Salmos

Salmo 84

Libro III

Oración y alabanza.

Salmos
84:1Del maestro de coro. Con la cítara de Gat. De los hijos de Coré. Salmo.
84:2¡Qué amable es tu Morada, Señor del Universo!
84:3Mi alma se consume de deseos por los atrios del Señor; mi corazón y mi carne claman ansiosos por el Dios viviente.
84:4Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones, junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios.
84:5¡Felices los que habitan en tu Casa y te alaban sin cesar! Pausa
84:6¡Felices los que encuentran su fuerza en ti, al emprender la peregrinación!
84:7Al pasar por el valle árido, lo convierten en un oasis; caen las primeras lluvias, y lo cubren de bendiciones;
84:8ellos avanzan con vigor siempre creciente hasta contemplar a Dios en Sión.
84:9Señor del universo, oye mi plegaria, escucha, Dios de Jacob; Pausa
84:10protege, Dios, a nuestro Escudo y mira el rostro de tu Ungido.
84:11Vale más un día en tus atrios que mil en otra parte; yo prefiero el umbral de la Casa de mi Dios antes que vivir entre malvados.
84:12Porque el Señor es sol y escudo; el Señor da la gracia y la gloria, y no niega sus bienes a los que proceden con rectitud.
84:13¡Señor del universo, feliz el hombre que confía en ti!