Salmos
Salmo 81
Libro III
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 81
El Salmo 81 es un canto festivo para la fiesta de las trompetas que exhorta a escuchar la voz de Dios. El salmista recuerda la liberación de Egipto y lamenta que el pueblo no le obedeciera, prometiendo bendición si volviere a su mandato.
Reflexión del Salmo 81
El salmista convoca a la fiesta con alegría y recuerda la liberación de la carga y del canastro en Egipto, cuando Dios respondió al clamor en la aflicción. Pide al pueblo que no tenga dioses extraños ni adore a dioses ajenos. Lamenta: mi pueblo no escuchó mi voz, y lo entregué a la dureza de su corazón. Pero promete: si me oyere, lo saciaría del mejor trigo. Este salmo revela la libertad que Dios da y la tristeza de la desobediencia. La Iglesia lo reza como invitación a la conversión; nos enseña que la verdadera fiesta es escuchar a Dios, y que la obediencia a su palabra trae la abundancia de su bendición.
Cómo meditar este salmo
Reza este salmo pidiendo oír la voz de Dios en tu vida. Examina si hay en ti dioses ajenos y comprométete a obedecer su palabra hoy.
Oración
Señor, que tu pueblo te escuche y no se vuelva a la dureza de corazón. Sacia nuestra vida con tu bendición y guíanos por el camino recto. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.