Salmos
Salmo 80
Libro III
Oración y alabanza.
Sobre el Salmo 80
El Salmo 80 es una súplica que compara a Israel con una viña plantada por Dios y arrasada por extraños. El salmista pide que el Señor, Pastor de Israel, mire desde el cielo y haga volver a su pueblo para que se salve.
Reflexión del Salmo 80
El salmista invoca al Pastor de Israel que guía a José como a un rebaño, y evoca la viña sacada de Egipto, plantada y arraigada hasta cubrir la tierra. Pero ahora sus cercas están destrozadas y la devoran los animales del campo. Pide que el Señor, sentado sobre los querubines, despierte su poder y salve a su pueblo. Este salmo revela la imagen de la viña como símbolo del pueblo de Dios y su dependencia total de él. La Iglesia lo aplica a Cristo, la vid verdadera, y al pueblo que, unido a él, da fruto. Nos enseña que sin la mirada y la fuerza de Dios, la comunidad se desmorona, y que solo él puede hacerla florecer de nuevo.
Cómo meditar este salmo
Reza este salmo pidiendo a Dios que mire y cuide a su Iglesia como viña suya. Ofrece tu vida para que, unida a Cristo, dé fruto abundante de caridad.
Oración
Pastor de Israel, que velas sobre los querubines, mira desde el cielo y visita tu viña. Hazla florecer de nuevo y sálvanos por tu rostro. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un salmo?
Un poema religioso del Antiguo Testamento, compuesto para cantarse en el templo de Jerusalén. Hoy se rezan en la misa y en la Liturgia de las Horas.
¿Cuántos salmos hay?
Ciento cincuenta. En la Biblia católica se numeran siguiendo la versión griega de los Setenta, que es la que recogió la Vulgata latina.
¿Quién los escribió?
La tradición atribuye buena parte a David, pero el conjunto se compuso a lo largo de varios siglos y por varias manos.
¿Por qué cambia la numeración según la Biblia?
Porque las Biblias protestantes siguen el texto hebreo y las católicas la numeración griega. El salmo 23 católico corresponde al 24 en las Biblias hebreas; a partir del salmo 10 hay un desfase de un número, y de dos en algunos tramos.
¿Cuándo conviene rezarlos?
En cualquier momento del día. Se rezan de forma especial en la Liturgia de las Horas: laudes por la mañana, vísperas al atardecer y completas antes de dormir.
¿Hay una forma obligatoria de rezarlos?
No. Puedes leerlos despacio, en voz alta o usarlos como punto de partida para tu propia oración.