Salmos
Salmo 83
Libro III
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 83
El Salmo 83 es una súplica colectiva contra la coalición de naciones enemigas que conspiran para borrar el nombre de Israel. El salmista pide que sean confundidos como en las victorias pasadas, para que reconozcan que el Señor gobierna sobre la tierra.
Reflexión del Salmo 83
El salmista denuncia la confederación de pueblos que dicen: vamos a exterminarlos, no se hable más de Israel. Pide a Dios que los trate como a Madián y Sísara, que sean arrastrados como el rodillo, y que avergonzados busquen su nombre. Este salmo revela la oración de un pueblo amenazado de aniquilación y la fe en que Dios defiende su honor. La Iglesia lo reza en tiempos de persecución externa; nos enseña que el Señor no permite que su pueblo sea borrado, y que la confusión de los enemigos debe servir para que reconozcan su soberanía. Nos recuerda orar también por la conversión de quienes nos persiguen.
Cómo meditar este salmo
Reza este salmo cuando la Iglesia o tu comunidad enfrenten hostilidad. Pide a Dios que defienda su nombre y convierta a los enemigos antes que destruirlos.
Oración
Señor, no permitas que se borre el nombre de tu pueblo. Confunde a los que conspiran contra ti y haz que reconozcan que tú gobiernas la tierra. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.