Salmos
Salmo 71
Libro II
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 71
El Salmo 71 es la oración de un anciano que ha confiado en Dios desde su juventud y ahora, en la vejez, pide no ser abandonado. Es un testamento de esperanza que la Iglesia atribuye también a Cristo y a la fidelidad de la Iglesia a lo largo de los siglos.
Reflexión del Salmo 71
El salmista recuerda que en Dios se apoyó desde el vientre y que él lo libró de la juventud. Ahora, encanecido, pide no ser desamparado en la vejez, sino ser luz para las nuevas generaciones. Profetiza la venida de un rey cuya justicia abarque los confines y cuyos enemigos polvo sean. Este salmo revela la belleza de una vida entera entregada a Dios y la continuidad entre las generaciones de creyentes. La Iglesia lo aplica a Cristo, rey eterno, y a la senectud santificada. Nos enseña que la vejez es tiempo de alabanza y de testimonio, y que el Señor sostiene a los suyos hasta el último aliento, haciendo fructífera su ancianidad.
Cómo meditar este salmo
Reza este salmo por los ancianos de tu familia y comunidad. Si eres mayor, ofrece tu edad como testimonio de fidelidad; si eres joven, aprende de su confianza.
Oración
No me desampares, Señor, en mi vejez; enséñame a proclamar tu justicia. Tú eres mi esperanza desde mi juventud; te alabaré siempre. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.