Salmos

Salmo 63

Libro II

Oración y alabanza.

Salmos
63:1Salmo de David. Cuando estaba en el desierto de Judá.
63:2Señor, tú eres mi Dios, yo te busco ardientemente; mi alma tiene sed de ti, por ti suspira mi carne como tierra sedienta, reseca y sin agua.
63:3Sí, yo te contemplé en el Santuario para ver tu poder y tu gloria.
63:4Porque tu amor vale más que la vida, mis labios te alabarán.
63:5Así te bendeciré mientras viva y alzaré mis manos en tu Nombre.
63:6Mi alma quedará saciada como con un manjar delicioso, y mi boca te alabará con júbilo en los labios.
63:7Mientras me acuerdo de ti en mi lecho y en las horas de la noche medito en ti,
63:8veo que has sido mi ayuda y soy feliz a la sombra de tus alas.
63:9Mi alma está unida a ti, tu mano me sostiene.
63:10Que caigan en lo más profundo de la tierra los que buscan mi perdición;
63:11que sean pasados al filo de la espada y arrojados como presa a los chacales.
63:12Pero el rey se alegrará en el Señor; y los que juran por él se gloriarán, cuando se haga callar a los traidores.

Sobre el Salmo 63

El Salmo 63 es un cántico de sed amorosa de Dios en la madrugada del desierto. El salmista anhela al Señor más que el agua, y su alma se sacia contemplando su gloria. Es una de las oraciones más íntimas de anhelo espiritual de la Biblia.

Reflexión del Salmo 63

En tierra árida y sin agua, el salmista despierta antes del alba para buscar a Dios, porque su amor vale más que la vida. Sus labios lo alaban y sus manos lo invocan; contemplar su poder y gloria en el santuario sacia su alma como de médula y grasa. Este salmo revela la intimidad del encuentro con Dios como bien supremo y la alegría de la oración matutina. La Iglesia lo reza en Laudes; prefigura la sed de Cristo de cumplir la voluntad del Padre y nuestra sed bautismal del Espíritu. Nos enseña a comenzar el día volviéndonos al Señor, y a encontrar en su presencia el alimento que ninguna criatura puede dar.

Cómo meditar este salmo

Al despertar, antes de mirar el teléfono o las noticias, reza este salmo ofreciendo a Dios las primicias de tu día. Busca su rostro en el silencio de la mañana.

Oración

Señor, mi alma te busca como tierra sedienta; tu amor vale más que la vida. Te alabaré mientras viva y en tu nombre alzaré mis manos. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.