Salmo 80
Libro III
Oración y alabanza.
80:1 Del maestro de coro. Según la melodía de "Los lirios". Testimonio. De Asaf. Salmo.
80:2 Escucha, Pastor de Israel, tú que guías a José como a un rebaño; tú que tienes el trono sobre los querubines,
80:3 resplandece ante Efraím, Benjamín y Manasés; reafirma tu poder y ven a salvarnos.
80:4 ¡Restáuranos, Señor de los ejércitos, que brille tu rostro y seremos salvados!
80:5 Señor de los ejércitos, ¿hasta cuándo durará tu enojo, a pesar de las súplicas de tu pueblo?
80:6 Les diste de comer un pan de lágrimas, les hiciste beber lágrimas a raudales;
80:7 nos entregaste a las disputas de nuestros vecinos, y nuestros enemigos se burlan de nosotros.
80:8 ¡Restáuranos, Señor de los ejércitos, que brille tu rostro y seremos salvados!
80:9 Tú sacaste de Egipto una vid, expulsaste a los paganos y la plantaste;
80:10 le preparaste el terreno, echó raíces y llenó toda la región.
80:11 Las montañas se cubrieron con su sombra, y los cedros más altos con sus ramas;
80:12 extendió sus sarmientos hasta el mar y sus retoños hasta el Río.
80:13 ¿Por qué has derribado sus cercos para que puedan saquearla todos los que pasan?
80:14 Los jabalíes del bosque la devastan y se la comen los animales del campo.
80:15 Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira:ven a visitar tu vid,
80:16 la cepa que plantó tu mano, el retoño que tú hiciste vigoroso.
80:17 ¡Que perezcan ante el furor de tu mirada los que le prendieron fuego y la talaron!
80:18 Que tu mano sostenga al que está a tu derecha, al hombre que tú fortaleciste,
80:19 y nunca nos apartaremos de ti:devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre.
80:20 ¡Restáuranos, Señor de los ejércitos, que brille tu rostro y seremos salvados!