Salmos
Salmo 84
Libro III
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 84
El Salmo 84 expresa el ardiente anhelo por las moradas del Señor. El salmista, privado del culto, suspira por el templo y por la presencia de Dios, y proclama bienaventurados a los que habitan en su casa. Es una oración de amor a la liturgia y a la comunión con Dios.
Reflexión del Salmo 84
¡Cuán amables son tus moradas, Señor de los ejércitos! El salmista envidia a los pajarillos que anidan junto a tus altares, y su alma languidece por los atrios del Señor. Aun atravesando el valle de lágrimas, lo convierten en fuente. Mejor es un día en tus umbrales que mil fuera de ellos. Este salmo revela el amor a la casa de Dios y la felicidad del que vive en su alabanza. La Iglesia lo reza como anhelo eucarístico; prefigura nuestro destino en la Jerusalén celestial y la alegría de la liturgia. Nos enseña que la cercanía de Dios es el bien supremo, y que la gracia y la gloria brotan de quien camina con rectitud en su presencia.
Cómo meditar este salmo
Reza este salmo antes de entrar a la iglesia o participar en la Misa. Agradece el don del templo y deja que tu alma se sacie en la presencia de Dios.
Oración
Señor de los ejércitos, ¡cuán amables son tus moradas! Mi alma suspira por ti; dichosos los que habitan en tu casa y te alaban. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.