Salmos

Salmo 74

Libro III

Oración y alabanza.

Salmos
74:1Poema de Asaf. ¿Por qué, Señor, nos rechazaste para siempre y arde tu indignación contra las ovejas de tu rebaño?
74:2Acuérdate del pueblo que adquiriste en otro tiempo, de la tribu que rescataste para convertirla en tu herencia; acuérdate de Sión, donde pusiste tu Morada.
74:3Vuelve tus pasos hacia esta ruina completa:todo lo destruyó el enemigo en el Santuario.
74:4Rugieron tus adversarios en el lugar de tu asamblea, pusieron como señales sus propios estandartes.
74:5Alzaron sus hachas como en la espesura de la selva;
74:6destrozaron de un golpe todos los adornos, los deshicieron con martillos y machetes;
74:7prendieron fuego a tu Santuario, profanaron, hasta arrasarla, la Morada de tu Nombre.
74:8Habían pensado:"Acabemos con ellos, quememos todos los templos de Dios en el país".
74:9Ya no vemos señales ni quedan profetas:no hay nadie entre nosotros que sepa hasta cuándo.
74:10¿Hasta cuándo, Señor, te insultará el enemigo? ¿Nunca cesará el adversario de despreciar tu Nombre?
74:11¿Por qué retiras tu mano, Señor, y la mantienes oculta en el pecho?
74:12Pero tú, Señor, eres mi Rey desde el principio, tú lograste victorias en medio de la tierra:
74:13deshiciste el Mar con tu poder y quebraste las cabezas del dragón marino;
74:14aplastaste las cabezas de Leviatán y lo diste como alimento a las fieras del desierto.
74:15Hiciste brotar manantiales y torrentes, secaste los ríos caudalosos;
74:16tuyo es el día, tuya también la noche, tú afirmaste la luna y el sol;
74:17fijaste las fronteras de la tierra, formaste el verano y el invierno.
74:18Recuerda, Señor, que el enemigo te ha ultrajado, un pueblo insensato ha despreciado tu Nombre:
74:19no entregues a los buitres la vida de tu Paloma ni te olvides para siempre de los pobres.
74:20Ten presente tu alianza, porque todos los rincones del país están repletos de violencia.
74:21Que el débil no retroceda lleno de confusión, que el pobre y el oprimido alaben tu Nombre.
74:22Levántate, Señor, defiende tu causa, recuerda que el insensato te ultraja sin cesar.
74:23No olvides los gritos de tus adversarios, porque crece el tumulto de los que se alzan contra ti.

Sobre el Salmo 74

El Salmo 74 es un lamento comunitario ante la profanación del templo y la devastación del pueblo. El salmista pregunta por qué Dios ha rechazado para siempre y pide que recuerde su alianza y libre su heredad de la burla de los enemigos.

Reflexión del Salmo 74

El pueblo gime: ¿por qué, oh Dios, nos rechazas para siempre? Recuerda las obras salvadoras del pasado, pero ahora ve el santuario incendiado, los signos destruidos y el enemigo blasfemando en medio de la asamblea. Pide a Dios que levante su mano contra la arrogancia del adversario y no olvide el clamor de los pobres. Este salmo revela el dolor de la Iglesia perseguida y la fe que clama incluso cuando Dios parece ausente. Prefigura las profanaciones y la esperanza de la resurrección; nos enseña que el Señor es rey desde antiguo y que, aunque permita la prueba, no abandona a su alianza ni olvida el gemido de los suyos.

Cómo meditar este salmo

Reza este salmo por las Iglesias perseguidas y por la santidad de los lugares sagrados. Pide a Dios que defienda su heredad y renueva tu respeto por el templo.

Oración

Dios nuestro, ¿por qué nos rechazas? Recuerda tu alianza y no olvides el clamor de tus pobres. Levanta tu mano y defiende tu heredad. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un salmo?

Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.

¿Cuántos salmos hay?

Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.

¿Quién los escribió?

La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.

¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?

Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.

¿Cuándo conviene rezarlos?

En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.

¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?

No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.