Nos enseña a buscar en Dios nuestra fortaleza y a convertir la liberación recibida en cántico de alabanza que llegue a todos los pueblos.
Cómo meditar este salmo
Al sentirte rodeado por dificultades, reza este salmo pidiendo la protección de Dios. Al final del día, canta su alabanza recordando que él es tu escudo y refugio.
Oración
Dios mío, mi defensa y mi refugio, líbrame de los que me rodean. A ti te daré gracias por tu bondad y cantaré tu fortaleza. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.