Salmos
Salmo 75
Libro III
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 75
El Salmo 75 celebra que Dios juzga con justicia y humilla a los soberbios. El salmista anuncia que el Señor eligió un tiempo para juzgar, quebrando las armas de los malos y exaltando a los justos que confiesan su nombre.
Reflexión del Salmo 75
Te alabamos, oh Dios, porque cerca está tu nombre; relatas las maravillas. Yo, dice el Señor, fijé el tiempo y yo juzgo con rectitud; la tierra y sus habitantes se disuelven, pero yo afirmo sus columnas. Anuncia a los impíos que no se ensoberbezcan, pues la copa de la ira de Dios circula y él la vaciará. Este salmo revela la soberanía del juez divino y la inutilidad de la arrogancia humana. La Iglesia lo reza en Adviento y en la espera del juicio; nos enseña que Dios humilla al altivo y exalta al humilde, y que la verdadera exaltación está en dar gracias al Señor, cuya justicia derriba todo orgullo.
Cómo meditar este salmo
Reza este salmo reconociendo que Dios es quien juzga con rectitud. Examina hoy cualquier soberbia en ti y humíllate, dando gracias a quien afirma las columnas de la tierra.
Oración
Te alabamos, Señor, porque tú juzgas con rectitud. Humilla a los soberbios y exalta a los que confiesan tu nombre. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.