Salmos
Salmo 82
Libro III
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 82
El Salmo 82 es un juicio de Dios contra los jueces y gobernantes injustos, a quienes llama dioses por su función, pero que pronto morirán como hombres si no corrigen su proceder. Es una denuncia profética de la autoridad corrupta.
Reflexión del Salmo 82
Dios se levanta en la asamblea divina para juzgar a los dioses, es decir, a los magistrados investidos de autoridad. Les reprocha que juzgan con iniquidad y favorecen a los impíos, no defendiendo al huérfano ni al pobre. Yo he dicho: sois dioses, hijos del Altísimo, pero moriréis como hombres. Este salmo revela la responsabilidad de quien ejerce el poder y su rendición de cuentas ante Dios. La Iglesia lo reza por los gobernantes; nos enseña que toda autoridad es participada y caduca, y que el Señor exige justicia. La promesa final pide a Dios que tome posesión de todas las naciones, anunciando su reino universal sobre todos los pueblos.
Cómo meditar este salmo
Reza este salmo por quienes ejercen autoridad en la Iglesia y el mundo. Si tú tienes responsabilidad sobre otros, pide la gracia de juzgar con justicia y defender al débil.
Oración
Dios justo, juzga a los que gobiernan con iniquidad y defiende al huérfano y al pobre. Toma posesión de todas las naciones y reina con tu verdad. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.