Salmos
Salmo 73
Libro III
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 73
El Salmo 73 plantea el problema del bienestar de los impíos y el sufrimiento de los justos. El salmista confiesa su casi caída en la envidia, hasta que comprende la suerte final de los malos en el santuario de Dios. Es una reflexión sobre la fe ante la aparente injusticia.
Reflexión del Salmo 73
El salmista reconoce que sus pies casi resbalaron al ver la prosperidad de los violentos, que no conocen pena y se enorgullecen. ¿Para qué entonces he guardado puro mi corazón? duda. Pero al entrar en el santuario de Dios, comprende su fin: son puestos en lugares resbaladizos y caen en la ruina. Este salmo revela que la fe se prueba cuando la experiencia parece contradecirla, y que solo la contemplación de Dios da la clave. La Iglesia lo reza en la prueba de la fe; nos enseña que el bienestar del malo es efímero y que nuestra porción es el Señor, quien nos toma de la mano y nos guía hacia su gloria.
Cómo meditar este salmo
Si te escandaliza la suerte de los injustos, reza este salmo y entra en el santuario de la oración. Renueva tu fe en que Dios dirige la historia y tú lo tienes a él por porción.
Oración
Señor, cuando dude ante la prosperidad del malo, recuérdame tu juicio. Tú me tomas de la mano y me guías; tú eres mi bien para siempre. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.